Bautismo

Análisis Interactivo: Bautismo y Salvación

Bautismo y Salvación

Un Análisis Exegético de su Relación Indispensable

Introducción: La Cuestión Fundamental

El presente estudio aborda una de las cuestiones soteriológicas más cruciales del Nuevo Testamento: la relación entre el bautismo y la salvación. Lejos de ser un rito opcional o meramente simbólico, un análisis riguroso de los textos bíblicos revela el bautismo como una condición divinamente establecida e indispensable en el proceso de la salvación. Esta aplicación interactiva explora los pilares exegéticos que fundamentan esta doctrina, invitando al estudiante de las Escrituras a examinar la evidencia tal como fue presentada por Cristo y sus apóstoles.

La Gran Comisión: Una Secuencia Inalterable

El punto de partida ineludible es el mandato de Jesucristo mismo, registrado en el Evangelio de Marcos. Aquí, el Señor no presenta dos ideas separadas, sino una proposición condicional unificada. La estructura gramatical es precisa y su orden, teológicamente significativo. No se contempla la salvación para el creyente que omite el bautismo.

"El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado."
- Marcos 16:16

Análisis de la secuencia salvífica:

1. Creer (πιστεύσας - pisteusas)
+
2. Ser Bautizado (βαπτισθεὶς - baptistheis)
=
3. Ser Salvo (σωθήσεται - sōthēsetai)

Nótese que la condenación se vincula únicamente a la incredulidad porque esta es la raíz que impide dar el siguiente paso ordenado por Cristo: el bautismo. El que no cree, naturalmente, no se bautizará. Sin embargo, para el que cree, el bautismo es el paso consecuente y necesario para completar la condición de la salvación.

La Tipología del Diluvio: Salvación a Través del Agua

El apóstol Pedro ofrece una de las analogías más poderosas, conectando el bautismo con el evento del diluvio. El arca de Noé, un instrumento de salvación, fue levantada y llevada a la seguridad precisamente por el agua que juzgó al mundo. Pedro declara que este evento es un "tipo" o prefiguración del bautismo, el cual ahora nos salva.

"El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) mediante la resurrección de Jesucristo."
- 1 Pedro 3:21

TIPO: El Diluvio

  • Un mundo corrompido destinado al juicio.
  • El agua actúa como agente de juicio y destrucción.
  • Ocho personas se salvan a través del agua (δι᾽ ὕδατος) al estar dentro del arca.
  • El arca es el único medio de salvación provisto por Dios.

ANTITIPO: El Bautismo

  • Una humanidad pecadora bajo condenación.
  • El agua del bautismo simboliza la sepultura del viejo hombre.
  • El creyente es salvado a través del bautismo, que es la respuesta de fe.
  • La obediencia a Cristo en el bautismo es el medio de salvación que nos une a Su muerte y resurrección.

Pedro aclara que su poder no es meramente físico ("no quitando las inmundicias de la carne"), sino espiritual: es la respuesta de una conciencia que apela a Dios por limpieza, una limpieza que se hace efectiva en el acto del bautismo por la autoridad de la resurrección de Cristo.

El Instrumento para el Perdón de los Pecados

El Nuevo Testamento vincula consistentemente el bautismo con el perdón de los pecados, que es un componente esencial de la salvación. Sin remisión de pecados, no hay reconciliación con Dios. Los siguientes pasajes establecen esta conexión de forma explícita e inequívoca.

Hechos 2:38 - El Sermón de Pentecostés

+
"Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados..."

La preposición griega "eis" (para) indica propósito y dirección. El bautismo no es una celebración de un perdón ya recibido, sino el medio divinamente señalado para recibir dicho perdón, posterior al arrepentimiento.

Hechos 22:16 - La Conversión de Saulo

+
"Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre."

A pesar de su encuentro con Cristo en el camino a Damasco y de haber sido un creyente arrepentido por tres días, los pecados de Saulo (Pablo) aún no habían sido lavados. Ananías le ordena ser bautizado para que este lavamiento ocurra.

Marcos 1:4 - El Bautismo de Juan

+
"Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados."

Incluso el bautismo precursor de Juan, que preparaba el camino para Cristo, estaba intrínsecamente ligado al concepto de "perdón de pecados". El bautismo cristiano, superior al de Juan, lleva esta realidad a su pleno cumplimiento en el nombre de Jesús.

La Exhortación Apostólica: "Sed Salvos"

El clímax del primer sermón del evangelio en Hechos 2 no es solo una explicación teológica, sino una exhortación urgente a la acción. La respuesta a la pregunta "¿qué haremos?" fue "Arrepentíos y bautícese". La narrativa confirma que la salvación estaba ligada a esta obediencia.

"Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas."
- Hechos 2:40-41

Análisis de la Conexión Causal:

  1. La Exhortación: "Sed salvos". Este es el objetivo final presentado a la multitud.
  2. La Condición: Pedro ya había establecido el arrepentimiento y el bautismo como la respuesta requerida (v. 38).
  3. La Reacción: "Los que recibieron su palabra..." (es decir, aceptaron la exhortación y sus condiciones).
  4. La Acción Consecuente: "...fueron bautizados".

La secuencia es clara: la salvación fue ofrecida, y aquellos que la aceptaron lo demostraron y la hicieron efectiva a través del bautismo. La adición de las 3,000 almas a la iglesia se registra después de su bautismo, no antes.

Conclusión Exegética

Los testimonios bíblicos, desde el mandato directo de Cristo hasta la exégesis tipológica y la práctica apostólica, convergen en una conclusión ineludible: el bautismo no es un apéndice opcional a la fe, sino una parte integral y necesaria del plan de salvación ordenado por Dios. Es el momento en que la fe obediente de un pecador arrepentido se encuentra con la gracia de Dios para el perdón de los pecados, resultando en la salvación a través del poder de la resurrección de Jesucristo. Por lo tanto, para quien desea obtener la salvación, la pregunta de Ananías resuena a través de los siglos: "¿Por qué te detienes?".

viernes, 13 de mayo de 2011

Las Resurrecciones (Escatología Bíblica)

LAS RESURRECCIONES

El hombre que muere, ¿volverá a vivir? Todos los días de mi vida esperaré, hasta que llegue mi liberación.

Job 14.14

Definir la resurrección e identificar su naturaleza el tiempo y el orden desde la perspectiva del A.T y N.T y de otros conceptos.

Dar a conocer, las diferentes resurrecciones según la biblia.

Inquietémonos un poco:

·         ¿Qué es resurrección?

·         ¿Cuántas clases de resurrección hay?

DEFINICIÓN

Acción de levantarse de la muerte con un cuerpo físico en el mismo estado previo a la muerte (como en caso de Lázaro y otros), o con un cuerpo nuevo y transformado, como en el caso de Jesús.

OTROS CONCEPTOS

Aunque la creencia en la inmortalidad del alma humana o en la resurrección de ciertos seres divinos formaba parte de algunas religiones antiguas, la creencia en la resurrección de los seres humanos era, en la práctica, desconocida. Sin embargo, se encuentran huellas de esta doctrina, en la religión egipcia, en el zoroastrismo y en el judaísmo.

Hacia el siglo I d.C. la resurrección se había convertido en una doctrina formal de los fariseos y de la mayoría de los judíos, aunque los saduceos dudaban de ella o la negaban abiertamente. En el islam, el Corán sitúa la resurrección de todos los seres humanos en el Día del Juicio Final.

El concepto cristiano de la resurrección debe distinguirse tanto del concepto griego como del judío:

LOS GRIEGOS

Pensaban que el cuerpo era algo que impedía la verdadera vida, y esperaban el momento en que el alma se liberaría de su prisión.

Concebían la vida después de la muerte en función de la inmortalidad del alma, pero rechazaban firmemente toda idea de resurrección (fíjese que son griegos los que en Atenas se burlan de la predicación de Pablo, que incluía el tema de la resurrección. Hch. 17.32).

Los Gnósticos que consideraban la materia como inherentemente mala, naturalmente rechazaban la resurrección.

LOS JUDÍOS

Estaban firmemente persuadidos de los valores del cuerpo, y pensaban que estos no se perderían, por lo que esperaban la resurrección del cuerpo. Pero creían que sería exactamente el mismo cuerpo. Esas son las doctrinas erróneas que trata del desplazar con la verdad el apóstol Pablo en 1 de Corintios 15.

LOS CRISTIANOS

Pensaban que el cuerpo sería resucitado, pero también transformado para convertirse en vehículo adecuado para desarrollar una vida diferente en la era venidera. El concepto cristiano es, por lo tanto, distintivo.

LA RESURRECCIÓN EN EL A.T.

En el Antiguo Testamento, la creencia en la resurrección de los cuerpos al final de los tiempos está basada entre otras citas en estas:

Pero yo sé que mi Redentor  vive, y que al fin se levantará sobre el polvo, y que después de deshecha esta mi piel, en mi carne  he de ver a Dios.

Lo veré por mí mismo; mis ojos lo verán, no los de otro.Pero ahora mi corazón se consume dentro de mí. Job 19: 25-27;

                Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán.

¡Despertad y cantad, moradores del polvo!

porque tu rocío es cual rocío de hortalizas,

y la tierra entregará sus muertos. Is. 26.19;

Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra

serán despertados: unos para vida eterna,

otros para vergüenza y confusión perpetua. Dn. 12.2.

Esta creencia en el Antiguo Testamento no tiene base alguna en las antiguas religiones de los gentiles, sino en la revelación divina del Dios de Israel.

Una afirmación clara respecto a la resurrección de los muertos antes de los Profetas, la encontramos ya implícita en:

añadió: —Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Éxodo 3:6; (comparemos este texto con el que usó Jesús para sustentar la doctrina de la resurrección: Entonces respondiendo Jesús, les dijo: —Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios, pues en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo. Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando afirmó: "Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob"? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Mateo 22:29-32)

Los patriarcas esperaban una resurrección:

                porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios…

Los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria, pues si hubieran estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial;  por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad…

Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac: el que había recibido las promesas, ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: «En Isaac te será llamada descendencia», porque pensaba que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también lo volvió a recibir. (Hebreos 11:10, 16,19).

Cuando los siguientes textos hablan de la liberación del SHEOL se refiere a la resurrección:

                Pero Dios redimirá mi vida del poder del seol,

porque él me tomará consigo. Salmo 49:15;

                Me has guiado según tu consejo,

y después me recibirás en gloria.

                ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?

Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Salmo 73:24-25;

LA RESURRECCIÓN EN EL N.T.

En el Nuevo Testamento, Jesús habló de la resurrección futura para todos, así como de su resurrección específica después de tres días:

De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo; y, además, le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del hombre. No os asombréis de esto, porque llegará la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida; pero los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación. Juan 5.25–29

Comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del hombre padecer mucho, ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, ser muerto y resucitar después de tres días. Marcos 8.31

La resurrección de Jesús y la futura resurrección para vida eterna, en el reino de los cielos, constituyeron elementos básicos de la enseñanza apostólica:

viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades ni su carne vio corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Hechos 2.31;

Mientras ellos hablaban al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con el jefe de la guardia del Templo y los saduceos, resentidos de que enseñaran al pueblo y anunciaran en Jesús la resurrección de entre los muertos. Hechos 4.2:

Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos. Hechos 4: 33;

Quiero conocerlo a él  y el poder de su resurrección, y participar de sus padecimientos hasta llegar a ser semejante a él en su muerte, si es que en alguna manera logro llegar a la resurrección de entre los muertos. Filipenses 3.10–11

En los días de Jesús había diferencia de opinión, respecto a la resurrección aún entre los mismos judíos:

Los Fariseos creían en ella.

Los Saduceos no creían en la resurrección (Aquel día se acercaron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección, Mateo 22:23).

Esa diferencia fue usada por el apóstol Pablo en su defensa pública:

Entonces Pablo, notando que una parte era de saduceos y otra de fariseos, alzó la voz en el Concilio:

—Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga.

Cuando dijo esto, se produjo discusión entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió, porque los saduceos dicen que no hay resurrección ni ángel ni espíritu; pero los fariseos afirman que sí existen. Hechos 23.6

La fe de los cristianos en la resurrección de los muertos se basa en el acontecimiento de la resurrección de Cristo, que los apóstoles entendían como testimonio y como garantía de la resurrección de cada individuo.

Cuando Pablo habló de la resurrección en Atenas, se encontró con la burla:

Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban y otros decían: «Ya te oiremos acerca de esto otra vez». Hechos 17:32

Los apóstatas Himeneo y Fileto tenían un concepto diferente:

Pero evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad y su palabra carcomerá como gangrena. Así aconteció con Himeneo y Fileto, que se desviaron de la verdad diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos. 2ª Timoteo 17:18

Algunos de los Corintios negaban la resurrección:

Pero si se predica que Cristo resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?, porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. 1ª Corintios 15:12-13

LA RESURRECCIÓN DE CRISTO Y LA NUESTRA

Si Cristo no resucitó

Con el uso de seis "si", Pablo explora las consecuencias de la creencia de algunos de los cristianos de Corinto que sostenían que el cuerpo no resucita:

        I.            si se predica que Cristo resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? 1 Co 15.12

      II.            si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. 1 Co 15.13

    III.            si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación y vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios, porque hemos testificado que Dios resucitó a Cristo,  al cual no resucitó si en verdad los muertos no resucitan. 1 Co 15.14

    IV.            Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. 1 Co 15.16

      V.            si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana: aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que murieron en Cristo perecieron. 1 Co 15.17 y 18

    VI.            Si solamente para esta vida esperamos en Cristo, somos los más dignos de lástima de todos los hombres. 1 Co 15.19

Pablo ha traído este punto de vista falso a su conclusión lógica. Si no hay resurrección del cuerpo, deberían abandonar la fe.

Si Cristo ha resucitado

Pablo detalla ahora las consecuencias de la resurrección de Cristo.

Pero ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que murieron es hecho, pues por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. Luego el fin, cuando entregue el Reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y todo poder. 

Preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. 1 Co 15.20

Las primicias de una cosecha muestran que hay mucho más por cosechar.

La doctrina cristiana relativa a la resurrección se basa en varios pasajes ampliados del Nuevo Testamento. En ellos, la resurrección de los muertos se atribuye al mismo Cristo, que completará así su obra de redención de la especie humana.

Finalmente todos los muertos resucitarán para ser juzgados.

NATURALEZA DE LA RESURRECCIÓN

A Cristo se le llama las primicias de la resurrección, y el primogénito de los muertos:

el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia. Colosenses 1:18;

y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra.  Al que nos ama, nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre. Apocalipsis 1:5

Esto implica que la resurrección del pueblo de Dios será semejante a la de su celestial Señor:

        Corporal, y la de ellos tendrá que ser de la misma clase.

        La redención obrada por Cristo incluye también la del cuerpo:

Y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias  del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Ro 8.23

        Los cuerpos serán levantados:

Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús está en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que está en vosotros. Ro 8.11

Así que habrá una resurrección literal del cuerpo.

Para los creyentes en Cristo Jesús la resurrección significa entonces:

        La redención del cuerpo.

        La entrada a la vida perfecta.

        La perfecta comunión con Dios.

        La bienaventuranza de la inmortalidad.

EL ORDEN DE LAS RESURRECCIONES

Las resurrecciones se clasifican en:

Primera resurrección

La resurrección de vida o de los justos:

Cuando hagas banquete, llama a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos; y serás bienaventurado, porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos. Lucas 14:13;

y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida; pero los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación. Juan. 5:29

Esta resurrección incluirá varios grupos:

Ø  Cristo las primicias.

Ø  Los que son de Cristo en su venida:

No todos moriremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles y nosotros seremos transformados, pues es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción y que esto mortal se vista de inmortalidad. 1ª Corintios 15:52;

El Señor mismo, con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo. Entonces, los muertos en Cristo resucitarán primero. 1ª Tesalonicenses 4:16

Ø  La primera resurrección incluye los santos del A.T.

Muchos de los que duermen  en el polvo de la tierra 

serán despertados: unos para vida eterna,

otros para vergüenza y confusión perpetua. Daniel 12:2;

Ø  Los mártires de la gran tribulación:

Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección;  la segunda muerte no tiene poder sobre estos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años. Apocalipsis 20:6

Segunda resurrección

La resurrección de condenación o de los impíos:

Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo y ningún lugar se halló ya para ellos. Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida.  Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.  El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades  entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados cada uno según sus obras. Apocalipsis 20:11-13

CONCLUSIÓN

Para terminar podemos concluir, que la resurrección es un acto sobrenatural y potestativo de aquel que es autor de la vida, sabemos que Cristo ha sido las primicias de la resurrección, por cuanto venció la muerte resucitando al tercer día después de ser crucificado.

También podemos tener firme nuestra esperanza que nuestros hermanos que duermen en Cristo serán levantados en la primera resurrección, y aquellos que han muerto sin tener a Cristo en sus vidas sufrirán la penosa sentencia de ser parte de la segunda resurrección que no es para salvación sino para condenación.

 

BIBLIOGRAFÍA

Módulo para la materia DOCTRINA V ESCATOLOGÍA, Recopilado por el INSTITUTO BIBLICO PENTECOSTAL  Institución de formación Teológica Adscrita al ÁREA DE EDUCACIÓN TEOLÓGICA de la FUNDACION EDUCACION CRISTIANA PENTECOSTAL y la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, 2010

CURSO DE FORMACIÓN TEOLÓGICA EVANGÉLICA, TOMO 9 ESCATOLOGÍA II (Premilenial), Francisco Lacueva, CLIE, 1993

http://www.seminarioabierto.com/doctrina242.htm   Lewis Sperry Chafer       

TEOLOGÍA SISTEMÁTICA, Tomo 4, Escatología, J. Oliver Buswell, Jr. LOGOI, Inc., 2005  


 
 
Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor 
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia 
Reuniones Martes, Jueves y Sábado 7 PM, Domingos 8 AM y 10 AM.
Calle 30 # 22 61, Cañaveral, Floridablanca.
http://adonayrojasortiz.blogspot.com/
 


martes, 10 de mayo de 2011

Algo sobre humildad

y humilde de corazón

La humildad nos enseña a vivir como Jesús. Humildad no es solo hablar pasito y despacio o vestir de manera modesta.

La importancia de esta virtud surge del hecho de que es parte del carácter de nuestro Dios: ¿Quién como Jehová, nuestro Dios, que se sienta en las alturas, que se humilla a mirar en el cielo y en la tierra? Sal 113.5

En imitación al ejemplo de Dios, el humillarse constituye una virtud, contrapuesta siempre en la Escritura al pecado de la soberbia y el orgullo. "Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes"  (Pr. 3:34;

Los pasajes del AT que mencionan esta virtud, la alaban:

ü  Ciertamente él escarnece a los escarnecedores

y da gracia a los humildes. Pr 3.34

ü  El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría,

y a la honra precede la humildad. Pr 15.33

ü  Antes del quebranto se engríe el corazón del hombre,

pero antes de los honores está la humildad. Pr 18.12

ü  La soberbia del hombre le acarrea humillación,

pero al humilde de espíritu lo sustenta la honra. Pr 29.23

Este término humildad está estrechamente relacionado, con la aflicción, que a veces recae sobre los hombres por la acción de su prójimo, cosa que a menudo se atribuye directamente al propósito de Dios, pero que siempre está calculada para producir humildad de espíritu.

Una cosa es humillarse y otra es ser humillado. Se humilla a una persona cuando se le trata mal, o por debajo del respeto que merece, o cuando se le destruye, o cuando se le avergüenza injustamente.

El que es el mayor de vosotros sea vuestro siervo, porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.Mt. 23.12

En este texto aparece la humillación en primer lugar como el castigo que merece la arrogancia (la humillación, un estado de bajeza que sobrevendrá por el juicio de Dios.) pero en segundo lugar como el requisito previo de la promoción (la humildad, un espíritu de humildad que permite que Dios envíe la bendición). A menudo las bendiciones de Dios recaen sobre los que poseen la humildad.

Ante la grandeza y santidad de Dios lo que corresponde al ser humano es adoptar una actitud de rechazo a toda pretensión u orgullo, inclinándose ante él en pleno acatamiento de su voluntad. A eso se le llama humillarse delante de Dios.

Humillaos delante del Señor y él os exaltará. Stg 2.10

La Biblia describe la vida de muchos reyes que pecaron contra Dios y no se humillaron. Pero aquellos que lo hicieron y buscaron el arrepentimiento recibieron perdón y prosperidad.

Por ejemplo:

Cuando Sisac invadió a Judá en tiempos de Roboam:  

Entonces los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron:—¡Justo es Jehová!

Cuando Jehová vio que se habían humillado, vino palabra de Jehová a Semaías, diciendo: «Se han humillado, no los destruiré, sino que los salvaré en breve y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac. 2 Cr 12.6

También el rey Acab se humilló delante de Dios, y evitó así un juicio:

Sucedió que cuando Acab oyó estas palabras, rasgó sus vestidos, ciñó su carne con ropas ásperas, ayunó, durmió sobre las ropas ásperas y anduvo humillado. Llegó entonces la palabra de Jehová a Elías, el tisbita, diciendo: «¿No has visto cómo Acab se ha humillado delante de mí? Pues por haberse humillado delante de mí, no traeré el mal mientras él viva; en tiempos de su hijo traeré el mal sobre su casa».1 R. 21:27–29

De modo que la humildad se convierte entonces como en un anhelo divino para bendecir al pueblo:

si se humilla mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oran, y buscan mi rostro, y se convierten de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra. 2 Cr 7.14

También Pablo usa la misma palabra en Fil. 4.12 (Sé vivir humildemente y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.) para describir su aflicción, pero se apresura a aclarar que la virtud reside en la aceptación de la experiencia, de modo que una condición impuesta desde afuera se convierte en la ocasión para la manifestación de la actitud correspondiente dentro de la persona.

La persona que se coloca a sí misma en una actitud de no exigir los merecimientos que le corresponden, o que renuncia a ellos por amor a otras personas, ejecuta el acto de humillarse. En la misma epístola a los filipenses (2.8) el escritor cita un ejemplo que debemos emular: la humildad de Cristo, que deliberadamente dejó de lado su prerrogativa divina y se humilló progresivamente, recibiendo a su debido tiempo la exaltación: 

Mas aún, hallándose en la condición de hombre,

se humilló a sí mismo,

haciéndose obediente hasta la muerte,

y muerte de cruz. Por eso Dios también lo exaltó sobre todas las cosas

y le dio un nombre que es sobre todo nombre.

Como ocurre con todas las virtudes, es posible simular la humildad; y el peligro está claramente expuesto en la carta que Pablo dirige a los colosenses. Cualquiera sea la traducción del difícil pasaje de Col. 2.18, es evidente que tanto allí como en 2.23 el apóstol se refiere a un impostor:

Que nadie os prive de vuestro premio haciendo alarde de humildad y de dar culto a los ángeles (metiéndose en lo que no ha visto), hinchado de vanidad por su propia mente carnal.

Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría, pues exigen cierta religiosidad, humildad y duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

A pesar de todas las apariencias de humildad, los falsos maestros en realidad están hinchados por el concepto que tienen de su propia importancia. Al colocar su propio sistema especulativo en contraposición con la revelación de Dios, niegan precisamente lo que su ascetismo parecería proclamar. Pablo advierte a sus lectores contra esta falsa humildad, y en 3.12 los exhorta a que su humildad sea genuina:

Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de bondad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.


 
 
Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor 
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia 
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Mansedumbre

Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas.

 Mateo 11.29

Vamos a imaginarnos por un momento que somos testigos presenciales del ministerio público de Jesús, vemos sus milagros, oímos sus sermones, contemplamos su autoridad, admiramos las respuestas que da a sus opositores, en fin, lo acompañamos durante sus más de tres años de servicio en la tierra. Ahora preguntémonos ¿Qué nos gustaría aprender de Jesús?

Sin duda que nuestra lista personal de cosas que nos gustaría aprender de él sería muy larga y variada, pero qué tal si le preguntamos a él: Señor, ¿qué quieres que aprendamos de ti?

Su respuesta no sería tan variada ni tan extensa como la nuestra, todavía hoy Jesús nos dice: aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón.

¡Cuántas cosas edificaría en nosotros Jesucristo si tan solo aprendiéramos de él estas dos virtudes!

Llevad mi yugo sobre vosotros

Un yugo es un pesado aparejo de madera que se pone sobre dos o más bueyes. Se ata a cualquier cosa que se quiere que los bueyes arrastren. El yugo tenía el propósito de aliviar la incomodidad al llevar una carga pesada. Pero también simbolizaba la obediencia y la aceptación de la responsabilidad. Los rabinos con frecuencia hablaban de asumir el yugo de la ley, y bajo la dirección de ellos la carga se podía hacer pesada.

El yugo pesado puede significar:

(1)    la carga del pecado,

(2)    la carga de las demandas excesivas de los líderes religiosos:

a.       Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Mateo 23.4

b.      Ahora pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? Hechos 15.10

(3)    la tiranía de los gobernantes,

(4)    fatiga de la búsqueda infructuosa de Dios.

Jesús libra a las personas de estas cargas. Una relación con Dios transforma un trabajo cansador y sin sentido en productividad espiritual con propósito.

El yugo de Jesús, en cambio, es fácil, porque nos hace discípulos de uno que es manso y humilde de corazón.

Las demandas de Jesús no son tan livianas como algunos suponen (—Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Mt 16.24), pero son justas y soportables. Además él provee la fortaleza espiritual a través de su Espíritu Santo para cumplir todas sus demandas. Por esta razón sus mandamientos no son gravosos (1 Jn. 5:3).

En el idioma griego original, la palabra traducida como fácil significa bueno, bondadoso. Es decir el yugo fácil es un yugo ajustado a nuestro cuello de modo que no produce molestias ni roces. Y la palabra griega traducida como Ligera significa liviano, no aplastante. El yugo literal de bueyes, tiene lugar, como ya lo dijimos, para dos o más bueyes. La figura permite la idea de que al lado del discípulo, Jesús está en el yugo llevando la mayor parte de la carga.

¡Qué glorioso arar con Jesús!

y aprended de mí

El discípulo es un aprendiz, uno que aprende del ejemplo y las enseñanzas de su maestro.

Hay tres razones por las cuales nos conviene aprender de él:

1.       Su carácter. Él es manso y humilde de corazón. Las cualidades de carácter que demanda de sus seguidores, Jesús mismo las demostró en su vida.

2.       El segundo aliciente para aprender de Jesús es que hallaremos descanso para nuestras almas. El Señor Jesucristo promete paz y tranquilidad en el corazón de sus seguidores, lo cual da como resultado descanso espiritual.

3.       La tercera razón es que su yugo es fácil, y su carga ligera.-ya lo explicamos arriba-

que soy manso

La virtud del que es de trato suave y tarda mucho en airarse.

La palabra manso describe a la persona que no se resiente. No guarda rencores. Lejos de seguir rumiando las injurias recibidas, se refugia en el Señor y entrega, completamente, su camino a él. La mansedumbre no es debilidad. La mansedumbre no consiste en tener una columna vertebral de goma, la característica de la persona que está dispuesta a doblarse ante toda brisa. La mansedumbre es mostrar un carácter sumiso ante la provocación, la disposición a sufrir y no causar daño. La persona mansa deja todo en las manos de Aquel que le ama y le cuida.

La Biblia llama a Moisés como el hombre más manso de todos los que había en su tiempo (Moisés era un hombre muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra. Nm 12.3). Aunque retenía la fortaleza del liderazgo, se mostró dispuesto a aceptar daños personales sin resentimiento o recriminación.

Los mansos no se resienten ante la adversidad, debido a que aceptan todo como efecto del sabio y amoroso propósito de Dios para ellos, de modo que también toleran injurias de los hombres, sabiendo que Dios las permite para su bien final. Así se ve reflejada esta virtud en la actuación de David:

Cuando el rey David llegó a Bahurim, salía uno de la familia de la casa de Saúl, el cual se llamaba Simei hijo de Gera. Iba maldiciendo y arrojando piedras contra David y contra todos los siervos del rey David, mientras todo el pueblo y todos los hombres valientes marchaban a su derecha y a su izquierda. Simei lo maldecía diciendo: «¡Fuera, fuera, hombre sanguinario y perverso! Jehová te ha dado el pago por toda la sangre de la casa de Saúl, en lugar del cual tú has reinado, y Jehová ha entregado el reino en manos de tu hijo Absalón; has sido sorprendido en tu maldad, porque eres un hombre sanguinario». 

Entonces Abisai hijo de Sarvia dijo al rey: —¿Por qué maldice este perro muerto  a mi señor, el rey? Te ruego que me dejes pasar, y le cortaré la cabeza.

El rey respondió: —¿Qué tengo yo que ver con vosotros, hijos de Sarvia? Si él así maldice, es porque Jehová le ha dicho que maldiga a David. ¿Quién, pues, le dirá: "¿Por qué haces esto?"?

Luego dijo David a Abisai y a todos sus siervos:—Mirad, mi hijo, salido de mis entrañas, acecha mi vida; ¿cuánto más ahora un hijo de Benjamín? Dejadlo que maldiga, pues Jehová se lo ha mandado. Acaso Jehová mire mi aflicción y cambie en bien sus maldiciones de hoy.

Y mientras David y los suyos continuaban su camino, Simei iba frente a él por la ladera del monte, andando y maldiciendo, arrojando piedras delante de él y esparciendo polvo. (2 Sm 16.5 al 13)

El término manso, en la Biblia, significa también humildad, ausencia de pretensión personal y disposición a sufrir ofensas sin reaccionar. La mansedumbre describe el carácter suave, apacible, dócil, dulce, benévolo, considerado y modesto.

En hebreo, pobre y manso provienen de la misma raíz, el término hebreo anaw, equivalente a manso, tiene que ver con el sentido de una humildad surgida tras un proceso de aflicción. En el griego antiguo el término traducido manso (praús) describía animales domesticados, sometidos a su amo, obedientes.

La mansedumbre se manifiesta en forma suprema en el carácter de Jesús, pues se sometió y obedeció radicalmente hasta la muerte. Se mantuvo sin replicar o justificarse a sí mismo ante quienes lo acusaban injustamente.

El discípulo manso es el que aprende de, se somete a, y obedece a, su Rey.

Antes de su conversión, Pablo fue muy autosuficiente y arrogante, pero después se sometió a Cristo y le obedeció hasta la muerte. Por eso es que tiene toda la autoridad para referirse a esta virtud y enseñarla en sus escritos.

La mansedumbre es una virtud que depende del nuevo nacimiento; es don de Dios y fruto del Espíritu Santo (Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gl 5.22).

El apóstol Pablo recomendaba la mansedumbre como el espíritu en el cual se debía amonestar a un hermano errado, así que el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen (2 Ti. 2:24–25).

En ese mismo espíritu de mansedumbre debemos soportarnos unos a otros (Yo, pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados: con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, procurando mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Ef 4.1).

Pablo además recomienda a Tito que les enseñe a los hermanos cretenses que sean mansos: Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean amigos de contiendas, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con toda la humanidad. Tit 3.1

En forma similar, Pedro exhortaba diciendo que era necesario responder con mansedumbre al pagano que inquiría o discutía (Al contrario, santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros. 1 P 3.15).

Santiago recomienda la  mansedumbre a los hermanos sabios y entendidos: ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Stg 3.13

El sinónimo de manso es humilde, la mansedumbre y la humildad van siempre juntas (Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de bondad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia. Col 3.12)


 
 
Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor 
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia 
Reuniones Martes, Jueves y Sábado 7 PM, Domingos 8 AM y 10 AM.
Calle 30 # 22 61, Cañaveral, Floridablanca.
http://adonayrojasortiz.blogspot.com/
 


jueves, 5 de mayo de 2011

NO COMA CUENTO

"NO COMA CUENTO, RECIBA LA VERDAD DE LA BIBLIA… NO SE DEJE ENGAÑAR"

Cinco razones por las cuales  La Doctrina de la Trinidad no  es Bíblica

Eliseo Estaper B.

1.     Ésta fue introducida en la iglesia primitiva, cuatro siglos después de que Jesucristo fundo su verdadera iglesia, y todos los apóstoles ya estaban muertos, y los cristianos que no creían en esa doctrina, eran perseguidos y muertos por quienes impusieron esa doctrina dentro de la entonces perseguida iglesia. No siendo esa la manera en que Jesucristo y los apóstoles evangelizaron a los primeros cristianos, Dios nunca forza al hombre a creer en él y en sus doctrinas. Como lo hicieron los iniciadores de la doctrina de la trinidad. Quienes incitados por el diablo perseguían y mataban a los primeros cristianos, quienes se negaban a creer en sus falsas doctrinas (Ap. 17:6). Léase la historia del Concilio de Nicea realizado en el año 325 d.c., donde se aprobó la trinidad. USTED DEBE SABER LA VERDAD.

2.      La biblia no registra las palabras: trinidad, santísima trinidad, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, nunca habla de 2 ó 3 dioses. al contrario, la biblia afirma y reafirma en varias ocasiones la existencia de un solo Dios: Creador y Salvador (Deuteronomio 4:39; 6:4; Oseas 13:4; Santiago 2:19…)

3.     Ninguna biblia registra, un solo bautismo trinitario en la iglesia primitiva; en cambio si registra en sus escritos miles de bautismos hechos en el nombre de Jesucristo. Los cuales fueron realizados por los discípulos de Jesucristo, quienes recibieron las enseñanzas directas y fueron instruidos por el mismo Señor Jesucristo. Ellos, los que enseñaron y practicaron el bautismo en el nombre de Jesucristo, fueron los fundadores de la verdadera iglesia; no los que inventaron 4 siglos después, la doctrina de la trinidad y el bautismo trinitario. No así los que iniciaron el bautismo en el nombre de Jesucristo, los mismos que   fueron inspirados por el Espíritu Santo, para escribir las sagradas escrituras, y bautizar en el nombre de Jesucristo, cumpliendo así con Mt. 28:19 el día del pentecostés, bautizando a aprox. 3000 personas  en el nombre de Jesucristo. Único bautismo aceptado por Dios y su verdadera iglesia. Ningún otro. Y Recuerde la recomendación bíblica: "Edificados en el fundamento de los apóstoles y profetas…" Efesios 2:20 No edifiquemos sobre mentiras de los hombres, sino sobre los hechos que los apóstoles del Señor hicieron por cumplimiento del mismo Señor, ellos no se equivocaron, pues Dios los aprobó.

4.     (los siguientes puntos son una cruda verdad del bautismo trino). En el bautismo trinitario, no hay perdón de pecados, pues no se invoca el nombre de Jesucristo (Luc. 24:47, Hech. 2:38, 4:12 y 22:16), o te pregunto: ¿qué crees que a la hora del bautismo hace que tus pecados sean perdonados?: a.- ¿el agua en que te sumergen? b.- ¿el ministro que te bautiza? c.- ¿el nombre (razón social) de la iglesia a la que asistes?

¡No! nada de eso, lo que en verdad hace que los pecados sean perdonados, es  invocar el nombre de Jesucristo. No es otra cosa, por lo tanto se concluye:

Que el bautismo trinitario (en que no se invoca el nombre de Jesucristo) es para todo, (hasta para un buen baño), pero nunca para el perdón de pecados. (Hech. 2:38 y Hech. 4:11-12, y 22:16) pues nunca se invoca el santo nombre de Jesucristo (Lc.24:47, Hch. 2:38 y Hch.22:16).

¡OJO, TENGA EN CUENTA LO SIGUIENTE!

No se haga falsas ilusiones, porque el que no sea bautizado en el nombre de Jesús, no podrá ser salvo: Lea Hechos 4:12 "En ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres en que podamos ser salvos"

En Mateo 28:19, lo que encontramos es que Jesús mandó a bautizar, pero en EL NOMBRE, no en ninguna trinidad ni en nombres, por eso en la biblia todos los bautizados fueron en el nombre de Jesús, compruébelo usted mismo y dese cuenta que sinceramente no hay ningún bautizado en los títulos de padre, hijo y Espíritu Santo, todos los bautizados en la biblia lo fueron, pero en EL NOMBRE DE JESÚS, porque JESÚS Él es el Padre eterno (Isaías 9:6; S: Juan 14:8-9), Él es el hijo (Mateo 1:21) y Él a su vez es El Espíritu Santo (2 Cor. 3:17), JESÚS, es el nombre del único Dios verdadero (Romanos 9:5). Así que pilas y no se deje engañar, cerciórese por la biblia que el bautismo para el perdón de los pecados es en el nombre de Jesús y punto, y si no lo crees, pues entonces discuta con Dios quien inspiró las escrituras (2 Timoteo 3:16), Entonces los bautizados en el nombre de Jesús:


·         Hechos 2:38

·         Hechos 8:12.16

·         Hechos 10:48

 

·         Hechos 19:5-6

·         Hechos 22:16

 


5.     Porque ni tampoco obedecen a Mateo 28:19: pues si en verdad, obedecieran a Mt. 28:19, bautizarían así: "yo te bautizo.....

En el nombre de YHWH o Jehová (Padre)

Y en el nombre de Jesucristo (Hijo)

Y en el nombre de  ¿¿?? ¿¿?? (Espíritu Santo)"

¿Cual nombre te gusta, para el Espíritu Santo? La biblia dice que es Jesús. Por  lo tanto; si en verdad obedecieran a Mateo 28:19, esta sería, por lo menos, la forma correcta de bautizarse. Cuando los discípulos de Jesucristo bautizaron en su nombre, ellos cumplieron correctamente con Mt.28:19, pues al invocar el nombre de Jesucristo a la hora del bautismo, en ese mismo momento estaban invocando el nombre de Dios Padre y del Espíritu Santo, pues el nombre "Jesucristo" significa: YHWH Jehová Salvador Ungido.

ASÍ QUE NO COMA CUENTO, RECIBA LA VERDAD Y ALCANCE ASÍ LA SALVACIÓN PARA SU ALMA:

¿Tú crees que Dios es Uno? Bien haces, los demonios también creen y tiemblan Santiago 2:19

 

Y ¿cómo se llama Dios? 

 

"Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer AL QUE ES VERDADERO; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. ÉSTE (EL Hijo Jesucristo) es EL VERDADERO DIOS y la Vida eterna" 1 Juan 5:20

 

¿Habrá espacio para pensar en otro Dios fuera de Jesús?

 

Realmente ¡No!, Jesucristo es el Dios manifestado en carne, y su manifestación en carne no es para pensar que el hijo es separado del padre. Sencillamente Jesús es el Dios que en Isaías 52:4-6 decide venir personalmente, pero como Dios es Espíritu (S. Juan 4:24) y para Él po9der habitar entre los humanos, pues tuvo que manifestarse en carne, y es a esa manifestación que se le llama hijo, la Biblia es muy clara al decirnos que: "Dios fue manifestado en carne…" 1 Timoteo 3:16.

 

El Dios que en otros tiempos se había manifestado en forma de fuego, de nube, de varón, en estos tiempos se nos manifestó como hijo, pero esta manifestación no hizo otro Dios, porque escrito está:

 

"…Yo mismo soy; antes de mí no fue formado Dios, ni lo será después" Isaías 43:10

 

Entienda esto: "Jehová llegó a Belén, a ser lo que nunca había sido (manifestarse en carne); sin dejar de ser lo que siempre ha sido (sin dejar de ser Dios)"

 

Usted verá a quien le cree, si al hombre o a la Biblia, pero de corazón le decimos… NO SE DEJE ENGAÑAR… DIOS ES UNO Y NO HAY MÁS. ÉL SIEMPRE HA SIDO UNO, EL MISMO DIABLO SABE QUE DIOS ES ÚNICO.

 

 

Si quieres más información al respecto, lo invitamos a la IGLESIA PENTECOSTAL UNIDA DE COLOMBIA

 

Dios le bendiga enormemente.

 


 
 
Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor 
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia 
Reuniones Martes, Jueves y Sábado 7 PM, Domingos 8 AM y 10 AM.
Calle 30 # 22 61, Cañaveral, Floridablanca.
http://adonayrojasortiz.blogspot.com/
 


Generalidades de la Escatología Bíblica

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