Bautismo

Análisis Interactivo: Bautismo y Salvación

Bautismo y Salvación

Un Análisis Exegético de su Relación Indispensable

Introducción: La Cuestión Fundamental

El presente estudio aborda una de las cuestiones soteriológicas más cruciales del Nuevo Testamento: la relación entre el bautismo y la salvación. Lejos de ser un rito opcional o meramente simbólico, un análisis riguroso de los textos bíblicos revela el bautismo como una condición divinamente establecida e indispensable en el proceso de la salvación. Esta aplicación interactiva explora los pilares exegéticos que fundamentan esta doctrina, invitando al estudiante de las Escrituras a examinar la evidencia tal como fue presentada por Cristo y sus apóstoles.

La Gran Comisión: Una Secuencia Inalterable

El punto de partida ineludible es el mandato de Jesucristo mismo, registrado en el Evangelio de Marcos. Aquí, el Señor no presenta dos ideas separadas, sino una proposición condicional unificada. La estructura gramatical es precisa y su orden, teológicamente significativo. No se contempla la salvación para el creyente que omite el bautismo.

"El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado."
- Marcos 16:16

Análisis de la secuencia salvífica:

1. Creer (πιστεύσας - pisteusas)
+
2. Ser Bautizado (βαπτισθεὶς - baptistheis)
=
3. Ser Salvo (σωθήσεται - sōthēsetai)

Nótese que la condenación se vincula únicamente a la incredulidad porque esta es la raíz que impide dar el siguiente paso ordenado por Cristo: el bautismo. El que no cree, naturalmente, no se bautizará. Sin embargo, para el que cree, el bautismo es el paso consecuente y necesario para completar la condición de la salvación.

La Tipología del Diluvio: Salvación a Través del Agua

El apóstol Pedro ofrece una de las analogías más poderosas, conectando el bautismo con el evento del diluvio. El arca de Noé, un instrumento de salvación, fue levantada y llevada a la seguridad precisamente por el agua que juzgó al mundo. Pedro declara que este evento es un "tipo" o prefiguración del bautismo, el cual ahora nos salva.

"El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) mediante la resurrección de Jesucristo."
- 1 Pedro 3:21

TIPO: El Diluvio

  • Un mundo corrompido destinado al juicio.
  • El agua actúa como agente de juicio y destrucción.
  • Ocho personas se salvan a través del agua (δι᾽ ὕδατος) al estar dentro del arca.
  • El arca es el único medio de salvación provisto por Dios.

ANTITIPO: El Bautismo

  • Una humanidad pecadora bajo condenación.
  • El agua del bautismo simboliza la sepultura del viejo hombre.
  • El creyente es salvado a través del bautismo, que es la respuesta de fe.
  • La obediencia a Cristo en el bautismo es el medio de salvación que nos une a Su muerte y resurrección.

Pedro aclara que su poder no es meramente físico ("no quitando las inmundicias de la carne"), sino espiritual: es la respuesta de una conciencia que apela a Dios por limpieza, una limpieza que se hace efectiva en el acto del bautismo por la autoridad de la resurrección de Cristo.

El Instrumento para el Perdón de los Pecados

El Nuevo Testamento vincula consistentemente el bautismo con el perdón de los pecados, que es un componente esencial de la salvación. Sin remisión de pecados, no hay reconciliación con Dios. Los siguientes pasajes establecen esta conexión de forma explícita e inequívoca.

Hechos 2:38 - El Sermón de Pentecostés

+
"Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados..."

La preposición griega "eis" (para) indica propósito y dirección. El bautismo no es una celebración de un perdón ya recibido, sino el medio divinamente señalado para recibir dicho perdón, posterior al arrepentimiento.

Hechos 22:16 - La Conversión de Saulo

+
"Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre."

A pesar de su encuentro con Cristo en el camino a Damasco y de haber sido un creyente arrepentido por tres días, los pecados de Saulo (Pablo) aún no habían sido lavados. Ananías le ordena ser bautizado para que este lavamiento ocurra.

Marcos 1:4 - El Bautismo de Juan

+
"Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados."

Incluso el bautismo precursor de Juan, que preparaba el camino para Cristo, estaba intrínsecamente ligado al concepto de "perdón de pecados". El bautismo cristiano, superior al de Juan, lleva esta realidad a su pleno cumplimiento en el nombre de Jesús.

La Exhortación Apostólica: "Sed Salvos"

El clímax del primer sermón del evangelio en Hechos 2 no es solo una explicación teológica, sino una exhortación urgente a la acción. La respuesta a la pregunta "¿qué haremos?" fue "Arrepentíos y bautícese". La narrativa confirma que la salvación estaba ligada a esta obediencia.

"Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas."
- Hechos 2:40-41

Análisis de la Conexión Causal:

  1. La Exhortación: "Sed salvos". Este es el objetivo final presentado a la multitud.
  2. La Condición: Pedro ya había establecido el arrepentimiento y el bautismo como la respuesta requerida (v. 38).
  3. La Reacción: "Los que recibieron su palabra..." (es decir, aceptaron la exhortación y sus condiciones).
  4. La Acción Consecuente: "...fueron bautizados".

La secuencia es clara: la salvación fue ofrecida, y aquellos que la aceptaron lo demostraron y la hicieron efectiva a través del bautismo. La adición de las 3,000 almas a la iglesia se registra después de su bautismo, no antes.

Conclusión Exegética

Los testimonios bíblicos, desde el mandato directo de Cristo hasta la exégesis tipológica y la práctica apostólica, convergen en una conclusión ineludible: el bautismo no es un apéndice opcional a la fe, sino una parte integral y necesaria del plan de salvación ordenado por Dios. Es el momento en que la fe obediente de un pecador arrepentido se encuentra con la gracia de Dios para el perdón de los pecados, resultando en la salvación a través del poder de la resurrección de Jesucristo. Por lo tanto, para quien desea obtener la salvación, la pregunta de Ananías resuena a través de los siglos: "¿Por qué te detienes?".

martes, 27 de diciembre de 2022

La naturaleza de la Biblia

La naturaleza de la Biblia

Establezcamos desde el principio que la Biblia es la Palabra de Dios, que es la revelación dada por Dios (Salmo 19.7 al 11) a los santos hombres que él escogió para que tuviesen el privilegio de plasmarla por escrito (2 Pedro 1.21) garantizando así su preservación para la posteridad. La Biblia, entonces, es inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16). Creemos en la inspiración plenaria y verbal de la Escritura. La Biblia no se puede interpretar correctamente sin la operación de su autor, el Espíritu Santo, en la mente del intérprete, a eso se le conoce hoy como iluminación (Lucas 24.45; 1 Corintios 2.6 al 16). Al ser Palabra de Dios, la Biblia es absolutamente confiable (Juan 17.17) e infalible (Juan 10.35). Defendemos la inerrancia (Salmo 119.160), pertinencia (Isaías 40.8; 1 Pedro 1.23 y 25), relevancia (Hebreos 4.12), perspicuidad (1 Corintios 14.33), suficiencia (Deuteronomio 29.29; Juan 20.31; 2 Pedro 1.3), y autoridad (Mateo 4.4, 7, y 10; Lucas 4.36) de las Sagradas Escrituras. 

Cuando alguien pregunta ¿qué es la Biblia? La respuesta más común es: la Biblia es la Palabra de Dios. ¿Pero qué queremos decir realmente con esas palabras? ¿Somos conscientes de la profundidad de su significado? En cuanto "palabra" busca entablar una comunicación con el ser humano, comunicación que también demanda de nosotros una respuesta. 

Lo que Dios, en su soberana voluntad, tiene a bien dejarnos saber no solo lo revela en la naturaleza, en la creación misma, sino que también nos brinda instrucciones específicas para tratar con los asuntos propios de la humanidad tales como el pecado, la redención, la santificación, etc. Esta revelación específica de Dios para el ser humano se encuentra entera y específicamente recopilada en la Biblia. 

Si creemos en un Dios todopoderoso, ¿por qué no podría él transmitir fielmente lo que tuvo a bien comunicarnos a la humanidad? Él pudo influir en la mente de los hagiógrafos de tal modo que ellos escribirán con exactitud el relato de la revelación divina. Cuando decimos creer en la inspiración plenaria y verbal, queremos decir, respectivamente, que todas las partes de la Biblia han sido inspiradas por Dios, y que tal inspiración se extiende hasta las palabras usadas en el texto original (autógrafo). 

Iluminación es la acción del Espíritu Santo en la mente del creyente de tal modo que éste puede comprender a cabalidad el mensaje contenido en la revelación de las Sagradas Escrituras. En su estado natural el ser humano no puede comprender el mensaje divino, así que se requiere la obra del Espíritu Santo que guía al ser humano a la verdad. 

A pesar de que los manuscritos de la Biblia se han copiado infinidad de veces, Dios providencialmente ha permitido que el texto se conserve prácticamente sin modificación. Ciencias muy actuales como la Crítica Textual así lo aseguran. Baste con consultar los resultados de las comparaciones entre los manuscritos hallados en las cuevas alrededor del mar muerto y los del Texto Masorético.

La palabra latina "fallere" significa que induce a error, que engaña, traiciona, es infiel, no cumple. Una sencilla muestra de la infalibilidad de las Escrituras la encontramos en el cumplimento de sus profecías.

Como un corolario de la doctrina de la inspiración plenaria y verbal creemos que en todo lo que la Biblia dice no hay error. Cada presunta contradicción tiene su obvia explicación, y si hay alguna discrepancia para la que no tengamos una explicación satisfactoria, eso no implica que sea un error de la Escritura, solo nos está confirmando lo limitados que somos en nuestro conocimiento.

Una de las definiciones de pertinente es "que viene a propósito". ¿Fue escrita para nosotros la Palabra de Dios? Si bien es cierto que Dios habló a personas concretas, en circunstancias específicas, y en un momento dado del espacio y el tiempo, también es cierto que Dios quería que su mensaje fuese para todas las personas en todas las épocas y culturas. Por eso, a través de este antiguo libro, la Biblia, Dios se está dirigiendo también al mundo postmoderno actual. Lo que necesitamos es aprender a diferenciar entre lo temporal y lo permanente en las Escrituras. 

La relevancia de la Biblia nos habla de su valor. Si definitivamente es la Palabra de Dios, debe por consiguiente ser importante para nosotros hoy. Lo que debemos es usar sanos métodos hermenéuticos y exegéticos para traer hasta nuestros días los principios bíblicos atemporales, despojándolos del ropaje secundario y cultural que encontramos en los relatos bíblicos.

La palabra perspicuidad significa "claro, transparente, claramente expuesto, fácil de entender". Aunque hay en la Biblia cosas difíciles de comprender, aquellas relacionadas con el propósito salvífico de Dios están tan claras que cualquier persona, incluso sin capacidades académicas superiores, las puede comprender. 

En la Biblia está toda la enseñanza que se necesita para equipar a los creyentes para la vida y el servicio cristiano. Por ello toda norma de fe debe estar basada en los principios bíblicos expuestos en la Palabra de Dios. No necesitamos más que la Biblia para ser salvos y santos. Según el apóstol Pablo, la Biblia es suficiente para hacer perfectos a los hombres de Dios. (2 Timoteo 3.17) 

Al ser la Palabra de Dios, la Biblia es la autoridad escrita, práctica, única, y final para la fe y el ejercicio cristiano. Toda interpretación, norma de fe, o tradición eclesial está subordinada a la Palabra de Dios. 

IMPLICACIONES PRÁCTICAS 

Si por la Palabra de Dios fueron hechos los cielos y la tierra, una palabra suya es suficiente para transformar la vida del ser humano. De eso todos los cristianos hemos sido hechos testigos, pues hemos renacido no de simiente corruptible sino de incorruptible, por la Palabra de Dios, tal cual lo escribió el apóstol Pedro. (1 Pedro 1.23) 

Si yo creo que es Dios quien se está comunicando conmigo a través de la Biblia, lo más sensato es que le preste atención. Tengo que preocuparme por conocer bien y mejor el texto bíblico, por digerirlo, por dejar que llene mi mente y gobierne mi voluntad. 

Jesús dijo: Si vosotros permanecéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres (Juan 8.31 y 32). Y dos veces repitió: El que guarda mi Palabra nunca sufrirá muerte (Juan 8:51 y 52). Esto nos deja ver la necesidad prioritaria que tenemos los seres humanos, mayormente los cristianos, de escudriñar y hacer vida (ponerla en práctica) en nosotros la Palabra de Dios. Eso es permanecer en La Palabra y guardarla en nuestro corazón. 

No se puede ser cristiano sin la Biblia, no habría Iglesia ni misiones sin ella, no se puede tener una verdadera cosmovisón cristiana de la vida, y el mundo en general, si hacemos a un lado la Palabra de Dios.

Hoy estamos siendo testigos de una generación que se está levantando con ideologías diametralmente opuestas a lo que la Biblia enseña, pero que creen que es la verdad, o al menos su verdad (y para ellos tan válida y respetable como cualquier otra). El secularismo ha inundado los centros de educación y está llevando a las juventudes, que acuden allí a formarse, por senderos que no traen ningún bienestar espiritual. Para los jóvenes de hoy no hay verdades absolutas, no hay autoridad última, reina el individualismo, el relativismo. ¡Cuánta falta nos hace volver a poner la Biblia en el centro de nuestra vida! 

Si como pastores y líderes de ministerios cristianos no nos volvemos al texto bíblico, no para criticarlo, sino para dejar que nos hable, que nos interpele, que nos interprete, entonces estaremos sucumbiendo ante la tormenta que ya se ha levantado en este mundo de tinieblas. 

En mi ministerio pastoral he procurado que los creyentes a quienes sirvo amen la palabra de Dios, creo espacios de lectura y de discusión, de diálogo, a la luz del texto bíblico. Para amar a alguien hay que conocerle, por eso cada vez que puedo incito al conocimiento bíblico.

Quizás suene un poco retrógrado para algunos que prefieren sermones psicológicos más que bíblicos, pero procuro que las enseñanzas impartidas cada domingo estén saturadas de Biblia por todas partes, pues ella es la que transforma la vida del hombre, no un simple discurso sugestivo por muy elegante y moderno que parezca. 

Aunque bien es cierto que debemos conocer el texto bíblico desde Génesis hasta Apocalipsis, la simple memorización no sirve si no va acompañada de una comprensión del mensaje (de ahí la importancia de practicar un sano método hermenéutico-exegético), de una confianza plena en él a tal punto que no dudemos en ponerlo en práctica. La fe sin obras es muerta. (Santiago 2.20 y 26) Permita Dios que seamos oidores y hacedores de la Palabra (Santiago 1.22). Eso garantizará que al final disfrutemos de la estabilidad y tranquilidad que tuvo aquel que edificó su casa sobre la roca. (Mateo 7.24).


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ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
http://adonayrojasortiz.blogspot.com


miércoles, 14 de diciembre de 2022

Consejería referente al aborto

Cuando se enfrente a la decisión de someterse a un aborto, primero revise lo que Dios dice acerca de él. Si desea ayudar a otros a obtener la perspectiva de Dios a este respecto, lo mejor es enseñarles lo que dice la Biblia. Muchos nunca han oído ni leído la palabra de Dios y no saben lo que él dice respecto al aborto. Los que están a favor del aborto están engañados porque nunca han conocido la verdad.

"Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad".

(2 Timoteo 2:15)

A. Versículo clave para memorizar

Reconozca que Dios conoce personalmente a cada bebé que no ha nacido.

"Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones".

(Jeremías 1:5)

B. Pasaje clave para leer y meditar

Salmos 139:13–16

Dios es soberano sobre la VIDA

Vida. Él da la vida y controla su extensión


"Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas"

v. 16

Interioridad. Él forma los órganos humanos


"Tú formaste mis entrañas"

v. 13

Dador. Es el que nos da el cuerpo


"No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado"

v. 15

Advierte, vigila y provee lo que necesita el embrión


"Mi embrión vieron tus ojos"

v. 13

C. Consejería antes del aborto

¿Qué aconsejaría a una madre embarazada de su quinto hijo, que además arroja los siguientes datos?

Su esposo padece sífilis.

Ella tiene tuberculosis.

Su tercer hijo murió.

El tercer hijo nació sordo.

Su cuarto hijo también tuvo tuberculosis.

Esta madre está considerando practicarse un aborto. Dada toda la información, ¿le aconsejaría que lo hiciera? Si su respuesta fuera si, entonces habría matado a uno de los compositores más grandes y talentosos del mundo llamado Ludwig Von Beethoven. Jamás debemos sacrificar los principios divinos por los ¡argumentos emocionales de la ética situacional!

"Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte" (Proverbios 14:12).

Argumentos y respuestas

Argumento: "Moralmente hablando el aborto no es malo".

Respuesta: Puesto que la vida humana comienza al momento de la concepción, el aborto por decisión es un homicidio premeditado.

"No matarás" (Éxodo 20:13).

Argumento: "Un feto no puede considerarse igual que un niño".

Respuesta: Según el punto de vista de Dios, un feto no es una masa de tejido. La palabra de Dios no hace distinción entre un "niño en potencia" y un "bebé recién nacido". En la Biblia se utiliza la misma palabra griega brephos, para referirse a un "bebé," y se usa también para describir…

—a un feto

"Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre" (Lucas 1:41).

—a los niños

"Traían a él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos, les reprendieron" (Lucas 18:15).

Argumento: "Todas las mujeres deben ejercer su derecho a controlar su propio cuerpo".

Respuesta: Una mujer puede tener derecho a controlar su propio cuerpo, pero durante el embarazo existen…

—dos cuerpos diferentes

—dos corazones diferentes

—dos patrones de ondas cerebrales diferentes

—dos códigos genéticos (ADN) diferentes

—por lo regular dos tipos de sangre diferentes

—y en ocasiones dos sexos diferentes

La mujer no tiene derecho a matar a otro ser humano.

Argumento: "El aborto debería aplicarse sólo después de evaluar la 'viabilidad'. El feto que no es capaz de vivir fuera del útero no es una persona viable y la sociedad no tiene por qué protegerlo" (el factor de la viabilidad).

Respuesta: Es peligroso definir la viabilidad de una persona basándola en su capacidad de sobrevivir sin la ayuda de los demás, porque la persona puede perder su viabilidad debido a la edad, a una enfermedad o a una herida grave. Una niña de tres meses de nacida no puede subsistir por sí sola. Un hombre de sesenta años que depende de un respirador no puede sustentar su vida por sí mismo. Pero, ¿esas situaciones hacen que le neguemos su estatus de ser humano? ¡No! ¿Esto los convierte en candidatos a la muerte? ¡No! Los que insisten en el factor de la viabilidad quitan sus derechos y protección a quienes más los necesitan.

Argumento: "El feto debe alcanzar cierto nivel de conciencia para que se le pueda considerar una persona".

Respuesta: Si el criterio que determina la humanidad de una persona es la conciencia, entonces un hombre que cae en estado de inconciencia o que está en estado de coma no puede considerarse una persona.

Argumento: "Se debe permitir el aborto de un feto con malformaciones".

Respuesta: Si se permite el aborto por causa de una malformación fetal se está dando prioridad al concepto de "calidad de vida" sobre el de la "santidad de la vida". Es emitir el juicio de que algunas vidas carecen de valor. Mucha gente que ha nacido con defectos congénitos ha vivido feliz y productivamente. Con frecuencia han sido una poderosa influencia de esperanza y ánimo para los demás.

Argumento: "Una víctima de violación o incesto no debería siquiera considerar dar a luz al bebé".

Respuesta: Cuando una mujer es la trágica víctima de violación o incesto, sin lugar a dudas el padre del bebé es el culpable, pero la madre y los niños son inocentes. La respuesta correcta a este mal es castigar al culpable por medios legales, no permitir el asesinato de un inocente. La compasión por la víctima no debe afectar el principio de lo que es bueno y lo que es malo. Dos errores nunca hacen un acierto. Sin importar la identidad del padre, la mujer sigue siendo la madre. Abortar a un bebé provoca que la mujer sea víctima dos veces y le impide la oportunidad de llegar a conocer el plan soberano de Dios para los dos inocentes, tanto madre como hijo.

Argumento: "Todo niño debería ser deseado. El aborto legal de los bebés no deseados reducirá el riesgo del maltrato infantil".

Respuesta: Cuando existe maltrato infantil, el problema es el padre de familia, no el bebé. El maltrato infantil sigue creciendo desde el caso de Roe vs. Wade a pesar de que millones de bebés "no deseados" han sido asesinados por medio del aborto. Una vez que un nonato se encuentra en el vientre de su madre, la calidad de vida no debe determinarse por los "deseos" emocionales de otra persona. ¿Debemos entonces matar a todas las personas que no deseamos, es decir, los criminales, los vagabundos e indeseables?

Argumento "De todas maneras las mujeres seguirán practicándose el aborto. Si no se legaliza, se verán obligadas a practicarlo ilegalmente, lo cual pone en riesgo sus vidas".

Respuesta: La única instancia en que puede obligarse a la mujer a practicarse un aborto es cuando éste es contra su voluntad. No hay leyes que obliguen a ninguna mujer a abortar a su bebé. Por lógica, si la gente está dispuesta a quebrantar la ley voluntariamente y lastimarse a sí misma en el proceso, el daño que se provoca es resultado directo de su comportamiento irresponsable e ilegal, no de la ley.

Argumento: "Para ser consecuentes, la postura pro-vida que considera al aborto como el homicidio de un ser humano, también debería estar en contra de la pena de muerte".

Respuesta: La postura pro-vida no es contraria a la pena capital (un crimen que se paga con la vida). La pena de muerte se aplica al delincuente que es declarado culpable de un crimen capital y eso sólo después de un proceso legal. En el aborto, el nonato es inocente de cualquier crimen, y por lo tanto, no se justifica su muerte.

"El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre" (Génesis 9:6).

Puesto que Dios es el dador de la vida, ¡valoremos la santidad de la vida! Además, uno de los diez mandamientos dados por Dios dice: "No matarás" (Éxodo 20:13). Por eso, debemos valorar la santidad de la vida. La Biblia condena el asesinato injustificado de seres humanos y el homicidio de los inocentes.

"A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia".

(Deuteronomio 30:19)

Argumento: "La mujer que enfrenta un embarazo no deseado en realidad no tiene oportunidad de tomar una decisión".

Respuesta: Hay tres alternativas que puede seguir.

Aborto… resultado del razonamiento humano

Adopción… si quiere hacer la voluntad de Dios

Dar a luz y quedarse con el bebé… si quiere seguir la dirección del Señor

"Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas" (Proverbios 3:5–6).

Argumento: "La mujer que da a su hijo en adopción se siente profundamente culpable".

Respuesta: Cuando una mujer elige dar a su hijo en adopción, está tomando una decisión responsable basada en lo que es mejor para su hijo. Ciertamente no es fácil tomar una decisión así. Es natural sentir dolor porque el hijo no estará con ella. Pero puede alegrarse de que dio a su hijo la oportunidad de vivir. Moisés, el gran líder espiritual de Israel, fue un hijo adoptivo. La decisión de permitir que el hijo sea adoptado por su propio bien no está en contra de la voluntad de Dios. Cualquier culpabilidad que sienta es falsa. Pero cuando la mujer decide matar a su hijo nonato, peca contra Dios y contra su hijo.

"Y cuando el niño creció, ella [la madre de Moisés] lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés" (Éxodo 2:10).

Argumento: "La madre soltera con problemas económicos o víctima de las circunstancias no puede criar a su hijo sin ayuda".

Respuesta: Si una madre se deja dirigir por el Señor y decide quedarse con su bebé dándole su amor incondicional y cuidado, Dios es fiel y suplirá todas sus necesidades.

"Tú lo has visto; porque miras el trabajo y la vejación, para dar la recompensa con tu mano; a ti se acoge el desvalido; tú eres el amparo del huérfano" (Salmos 10:14).

D. Consejería después del aborto

Muchas mujeres que han pasado por la experiencia de un aborto sufren un gran remordimiento, y muchas desarrollan profundos conflictos emocionales.

"Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza; como carga pesada se han agravado sobre mí".

(Salmos 38:4)

Cómo sanar el corazón herido

Dios ofrece sanidad a todo corazón humano. Aún después de haber pecado existe la manera de volver a estar bien con Dios, y también necesitamos hacer lo que sea necesario para tener paz con los demás.

"Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu".

(Salmos 34:18)

Acepte su responsabilidad

—Deje de culpar a los demás o las circunstancias por el aborto.

—Reconozca que en última instancia la decisión fue de usted.

—Esté de acuerdo con Dios en que practicarse un aborto es pecado.

"Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado".

(Salmos 32:5)

Trate de recordar lo que pasó

—Decida superar la negación de los hechos.

—Resuelva los sentimientos negativos que rodearon el aborto.

—Hable sobre su experiencia con un amigo confiable o con un consejero sensible.

"Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; mas el hombre entendido lo alcanzará".

(Proverbios 20:5)

Reconozca el dolor

—Hable de su hijo por nombre, aceptando que un niño real fue el que murió en el aborto.

—Lleve a cabo un pequeño servicio funeral.

—Entregue su hijo en las manos amorosas de Dios.

"[Hay] tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar".

(Eclesiastés 3:4)

Pregunta: "¿Qué le pasará a mi hijo después del aborto?"

Respuesta: La Biblia no habla específicamente de este tema, pero en principio se puede concluir que el bebé fue al cielo. Por ejemplo, el rey David se describe como el "varón conforme al corazón de Dios" (1 Samuel 13:14). Cuando murió su bebé de siete días de nacido, dijo: "Yo voy a él, más él no volverá a mí" (2 Samuel 12:23). Así como el hijo de David, el de usted está ahora en la preciosa presencia de Dios, nuestro Dios justo, misericordioso y compasivo.

—Reciba el perdón de Dios confiando en el pago que Cristo realizó por la pena de su pecado y entréguele el control de su vida.

"Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús" (Romanos 8:1).

—Reconozca que ha sido perdonada a través de Cristo. Usted es una nueva creación en él.

"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nueva" (2 Corintios 5:17).

—Perdone a los demás.

"Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros" (Colosenses 3:13).

"Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones" (Salmos 103:12).

Inicie un ministerio

Exprese compasión hacia otras personas que se encuentran en circunstancias similares.

Aconseje a quienes están considerando abortar.

Sea la luz que dirija a un corazón desesperado hacia Cristo.

"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios".

(2 Corintios 1:3–4)


 June Hunt, 100 Claves Bíblicas Para Consejería, vol. 1 (Dallas, TX: Esperanza para el corazón, 1990–2011), 12–17.


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ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
http://adonayrojasortiz.blogspot.com


viernes, 9 de diciembre de 2022

IESOUS EN GRIEGO, ¿UN NOMBRE VÁLIDO?

IESOUS EN GRIEGO, ¿UN NOMBRE VÁLIDO?
Hay gente que reclama, correctamente, que el nombre de Jesús fue Yeshua en hebreo. Sigue reclamando, ahora erróneamente, que uno no puede utilizar el nombre "Jesús" (derivado de Iesous/̓Ιησοῦς), pues "es una regla absoluta que no se puede traducir o alterar un nombre cuando se cambia de una lengua a otra." El ejemplo que siempre usan, de hace 20 años, es "George Bush". ¡Siempre es "George", no importa si habla de él en español, italiano, ruso, no importa!" Así reclaman.
Dos errores fatales.
Primero que nada, Iesous y Jesús no son "traducciones" de Yeshua, son transliteraciones. Es decir, usan letras griegas o romanos (español) para representar el mismo nombre en hebreo y en arameo. Iesous/Jesus, como Yeshua, significan lo mismo: "salvación". Así confirma Mateo 1:21, un versículo escrito en griego con la forma Iesous.
Segundo, es sencillamente un error decir que los nombres no cambian de una lengua a otra. Empecemos con George Bush. George en inglés, y con frecuencia en otros idiomas. Sin embargo, a veces no. Por ejemplo, a veces el aeropuerto en Texas se llama "El Presidente Jorge Bush Aeropuerto Intercontinental de Houston." ¡Jorge! He visto noticias que lo llaman Giorgio en italiano, Georges (con s final) en francés.
Mi propio apellido es un buen ejemplo. Es sueco, y se escribe así: Sjögren. Se pronuncia de forma diferente en sueco y en inglés y también en español, así que no hay "sh" en español. ¡Sospecho que mi propia a madre no reconocería mi nombre y apellido en español!
Así que pensamos en Jorge – como niño, yo leí los libros de Curious George. ¡En español es Jorge El Curioso! Y nadie se queja.
Yeshua. Iesous. Jesús. Jesu. Gesù en italiano, o İsa en turco, o Isus en bosnio, o เยซู (Yesu) en tailandés. Lo importante es, quién es.

Tomado de:


Post # 90

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ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
http://adonayrojasortiz.blogspot.com


martes, 6 de diciembre de 2022

Oirán mi voz (parte 1)

Iglesia Pentecostal Unida Latinoamericana  

Adonay Rojas

December 4, 2022

Estudio del evangelio de Juan




Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; a esas también debo atraer y oirán mi voz, y habrá un rebaño y un pastor

[ Jn 10:16]

Oirán mi voz

Dios como pastor.

Detrás de este texto hay una imagen bíblica de Dios como el pastor de su pueblo:

He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, 

y su brazo dominará; 

he aquí que su recompensa viene con él 

y su paga delante de su rostro. 

Como pastor apacentará su rebaño. 

En su brazo llevará los corderos, 

junto a su pecho los llevará; 

y pastoreará con ternura a las recién paridas. (Is 40:10–11).

 »Porque así ha dicho Jehová, el Señor: Yo, yo mismo, iré a buscar a mis ovejas, y las reconoceré. Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré yo a mis ovejas y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad. Yo las sacaré de los pueblos y las juntaré de los países; las traeré a su propio país y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas y en todos los lugares habitados del país. En buenos pastos las apacentaré y en los altos montes de Israel estará su pastizal; allí dormirán en buen redil y con pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. Yo apacentaré mis ovejas y les daré aprisco, dice Jehová, el Señor. Yo buscaré a la perdida y haré volver al redil a la descarriada, vendaré la perniquebrada y fortaleceré a la débil; pero a la engordada y a la fuerte destruiré: las apacentaré con justicia. (Eze 34:11–16). 

Reconoced que Jehová es Dios; 

él nos hizo y no nosotros a nosotros mismos; 

pueblo suyo somos y ovejas de su prado. [Salmo 100:3].

El espíritu de Jehová los pastoreó como a una bestia que desciende al valle. Así pastoreaste a tu pueblo para hacerte un nombre glorioso. [Is 63:14].

Así que este pasaje de Juan tiene un trasfondo teológico en el Antiguo Testamento que no puede dejarse de lado.

Al identificarse como pastor, el buen pastor, Jesús no solo nos está mostrando aquí su divinidad sino también su humildad pues se está identificando así mismo con una no muy honorable profesión. 

Claro que la comparación natural en este texto es más bien con un cuadro del pastor como líder en lugar de una persona de mala reputación.

La otra parte del binomio son las ovejas…

Definitivamente ellas necesitan un pastor:

—Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, ponga sobre la congregación un hombre que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como rebaño sin pastor. (Nm 27:16–17).

He visto a todos los israelitas desparramados por los montes, como ovejas sin pastor. [1 Re 22:17] 

Andan errantes por falta de pastor y son presa de todas las fieras del campo. ¡Se han dispersado! [Ez 34:5]. 

Al ver las multitudes tuvo compasión de ellas, porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. [Mt 9:36]. 

"Heriré al pastor y las ovejas del rebaño serán dispersadas". [Mt 26:31].

Hiere al pastor y serán dispersadas las ovejas; [Zac 13:7].

Ah, pero la otra cara de la moneda es que aunque no era muy apetecido el oficio de cuidar ovejas, sí que lo era la lana, la leche, el queso, la carne, y la piel de las ovejas. Es decir, la sociedad dependía en gran parte del oficio del pastor, pero eso no hacía que le dieran honorabilidad a tal oficio, seguía siendo una profesión despreciable.

Era sobre todo la élite social de la época, y su público urbano, quienes más despreciaban a los pastores.

En su obra sobre los animales, Aeliano (escritor romano de finales del s. II) considera a las ovejas como el más obediente de los animales, sumiso al dominio de los demás, que sigue al pastor y a sus perros e incluso a las cabras; además, la oveja permanece cerca del resto del rebaño. Las ovejas se consideraban muy mansas:

Como oveja a la muerte fue llevado; y como cordero mudo delante del que lo trasquila, así no abrió su boca. [Hch 8:32].

Las ovejas también dependen del pastor para su alimentación, ellas a diferencia de las cabras, no encuentran pastos ni aguas por sí mismas.

La fuerte relación entre el Pastor y sus ovejas:

Los pastores frecuentemente llagaban a estar muy familiarizados con sus ovejas, a tal punto que sabían el nombre de todas. Y el saber el nombre (o más bien el ponerle nombre) indica un conocimiento profundo de cada una de ellas.

Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré yo a mis ovejas. [Eze 34:12].

El pastor conoce las necesidades de sus ovejas, Salmo 23:1.Por eso debe procurar los pastos verdes y las aguas tranquilas para ellas.  

También tenían que proporcionarles refugio, medicación, asistencia en la época de alumbramiento y provisiones para la cojera y el cansancio, etc. 

Definitivamente sin el pastor las ovejas estaban desamparadas.

Pero no solo los pastores conocen a sus ovejas y las llaman por su nombre, las ovejas también conocen la voz de su pastor. Es decir hay una relación recíproca.

Se cuenta que cuando una familia compraba a otra familia una nueva oveja, ésta no reaccionaba al llamado de sus nuevos dueños. 

Frecuentemente el nuevo pastor llama a las ovejas fuera del redil, pero ella se mantiene atrás, reacia a obedecer, confundida, agitada y hambrienta, hasta que es entrenada a distinguir la voz de su nuevo pastor. Ellas no responden a una voz que no les sea familiar.

Por eso es que al ladrón y salteador no le hacen caso, porque lo desconocen.

Pero al extraño no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. [Jn 10:5].


En términos bíblicos, la voz de Dios se refiere a su mensaje, que generalmente es dado por sus emisarios, los profetas, o escrito directamente por él en la ley, o también pronunciado por Dios mismo al pueblo: 

»Estas palabras las pronunció Jehová con potente voz ante toda vuestra congregación, en el monte, de en medio del fuego, la nube y la oscuridad, y no añadió más. Luego las escribió en dos tablas de piedra, que me entregó a mí. [Dt 5:22].

Les dijo: «Si escuchas atentamente la voz de Jehová, tu Dios, y haces lo recto delante de sus ojos, das oído a sus mandamientos y guardas todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié sobre los egipcios traeré sobre ti, porque yo soy Jehová, tu sanador». [Ex 15:26]. 

Ahora, pues, si dais oído a mi voz y guardáis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra. [Ex 19:5].

Pero volviendo a Juan, el punto central de este pasaje es el verdadero pueblo de Dios oye a Jesús porque lo reconoce como su Pastor:

Mas vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; Y yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dió, mayor que todos es y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre una cosa somos. [Jn 10:26–30].

En el caso del pasaje que estamos estudiando hoy, el pastor es también el propietario y no solo alguien que es contratado para cuidar las ovejas de la familia.

La función del redil:

El objetivo principal de los corrales o rediles era proteger a las ovejas de animales hostiles u otros intrusos. Los lobos y los depredadores humanos, que iban contra las ovejas, llegaban a veces con sigilo por la noche, y los lobos penetraban a veces en los rediles durante invierno, sin que los pastores y los perros pastores los vieran, pero a menudo temían entrar en ellos. De igual modo, podían mostrarse incapaces de penetrar en ellos; cuando tenían hambre, se limitaban a correr alrededor del recinto, asustando a las ovejas, saltando en vano fuera de las estacas y/o puertas.

Un rebaño podía tener varios rediles.


... Continuará


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ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
http://adonayrojasortiz.blogspot.com


viernes, 21 de octubre de 2022

Anselmo


Mi personaje de hoy es Anselmo de Canterbury (1033–1109)  uno de los teólogos más grandes del Medievo, nacido en Aosta, en el norte de Italia, pero educado en los mejores colegios de gramática y dialéctica en el norte de Francia, en Bec de Normandía, en cuya abadía benedictina ingresó a los 27 años de edad, donde era abad Lanfranco (1005–1089) (Francisco Lacueva, Diccionario Teológico Ilustrado, 57).

Baso mi interés por este teólogo en tres cosas:

1. El Método teológico, en concordacia con la dialéctica de su tiempo, con la tesis, antístesis, y la síntesis, Anselmo se plantea un problema teológico y trata de resolverlo mediante el uso de la razón, más que con la autoridad de las Escrituras o con la de los padres eclesiásticos. (Justo L. Gonzalez, Historia abreviada del pensamiento cristiano, 211). Cuando aún hoy encuentro libros como "fe razonable", "no dejes tu cerebro en la puerta", etc; doy gracias por personas como Anselmo que cambiaron un paradigma. Aún hoy en nuestras investigaciones nos planteamos una pregunta y tratamos de resolverla de manera razonable, aunque sin descuidar lo que se dice en las Escrituras.

2. Fe vrs, Razón. ¿Hay que entender para creer o creer para entender? personalmente soy partudario de lo primero, me cuesta creer algo que no entiendo. Me parece que es mucho más lógico de ese modo, pero desde Agustín se defiende la tesis de creer para comprender. Me parece que Anselmo, aunque afirma que no trata de demostrar para creer sino demostrar lo que cree ("él ya cree lo que trata de demostrar" (González, 209)) sí nos hace un gran favor al afirmar su clásica definición del discurso teológico: "fides quaerens intellectum" (la fe en busca de la inteligencia).

3. Cur Deus Homo, la más importante de sus obras en la que volviendo a la pregunta anterior de Gregorio de Nacianceno, "¿A quién se pagó el rescate?", Anselmo responde enfáticamente: La justicia divina exige una deuda que la humanidad pecadora debe pagarle a Dios (J. Jordan Henderson, "Substitution," , Diccionario Bíblico Lexham). En clase veíamos que muy acorde al contexto histórico del feudalismo hacía énfasis en el honor ofendido: "todo aquel que peca debe pagar a Dios el honor que le ha quitado, y esta es la satisfacción que todo pecador debe ofrecer a Dios" (Anselmo, Cur Deus Homo 1,11)

Afirma el profesor González que la mayoría de los escritores posteriores han interpretado la obra de Cristo a la luz de la interpretación de Anselmo (González, 210), yo mismo creo así. me parece muy apegada a las Escrituras (Is 53.6; Jer 46.12; Luc 11.12, entre otros).

En clase también nos explicaba el Dr. Alfaro la forma como Anselmo construyó lo que después se conoció como el argumento ontológico, con el que se trata de demostrar la existencia de Dios, ¡tratando de convencer al necio del salmo! 

Como dice González en su última línea sobre él: "Con él entramos en una nueva era en la historia del pensamiento cristiano." (Gonzalez, 211)

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ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
http://adonayrojasortiz.blogspot.com


Generalidades de la Escatología Bíblica

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