Bautismo

Análisis Interactivo: Bautismo y Salvación

Bautismo y Salvación

Un Análisis Exegético de su Relación Indispensable

Introducción: La Cuestión Fundamental

El presente estudio aborda una de las cuestiones soteriológicas más cruciales del Nuevo Testamento: la relación entre el bautismo y la salvación. Lejos de ser un rito opcional o meramente simbólico, un análisis riguroso de los textos bíblicos revela el bautismo como una condición divinamente establecida e indispensable en el proceso de la salvación. Esta aplicación interactiva explora los pilares exegéticos que fundamentan esta doctrina, invitando al estudiante de las Escrituras a examinar la evidencia tal como fue presentada por Cristo y sus apóstoles.

La Gran Comisión: Una Secuencia Inalterable

El punto de partida ineludible es el mandato de Jesucristo mismo, registrado en el Evangelio de Marcos. Aquí, el Señor no presenta dos ideas separadas, sino una proposición condicional unificada. La estructura gramatical es precisa y su orden, teológicamente significativo. No se contempla la salvación para el creyente que omite el bautismo.

"El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado."
- Marcos 16:16

Análisis de la secuencia salvífica:

1. Creer (πιστεύσας - pisteusas)
+
2. Ser Bautizado (βαπτισθεὶς - baptistheis)
=
3. Ser Salvo (σωθήσεται - sōthēsetai)

Nótese que la condenación se vincula únicamente a la incredulidad porque esta es la raíz que impide dar el siguiente paso ordenado por Cristo: el bautismo. El que no cree, naturalmente, no se bautizará. Sin embargo, para el que cree, el bautismo es el paso consecuente y necesario para completar la condición de la salvación.

La Tipología del Diluvio: Salvación a Través del Agua

El apóstol Pedro ofrece una de las analogías más poderosas, conectando el bautismo con el evento del diluvio. El arca de Noé, un instrumento de salvación, fue levantada y llevada a la seguridad precisamente por el agua que juzgó al mundo. Pedro declara que este evento es un "tipo" o prefiguración del bautismo, el cual ahora nos salva.

"El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) mediante la resurrección de Jesucristo."
- 1 Pedro 3:21

TIPO: El Diluvio

  • Un mundo corrompido destinado al juicio.
  • El agua actúa como agente de juicio y destrucción.
  • Ocho personas se salvan a través del agua (δι᾽ ὕδατος) al estar dentro del arca.
  • El arca es el único medio de salvación provisto por Dios.

ANTITIPO: El Bautismo

  • Una humanidad pecadora bajo condenación.
  • El agua del bautismo simboliza la sepultura del viejo hombre.
  • El creyente es salvado a través del bautismo, que es la respuesta de fe.
  • La obediencia a Cristo en el bautismo es el medio de salvación que nos une a Su muerte y resurrección.

Pedro aclara que su poder no es meramente físico ("no quitando las inmundicias de la carne"), sino espiritual: es la respuesta de una conciencia que apela a Dios por limpieza, una limpieza que se hace efectiva en el acto del bautismo por la autoridad de la resurrección de Cristo.

El Instrumento para el Perdón de los Pecados

El Nuevo Testamento vincula consistentemente el bautismo con el perdón de los pecados, que es un componente esencial de la salvación. Sin remisión de pecados, no hay reconciliación con Dios. Los siguientes pasajes establecen esta conexión de forma explícita e inequívoca.

Hechos 2:38 - El Sermón de Pentecostés

+
"Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados..."

La preposición griega "eis" (para) indica propósito y dirección. El bautismo no es una celebración de un perdón ya recibido, sino el medio divinamente señalado para recibir dicho perdón, posterior al arrepentimiento.

Hechos 22:16 - La Conversión de Saulo

+
"Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre."

A pesar de su encuentro con Cristo en el camino a Damasco y de haber sido un creyente arrepentido por tres días, los pecados de Saulo (Pablo) aún no habían sido lavados. Ananías le ordena ser bautizado para que este lavamiento ocurra.

Marcos 1:4 - El Bautismo de Juan

+
"Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados."

Incluso el bautismo precursor de Juan, que preparaba el camino para Cristo, estaba intrínsecamente ligado al concepto de "perdón de pecados". El bautismo cristiano, superior al de Juan, lleva esta realidad a su pleno cumplimiento en el nombre de Jesús.

La Exhortación Apostólica: "Sed Salvos"

El clímax del primer sermón del evangelio en Hechos 2 no es solo una explicación teológica, sino una exhortación urgente a la acción. La respuesta a la pregunta "¿qué haremos?" fue "Arrepentíos y bautícese". La narrativa confirma que la salvación estaba ligada a esta obediencia.

"Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas."
- Hechos 2:40-41

Análisis de la Conexión Causal:

  1. La Exhortación: "Sed salvos". Este es el objetivo final presentado a la multitud.
  2. La Condición: Pedro ya había establecido el arrepentimiento y el bautismo como la respuesta requerida (v. 38).
  3. La Reacción: "Los que recibieron su palabra..." (es decir, aceptaron la exhortación y sus condiciones).
  4. La Acción Consecuente: "...fueron bautizados".

La secuencia es clara: la salvación fue ofrecida, y aquellos que la aceptaron lo demostraron y la hicieron efectiva a través del bautismo. La adición de las 3,000 almas a la iglesia se registra después de su bautismo, no antes.

Conclusión Exegética

Los testimonios bíblicos, desde el mandato directo de Cristo hasta la exégesis tipológica y la práctica apostólica, convergen en una conclusión ineludible: el bautismo no es un apéndice opcional a la fe, sino una parte integral y necesaria del plan de salvación ordenado por Dios. Es el momento en que la fe obediente de un pecador arrepentido se encuentra con la gracia de Dios para el perdón de los pecados, resultando en la salvación a través del poder de la resurrección de Jesucristo. Por lo tanto, para quien desea obtener la salvación, la pregunta de Ananías resuena a través de los siglos: "¿Por qué te detienes?".

lunes, 11 de febrero de 2008

ES CUESTIÓN DE CREER


Medellín, 7 de febrero de 2007.

Asamblea de Corpentunida

Hno. Arlex Cuadros

Pedro y Juan subían juntos al Templo a la hora novena, que era la de la oración. Había un hombre, cojo de nacimiento, que era llevado y dejado cada día a la puerta del Templo que se llama la Hermosa, para que pidiera limosna a los que entraban en el Templo. Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el Templo, les rogaba que le dieran limosna. Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo:

—Míranos.

Entonces él los miró atento, esperando recibir de ellos algo. Pero Pedro dijo:

—No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.

Entonces lo tomó por la mano derecha y lo levantó. Al instante se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el Templo, andando, saltando y alabando a Dios. Todo el pueblo lo vio andar y alabar a Dios. Y lo reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del Templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido.[1]

 

Es impresionante la actitud de Pedro, el cojo no pidió que oraran por él, el cojo no pidió ser sanado, pero con todo y eso Pedro le dijo lo que tengo te doy. Había una actitud de seguridad en él. No oró por él sino que le ordenó que andara.

La biblia dice que al instante quedó sano.

Pero no era solo Pedro. Hechos 5: 12

A qué se debería esa seguridad, esa confianza que ellos tenían. Sería acaso por haber andado con Jesús tres años, pues Jesús no oraba por los enfermos, él con autoridad mandaba y el milagro ocurría.

El capitán le dijo solo dí la palabra y mi criado sanará.

Sería que creían la palabra de Jesús cuando les dijo os doy potestad, que era de verdad y que estaba hablando en serio.

Ellos creyeron eso. Tenían autoridad delegada para sanar y para llenar con el Espíritu Santo.

En Samaria los apóstoles les imponían las manos para que recibieran el don del Espíritu Santo. Si queremos crecimiento y consolidación tenemos es que mirar por este lado.

No es cuestión de estrategia, es cuestión de poder.

Pablo recomienda no deslizarnos de lo aprendido. Hebreos 2 nos habla de la confirmación de la Palabra, testificando Dios juntamente con ellos con señales y milagros y repartimientos del E.S, según su voluntad.

Obrando con ellos el Señor y confirmando la palabra que les había dado.

Estos hombres creían en poder delegado. En mi nombre significa en mi lugar, como si fuera yo.

Nosotros somos el mismo pueblo y tenemos el mismo poder delegado. También tenemos autoridad de Dios.

Es posible que por ponernos a criticar tanto a otros no hayamos hecho lo que nos corresponde. Así les pasó a los discípulos también criticaron tanto que el Señor les dijo no se lo impidáis. Más bien preguntémonos por qué nosotros no podemos.

Hay una parábola de dos hijos, uno que malgasta sus bienes, pero al final reacciona y se vuelve a su padre, éste le recibe le viste, le pone el anillo y el calzado y hace fiesta. Pero el hijo que tenía un testimonio perfecto regresó y le contaron que había regresado su hermano, y quien era correcto, quien había subido con el padre varias veces al monte, quien estaba bien sintonizado, no podía creer que todo lo del padre era de él.

Somos herederos y coherederos con Cristo. Tenemos derecho a manifestar los poderes de Cristo. Si me dieran tan solo un cabrito, pero el padre le dice: no sabes que eres el dueño de todo esto.

Presentemos más bien todos delante de Dios. En mi nombre pondrán sus manos sobre los enfermos y sanarán. Os doy potestad



[1] Hechos 3: 1 al 10


 
 
ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor IPUC
http://www.adonayrojasortiz.blogspot.com/
 



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domingo, 10 de febrero de 2008

LA REDENCIÓN


 

Si el forastero o el extranjero que está contigo se enriquece, y tu hermano que está junto a él empobrece y se vende al forastero o extranjero que está contigo, o a alguno de la familia del extranjero, después que se haya vendido podrá ser rescatado. Uno de sus hermanos lo rescatará, o su tío o el hijo de su tío lo rescatará, o un pariente cercano lo rescatará o, si sus medios alcanzan, él mismo se rescatará.[1]

 

Cuando Booz hubo comido y bebido, y su corazón estaba contento, se retiró a dormir a un lado del montón. Un rato mas tarde vino ella calladamente, le descubrió sus pies y se acostó. A la medianoche se estremeció aquel hombre, se dio vuelta, y descubrió que una mujer estaba acostada a sus pies.

Entonces dijo: -¿Quién eres?

Ella respondió: - Soy Rut, tu sierva; extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano.

Dijo Booz: -Jehová te bendiga, hija mía; tu segunda bondad ha sido mejor que la primera, pues no has ido en busca de algún joven, pobre o rico. Ahora, pues, no temas, hija mía; haré contigo como tú digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa. Aunque es cierto que soy pariente cercano, hay un pariente más cercano que yo. Pasa aquí la noche, y cuando sea de día, si él te redime, bien, que te redima; pero si no quiere redimirte, yo te redimiré. Jehová es testigo. Descansa,  pues, hasta la mañana.[2]

 

Porque así dice Jehová: <<De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados>>...<<Por tanto, mi pueblo conocerá mi nombre, en aquel día, porque yo mismo que hablo, he aquí estaré presente>>.[3]

 

 

TEXTOS DE PROFUNDIZACIÓN:

 

Los que confían en sus bienes y de sus muchas riquezas se jactan, ninguno de ellos podrá, en manera alguna, redimir al hermano ni pagar a Dios su rescate (pues la redención de su vida es de tan alto precio que no se logrará jamás)[4]

 

Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, Jacob, y Formador tuyo, Israel: «No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti. Porque yo, Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba a cambio de ti. Porque a mis ojos eres de gran estima, eres honorable y yo te he amado; daré, pues, hombres a cambio de ti y naciones a cambio de tu vida.

No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu descendencia y del occidente te recogeré. Diré al norte: «¡Da acá!», y al sur: «¡No los retengas; trae de lejos a mis hijos, y a mis hijas de los confines de la tierra, a todos los llamados de mi nombre, que para gloria mía los he creado, los formé y los hice!».[5]

 

¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el que es cautivo de un tirano?».

Pero así dice Jehová: «Quizás el cautivo sea rescatado del valiente y el botín sea arrebatado al tirano, pero yo defenderé tu pleito y salvaré a tus hijos. Y a los que te despojaron haré comer sus propias carnes, y con su sangre serán embriagados como con vino.

Entonces todos sabrán que yo, Jehová, soy tu Salvador y tu Redentor, el Fuerte de Jacob».[6]

 

»Mientras el hombre fuerte y armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. Pero cuando viene otro más fuerte que él y lo vence, le quita todas las armas en que confiaba y reparte el botín.[7]

 

Cristo nos redimió de la maldición de la Ley, haciéndose maldición por nosotros (pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero»), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzara a los gentiles, a fin de que por la fe recibiéramos la promesa del Espíritu.[8]

 

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la Ley, para redimir a los que estaban bajo la Ley, a fin de que recibiéramos la adopción de hijos.[9]

 

Él anuló el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, y la quitó de en medio clavándola en la cruz. Y despojó a los principados y a las autoridades y los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.[10]

 

pues ya sabéis que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir (la cual recibisteis de vuestros padres) no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.[11]

 

INTRODUCCIÓN:

 

La doctrina de la redención es de importancia sin igual. Podemos desconocer muchas cuestiones escatológicas, pero debemos tener muy claro por qué somos salvos, quién nos salvó y cómo lo hizo.

 

 

1. DEFINICIÓN

 

Las siguientes son algunas definiciones básicas que encontramos para la palabra REDENCIÓN:

 

©  La que izo Jesucristo del género humano por su sufrimiento y muerte.

©  Acción y efecto de sacar o rescatar de la esclavitud al cautivo, mediante el pago de un precio.

©  Acción y efecto de comprar de nuevo un objeto que se había  poseído y vendido o perdido.

©  Acción y efecto de dejar libre una cosa hipotecada, empeñada o sujeta a otro gravamen, cancelando su derecho y consiguiendo su liberación.

©  Librar, en general, de una obligación o extinguirla.

 

Jesucristo nos redimió, nos compró, nos liberó, nos rescató de la esclavitud del pecado, de las prisiones del diablo, y nos sacó de allí  trasladándonos al reino de Dios. Él nos ha librado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.[12]

 

ACLARACIÓN: aunque por definición la redención incluye el pago de un precio es de notar que no es al  diablo a quien se le cancela el precio sino que es al mismo Dios quien en su justicia divina exige el derramamiento de sangre a causa del pecado.

 

Al diablo y sus secuaces nuestro redentor los derrotó triunfando sobre ellos, les arrebató el botín, abrió sus cárceles, los exhibió como vergüenza pública al morir en la cruz y resucitar triunfante al tercer día.

 

 

2. DESARROLLO

 

Booz hizo un compromiso con Rut acerca de su redención y según dijo Noemí: aquel hombre no descansará hasta que concluya el asunto hoy[13].

 

Dios también se comprometió con el ser humano acerca de su condición y prometió remediarla. ¡Despierta, despierta, vístete de poder, Sión! ¡Vístete tu ropa hermosa, Jerusalén, ciudad santa, porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo! Sacúdete el polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sión. Porque así dice Jehová: «De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados». Porque así dijo Jehová el Señor: «Mi pueblo descendió a Egipto en tiempo pasado, para morar allá, y el asirio lo cautivó sin razón». Y ahora Jehová dice: «¿Qué hago aquí, ya que mi pueblo es llevado injustamente? ¡Los que de él se enseñorean lo hacen aullar, y continuamente blasfeman contra mi nombre todo el día!», dice Jehová. «Por tanto, mi pueblo conocerá mi nombre en aquel día, porque yo mismo que hablo, he aquí estaré presente».[14]

 

Si Booz es tipo de la gracia de Jesucristo, el otro pariente cercano que no pudo redimir  viene siendo tipo de la justificación por las obras de la ley. porque por las obras de la Ley ningún ser humano será justificado delante de él, ya que por medio de la Ley es el conocimiento del pecado.[15] Pero aunque la Ley no pudo hacer nada, aparece la gracia de nuestro Señor Jesucristo. Lo que era imposible para la Ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne.[16]

 

Levítico 25: 47 –49 nos ilustra acerca de  la redención de los seres humanos en el aspecto físico.

 

Pero en el aspecto espiritual el ser humano se vendió gratuitamente, no recibió nada a cambio, fue engañado, y cayó de su Señorío sobre la creación al estado de esclavitud del pecado y la maldad.

 

Satanás no es pariente cercano del ser humano es un extranjero que se enriquece a expensas del hombre a quien convierte en su esclavo, moviéndolo como piezas de ajedrez, Satanás relega al hombre, asume su posición y aunque es llamado el príncipe de este mundo,  ha usurpado esa posición. ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerlo, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte o sea de la obediencia para justicia?[17]

 

El hombre entonces viene siendo un botín para el diablo, y éste como un tirano lo trata cruelmente y nunca le abre las prisiones a sus presos. ¿Quién podría hacer algo por el hombre prisionero?

 

¡Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles! Decid a los de corazón apocado: «¡Esforzaos, no temáis! He aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá y os salvará».[18] Sólo Dios podía hacer algo por el hombre, pero cómo, él no es pariente cercano del ser humano. Entonces despojándose de toda su gloria y de todo su esplendor, participó de la misma naturaleza humana, manifestándose en carne y naciendo de una mujer participando de todas las aflicciones, sufrimientos y tentaciones de todo ser humano.  Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.[19] Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la Ley, para redimir a los que estaban bajo la Ley, a fin de que recibiéramos la adopción de hijos.[20] En el momento más crucial de la historia aparece Jesucristo en el mundo  con el propósito de redimir a la humanidad. como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos.[21] Cuando todo parecía desolación, aparece el cordero de Dios.  Vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Y vi un ángel poderoso que pregonaba a gran voz: «¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?». Pero ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni siquiera mirarlo. Y lloraba yo mucho, porque no se hallaba a nadie que fuera digno de abrir el libro, ni siquiera de mirarlo. Entonces uno de los ancianos me dijo: «No llores, porque el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos». Miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes y en medio de los ancianos estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Él vino y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos. Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: «Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje, lengua, pueblo y nación; nos has hecho para nuestro Dios un reino y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra»[22].



[1] Levítico 25: 47 -49

[2] Rut 3: 7 -13

[3] Isaías 52: 3 y 6

[4] Salmo 49: 6 -8

[5] Isaías 43: 1 al 7

[6] Isaías 49: 24 y 25

[7] Lucas 11: 21 y 22

[8] Gálatas 3: 13 y 14

[9] Gálatas 4: 4 y 5

[10] Colosenses 2: 14 y 15

[11] 1 Pedro 1: 18 y 19

[12] Col 1: 13 y 14

[13] Rut 3: 18

[14] Isaías 52: 1 al 6

[15] Romanos 3: 20

[16] Romanos 8: 3

[17] Romanos 6: 16

[18] Isaías 35: 3 y 4

[19] Hebreos 2: 14 al 18

[20] Gálatas 4: 4 y 5

[21] Mateo 20: 28

[22] Apocalipsis 5: 1 -10


 
 
ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor IPUC
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martes, 29 de enero de 2008

LA EFECTIVIDAD EN EL SERVICIO


REUNIÓN DEL COMITÉ NACIONAL DE CONQUISTADORES PENTECOSTALES

Medellín, 29 de enero de 2008

Hno. Fernando López

LA EFECTIVIDAD DEL LIDER

Palabras no tan familiares hacen 50 años. Pero hoy estas palabras se han convertido en parte de nuestro léxico.

Si bien la palabra líder no es bíblica, en la biblia se habla mucho de la palabra siervo, no queda del todo descartada. Al fin  y al cabo las cosas van cambiando con el tiempo.

Nuestras urgencias y necesidades son más apremiantes hoy que antes.

Aconteció después de la muerte de Moisés, siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, y le dijo: «Mi siervo Moisés ha muerto. Ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, hacia la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, tal como lo dije a Moisés, todos los lugares que pisen las plantas de vuestros pies. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el Mar Grande donde se pone el sol, será vuestro territorio. Nadie podrá hacerte frente en todos los días de tu vida: como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente, porque tú repartirás a este pueblo como heredad la tierra que juré dar a sus padres. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. [1]

Hoy por hoy la calidad de las cosas se mide por la duración. Y hablando de liderazgo lo que se busca es que trascienda al tiempo.

Para nosotros la urgencia es mucho más fuerte todavía. La palabra crisis de liderazgo ha sido muy conocida por nosotros sobre todo en América latina. Se buscan con urgencia líderes efectivos.

Eficacia es hacer las cosas correctamente, efectividad es hacer lo correcto. ¿qué cosa será más importante, eficacia o efectividad? A veces se pude hacer lo correcto pero no correctamente. Es importante conjugar esas dos cosas.

Las personas que se pueden desarrollar integralmente somos nosotros los cristianos, lo correcto hacerlo correctamente, cada día podemos ser mejores, es clarísimo eso. En eso es Dios quien está involucrado.

Debemos ser muy consientes acerca del crecimiento y la formación de nuestro carácter.

Romanos 8: 28 nos asegura que cada hecho de nuestra vida trabaja para nuestro bien, conforme a los propósitos de Dios para nuestras vidas.

Hebreos 11 nos muestra las grandes proezas de los hombres de Dios a través de la fé. Por medio de la fe se pueden cambiar las circunstancias, pero también por medio de la fe se puede mantener firme a pesar de las circunstancias. A algunos no les gusta mucho esta segunda parte.

Es necesario que a través de diversas pruebas entremos al reino de Dios.

Pablo alguna vez sacó una lista de todas las circunstancias adversas, cárceles, naufragios, etc. Dios estaba formando el carácter de un líder. Al final dijo he terminado la carrera.

Proceso de formación de un líder efectivo:

1.       Dos desarrolla a un líder a lo largo de su vida.

2.       Dios usa gente, circunstancias, y asignaciones de ministerio para darle forma a la vida del líder.

 

EL PRINCIPIO DE CARÁCTER

El modo de ser de una persona. No hay ninguno igual a otro, cada persona tiene una característica particular, su modo de ser.

Aquí lo que prima es lo esencial. Los hábitos es lo que hacemos. Un ministerio efectivo fluye del ser, no del hacer.

Hay una tensión dinámica entre el ser y el hacer. El bautismo por ejemplo tiene de las dos es una cosa formal, pero también es sustancial.

El ser fructífero tiene que ver con el ser, el ministerio con el hacer. En Juan 15 la palabra clave es permanecer. A parte d Cristo los líderes no tienen nada que ofrecer a quienes le siguen.

Juan 15 no habla de ganar almas, habla de una vida saludable. Lo que evalúa el Señor no es con respecto a otros sino con respecto a nosotros mismos. Nuestra salud está supeditada a la relación que tengamos con el tronco. El fruto lo da el árbol, no las ramas. La sabia no proviene de las ramas sino de la raíz y fluye a través del tronco. Si nuestra relación con el tronco es saludable, el fruto está asegurado.

¿Qué esfuerzo hacen las ramas para producir fruto? Ninguno. El día que usted se esfuerce por ser bondadoso, algo está ocurriendo mal.

Los resultados son distintos a los frutos.

Los hábitos son resultado de una cosmovisión. Al hombre lo hace más lo que cree que lo que hace. A veces nos preocupamos tanto por el hacer que se nos olvida lo sustancial, el ser. Somos ministros no por lo que hacemos sino por lo que somos. Vamos a ser salvos por lo que somos y vamos a ser premiados por lo que hacemos.

Cuando llegamos al Señor teníamos unos pensamientos propios y unos hábitos propios, pero el evangelio transformó nuestras vidas.

Los líderes cristianos tiene sus hábitos efectivos:

1.       Postura de aprendizaje. Eso es de toda la vida, porque no se puede ser cristiano por horas. Se es cristiano por toda la vida. Hay varios niveles de aprendizaje, la incompetencia inconsciente, la incompetencia consiente, la competencia consiente, pero ahí no termina todo hay otro nivel, la competencia inconsciente, cuando el conocimiento está tan arraigado que  se hace mecánicamente. Este último nivel es un peligro. Pero es necesario cerrar el círculo y volver al primer nivel. El líder que creo que lo sabe todo ya perdió el año.

Los líderes siguen tres tipos de entrenamiento:

a.       Informal: investigación personal, crecimiento personal, proyectos. Autodidactas. Que no perdamos esa postura de aprendizaje. Siempre estamos aprendiendo. Personas que a veces no creemos nos están enseñando. Cuidado con ser selectivos.

b.      Entrenamiento no formal, talleres, seminarios, conferencias.

c.       Entrenamiento formal: educación continua, programas de pregrado.

El líder que cree que todo lo sabe está en camino de la inefectividad.

2.       Reconocen la selección de liderazgo y la mentoría como una prioridad. No solo se capacitan sino que capacitan a otros. Es necesario ser líderes reproductores. Están comprometidos en ser mentores de otros y tener mentores para ellos. Están alerta a los líderes potenciales en su círculo de influencia.

Un mentor es uno que capacita y forma a otro, invirtiendo su vida para modelar a otros.

1 Timoteo 2: 2 tiene cinco eslabones: Pablo- Timoteo –testigos –hombres fieles –otros.

3.       Declaración personal de la misión. Es decir, tiene una filosofía clara de su ministerio. Cuál es su razón de ser, cuál es su significado. ¿Para qué Dios nos ha llamado? Ellos tienen tres elementos claves en su declaración personal de la misión: propósito bíblico, los valores, la misión.

La filosofía de ministerio usualmente emerge en medio de sus treinta años.  Es con el tiempo que se entiende para qué fue que Dios lo llamó.

Para que seamos efectivos debemos estar en el lugar en que Dios quiere que estemos.  La productividad no se mide por el tamaño de la iglesia o cuan impresionante ellos son sino por su carácter interno.

 

4.       Experiencias repetidas de renovación.

Experimentar intimidad con Dios y debido a esto tal intimidad fluye dentro de todo su ministerio. El ingrediente esencial de liderazgo es la poderosa presencia de Dios en la vida y el ministerio del líder.

Estos líderes incorporar disciplinas espirituales dentro de su diario caminar, oración, ayunos, lectura devocional de la palabra de Dios.

Ellos han aprendido a apartarse frecuentemente con el Señor para redirigir sus ministerios y alinearlos al propósito de Dios.

5.       Percibe e interpreta las circunstancias en sus ministerios a la luz de la formación que Dios le está dando a su vida a lo largo de su existencia. Filipenses 1: 12.

Muchas cosas nos ocurren y no las entendemos, pero Dios nos está pesando en la balanza queriendo que tengamos un mayor peso de gloria.

"Esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente peso de gloria"

Al oro lo ponen en el fuego para purificarlo de toda escoria. El fuego tiene dos connotaciones en la Biblia. Una es de destrucción, pero esa destrucción no es cuestión del fuego sino del material.

Dios trae a través de diversas circunstancias los mecanismos para darle forma al ministerio de los líderes.

 

La mayoría de la falla de los líderes no es por falta de información, no es por falta de habilidades, ni por falta de crecimiento. La falla de los líderes es de carácter y no de capacidad o conocimiento.

¿Qué es lo que hace que un líder termine bien? Incorporemos estas hábitos a nuestras vidas y dejemos que el maestro siga trabajando en nosotros. Es él quien nos ha traído hasta acá a pesar de… ¿Por qué Dios se fijó en nosotros si no éramos los mejores? Eso es gracia.

Estamos acá por su gracia y su misericordia.



[1] Josué 1: 1 al 7


 
 
ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor IPUC
http://www.adonayrojasortiz.blogspot.com/
 



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Generalidades de la Escatología Bíblica

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