Bautismo

Análisis Interactivo: Bautismo y Salvación

Bautismo y Salvación

Un Análisis Exegético de su Relación Indispensable

Introducción: La Cuestión Fundamental

El presente estudio aborda una de las cuestiones soteriológicas más cruciales del Nuevo Testamento: la relación entre el bautismo y la salvación. Lejos de ser un rito opcional o meramente simbólico, un análisis riguroso de los textos bíblicos revela el bautismo como una condición divinamente establecida e indispensable en el proceso de la salvación. Esta aplicación interactiva explora los pilares exegéticos que fundamentan esta doctrina, invitando al estudiante de las Escrituras a examinar la evidencia tal como fue presentada por Cristo y sus apóstoles.

La Gran Comisión: Una Secuencia Inalterable

El punto de partida ineludible es el mandato de Jesucristo mismo, registrado en el Evangelio de Marcos. Aquí, el Señor no presenta dos ideas separadas, sino una proposición condicional unificada. La estructura gramatical es precisa y su orden, teológicamente significativo. No se contempla la salvación para el creyente que omite el bautismo.

"El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado."
- Marcos 16:16

Análisis de la secuencia salvífica:

1. Creer (πιστεύσας - pisteusas)
+
2. Ser Bautizado (βαπτισθεὶς - baptistheis)
=
3. Ser Salvo (σωθήσεται - sōthēsetai)

Nótese que la condenación se vincula únicamente a la incredulidad porque esta es la raíz que impide dar el siguiente paso ordenado por Cristo: el bautismo. El que no cree, naturalmente, no se bautizará. Sin embargo, para el que cree, el bautismo es el paso consecuente y necesario para completar la condición de la salvación.

La Tipología del Diluvio: Salvación a Través del Agua

El apóstol Pedro ofrece una de las analogías más poderosas, conectando el bautismo con el evento del diluvio. El arca de Noé, un instrumento de salvación, fue levantada y llevada a la seguridad precisamente por el agua que juzgó al mundo. Pedro declara que este evento es un "tipo" o prefiguración del bautismo, el cual ahora nos salva.

"El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) mediante la resurrección de Jesucristo."
- 1 Pedro 3:21

TIPO: El Diluvio

  • Un mundo corrompido destinado al juicio.
  • El agua actúa como agente de juicio y destrucción.
  • Ocho personas se salvan a través del agua (δι᾽ ὕδατος) al estar dentro del arca.
  • El arca es el único medio de salvación provisto por Dios.

ANTITIPO: El Bautismo

  • Una humanidad pecadora bajo condenación.
  • El agua del bautismo simboliza la sepultura del viejo hombre.
  • El creyente es salvado a través del bautismo, que es la respuesta de fe.
  • La obediencia a Cristo en el bautismo es el medio de salvación que nos une a Su muerte y resurrección.

Pedro aclara que su poder no es meramente físico ("no quitando las inmundicias de la carne"), sino espiritual: es la respuesta de una conciencia que apela a Dios por limpieza, una limpieza que se hace efectiva en el acto del bautismo por la autoridad de la resurrección de Cristo.

El Instrumento para el Perdón de los Pecados

El Nuevo Testamento vincula consistentemente el bautismo con el perdón de los pecados, que es un componente esencial de la salvación. Sin remisión de pecados, no hay reconciliación con Dios. Los siguientes pasajes establecen esta conexión de forma explícita e inequívoca.

Hechos 2:38 - El Sermón de Pentecostés

+
"Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados..."

La preposición griega "eis" (para) indica propósito y dirección. El bautismo no es una celebración de un perdón ya recibido, sino el medio divinamente señalado para recibir dicho perdón, posterior al arrepentimiento.

Hechos 22:16 - La Conversión de Saulo

+
"Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre."

A pesar de su encuentro con Cristo en el camino a Damasco y de haber sido un creyente arrepentido por tres días, los pecados de Saulo (Pablo) aún no habían sido lavados. Ananías le ordena ser bautizado para que este lavamiento ocurra.

Marcos 1:4 - El Bautismo de Juan

+
"Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados."

Incluso el bautismo precursor de Juan, que preparaba el camino para Cristo, estaba intrínsecamente ligado al concepto de "perdón de pecados". El bautismo cristiano, superior al de Juan, lleva esta realidad a su pleno cumplimiento en el nombre de Jesús.

La Exhortación Apostólica: "Sed Salvos"

El clímax del primer sermón del evangelio en Hechos 2 no es solo una explicación teológica, sino una exhortación urgente a la acción. La respuesta a la pregunta "¿qué haremos?" fue "Arrepentíos y bautícese". La narrativa confirma que la salvación estaba ligada a esta obediencia.

"Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas."
- Hechos 2:40-41

Análisis de la Conexión Causal:

  1. La Exhortación: "Sed salvos". Este es el objetivo final presentado a la multitud.
  2. La Condición: Pedro ya había establecido el arrepentimiento y el bautismo como la respuesta requerida (v. 38).
  3. La Reacción: "Los que recibieron su palabra..." (es decir, aceptaron la exhortación y sus condiciones).
  4. La Acción Consecuente: "...fueron bautizados".

La secuencia es clara: la salvación fue ofrecida, y aquellos que la aceptaron lo demostraron y la hicieron efectiva a través del bautismo. La adición de las 3,000 almas a la iglesia se registra después de su bautismo, no antes.

Conclusión Exegética

Los testimonios bíblicos, desde el mandato directo de Cristo hasta la exégesis tipológica y la práctica apostólica, convergen en una conclusión ineludible: el bautismo no es un apéndice opcional a la fe, sino una parte integral y necesaria del plan de salvación ordenado por Dios. Es el momento en que la fe obediente de un pecador arrepentido se encuentra con la gracia de Dios para el perdón de los pecados, resultando en la salvación a través del poder de la resurrección de Jesucristo. Por lo tanto, para quien desea obtener la salvación, la pregunta de Ananías resuena a través de los siglos: "¿Por qué te detienes?".

viernes, 9 de enero de 2009

PARÁBOLA DE LOS DIFERENTES TIPOS DE TERRENO

Hermano Álvaro Torres Forero

Un sembrador salió a sembrar.

Y al sembrar, una parte de la semilla cayó en el camino, y llegaron las aves y se la comieron.

Otra parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra; esa semilla brotó pronto, porque la tierra no era muy honda; pero el sol, al salir, la quemó, y como no tenía raíz, se secó.

Otra parte de la semilla cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron.

Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio buena cosecha.    

Mat 13:4-8

 

1.      Introducción:

Cuando uno se acerca a los que siembran siempre escucha de las dificultades que plantean los terrenos. Los hay ácidos, alcalinos, y de muchas otras clases. Estas peculiaridades agregan exigencias a los agricultores. No es problema del sembrador, ni de la semilla, es problema del terreno, la dificultad está en él.

Jesucristo uso este símil para hablar de la predicación del evangelio.

Aquí se trabaja a usanza antigua, tirando la semilla sin importar dónde caiga. Era costumbre que el trigo o la cebada se sembrase al voleo. Lo que hace que la semilla  sea recibida en diversas formas.

No se preparaba con anticipación el terreno como hoy en día, cuando casi que se va a la fija.

Así ocurre en el evangelismo, usted sale y no sabe con quién se va a encontrar y el otro salió y tampoco pensaba que se iba a encontrar con usted.

Jesús llegó con sus discípulos a Samaria, la actitud de los discípulos los llevó a hacer un día de campo porque pensaban que allí no había ninguna cosecha. Pero Jesús llevaba otra actitud y les dijo como dicen ustedes que por acá no se da fruto, que el terreno es estéril, yo veo los campos muy fructíferos.

¿Qué puede producir el campo? El hombre de Dios debe tener en cuenta que hay diferentes clases de terreno, y hay que saber también dónde es que se va a sembrar.

Por eso antes de hablar, antes de evangelizar, es bueno estudiar el terreno, salga a conocer el terreno, y luego sí vaya a sembrar.

 

2.      Las Implicaciones de la Parábola:

 Jesús en un espacio muy reducido nos hace un sicoanálisis del ser humano. No tuvo que escribir el Señor un libro larguísimo para decirnos que hay diferentes clases de corazones en el mundo.

Hay que saber dónde es que se va a sembrar. Aquí se habla del terreno no del sembrador ni de la semilla. Debe ser entonces que el estudio del terreno sí tiene su importancia. El Señor le asigna un gado alto de responsabilidad al suelo en el que cae la semilla.

El resultado de oír el evangelio, siempre y en todo lugar, depende de la condición del corazón de aquel a quien es dirigido. El carácter del oyente determina en efecto de la palabra sobre él.

No se trata de ser osado, hay que usar sabiduría, la osadía es buena pero la ciudad se salva por los sabios. Tomó el sabio la ciudad de los fuertes

y derribó la fuerza en que ella confiaba.[1]

También vi debajo del sol esto que me parece de gran sabiduría: Había una pequeña ciudad, con pocos habitantes, y vino un gran rey que le puso sitio y levantó contra ella grandes baluartes; pero en ella se hallaba un hombre pobre y sabio, el cual libró a la ciudad con su sabiduría. ¡Y nadie se acordaba de aquel hombre pobre! Entonces dije yo: «Mejor es la sabiduría que la fuerza, aunque la ciencia del pobre sea menospreciada y no sean escuchadas sus palabras».[2]

Si usted es inteligente entonces entienda que no todo terreno es igual. Hay una particularidad en cada terreno al que vayamos a sembrar.

Obviamente no está hablando de los convertidos, creyentes, sino de los inconversos ya que a estos es a quienes se les predica el evangelio, no a los creyentes. Así que podemos sacar la primera conclusión, no todos los pecadores son iguales, no están convertidos, pero no son iguales, dentro de ellos hay diversos tipos de personalidad que reaccionan de manera distinta al mensaje de Cristo.

Un sembrador salió a sembrar.

El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre.[3]

El sembrador es el Hijo del Hombre, sin embargo podemos de manera legítima extender esta figura de sembrador a todo aquel ministro, misionero, evangelista, creyente, que fielmente proclama el mensaje del evangelio.

La semilla es la palabra de Dios.[4]

El terreno sobre el que cae la semilla es, sin ninguna objeción. El corazón del hombre. Y en cada uno de los casos relatados en la parábola en corazón del hombre es diferente.

 

3.      El Terreno junto al Camino:

Mientras iba esparciendo la semilla,  una parte cayó junto al camino,  y llegaron los pájaros y se la comieron.

La semilla junto al sendero quedó en la superficie con el previsible funesto resultado.

El Señor mismo dice que el terreno junto al camino es  Cuando alguien oye la palabra del reino, pero no capta el sentido de ella, el inicuo viene y arrebata lo que se sembró en su corazón; este es el que se sembró a lo largo del camino.

Esta persona es la que en su reacción a la predicación del evangelio se asemeja  a la reacción del terreno a la semilla que fue sembrada a lo largo del camino. Nada hace en cuanto a ella, no la recibe, no la absorbe. El corazón de esta persona nada hace con el mensaje.

Hay personas que no entienden el evangelio, por lo que no responden. No se molestan en reflexionar, en meditar en el significado del mensaje, por lo tanto no lo captan.

Esto nos describe a la persona despistada, distraída y desconcentrada que por no prestar atención no llega a la comprensión del mensaje y entonces el enemigo la arrebata.

Debemos tener en cuenta que hay gente que se despista rápido y debemos hacer lo posible para llamar su atención.

El Señor sacó a Moisés de su distracción, a través de una zarza ardiendo, antes de sembrarle el mensaje en su corazón.

Saquemos a la gente de la distracción en la que van y llevémosla a que se concentren en el mensaje que les vamos transmitir.

 

4.      El Terreno Pedregoso:

Otra parte cayó en terreno pedregoso,  sin mucha tierra.  Esa semilla brotó pronto porque la tierra no era profunda; pero cuando salió el sol,  las plantas se marchitaron y,  por no tener raíz,  se secaron.

Entre piedra y piedra hay una grieta y al caer la semilla allí algo de tierra encontró y germinó. Pero no había suficiente tierra para profundizar, así que no pudieron echar raíces, por lo cual al salir el sol se marchitaron. Por falta de raíz esta semilla no tuvo humedad.

El terreno de pedregales es el terreno de poca profundidad.

Aprendamos a reconocer los terrenos. ¿Qué audiencia tiene enfrente? ¿Quién es el que está hablando con usted?

En cuanto al que se sembró sobre los pedregales, este es el que oye la palabra y en seguida la acepta con gozo. Sin embargo, no tiene raíz en sí mismo, sino que continúa por un tiempo, y después que ha surgido tribulación o persecución a causa de la palabra, en seguida se le hace tropezar.

Aquí se nos describe al de carácter débil. La persona cuyo compromiso dura mientras dura "el buen tiempo".

A veces nos ilusionamos fácilmente con aquellos que nos reciben con alegría.

Hay personas que son impulsivas, saltan de alegría al recibir el mensaje, están emocionadas, entusiasmadas, y hasta lloran de gozo, pero una vez disminuye la efusividad se olvidan de todo y vuelven a su anterior estado de pacaminosidad.

No todos los que por la presión del momento pasan al frente como muestra de su decisión de aceptar el evangelio, afectados emocionalmente por el mensaje, o por la insistente invitación del predicador, o por el efecto de la música, permanecen fieles.

Este tipo de persona jamás fue un seguidor genuino porque su confesión personal no fue fruto de una convicción interior sino de una presión externa, así que ella jamás había considerado lo que el verdadero discipulado significa, entrega total, negación de sí mismo, sacrificio, servicio y sufrimiento.

 

5.      El Terreno Espinoso:

Otra parte de la semilla cayó entre espinos que,  al crecer,  la ahogaron.

Nada crece tan rápido como lo que no se desea.

En cuanto al que se sembró entre los espinos, este es el que oye la palabra, pero la inquietud de este sistema de cosas y el poder engañoso de las riquezas ahogan la palabra, y él se hace infructífero.

Con estas  palabras el Señor nos describe al hombre de "Principios cambiados". Su corazón  valora lo sensual y material por encima de lo espiritual y esto hace que naufrague. Es el mundano que le gusta el mundo, porque no a todos los mundanos les gustan los placeres mundanos.

El amor por el mundo y las cosas del mundo pueden ahogar la semilla.

Mucha gente recibe con alegría el mensaje pero hay que esperar hasta las fiestas de fin de año, hasta los carnavales, hasta las fiestas patronales, para ver que tan fuerte es el amor al mundo que tienen esas personas.

Un suelo infestado con raíces y talluelos de espinas es una seria amenaza para el crecimiento de cualquier planta deseable.

Un corazón lleno de preocupaciones por este mundo vano y oscurecido por sueños de riquezas, frustra toda influencia que para bien hubiera recibido a través del evangelio de Jesucristo.

Un corazón así es un corazón atribulado, afanado, preocupado, ocupado, y no tiene lugar para la meditación seria y calmada de la Palabra de Dios.

 

6.      El Buen Terreno:

Pero las otras semillas cayeron en buen terreno,  en el que se dio una cosecha que rindió treinta,  sesenta y hasta cien veces más de lo que se había sembrado.

Aunque era buen terreno el grado de rendimiento de la semilla no era el mismo, pero igual era buena tierra.

Recuerde que estamos hablando de los inconversos, entre ellos hay personas que sí quieren el evangelio. Solo que hay algunos que no son tan fructíferos como otros, algunos producen al treinta, otros al sesenta y otros al ciento por uno, pero igual todos son catalogados como buen terreno.

En cuanto al que se sembró sobre la tierra excelente, este es el que oye la palabra y capta el sentido de ella, que verdaderamente lleva fruto y produce, este de a ciento por uno, aquel de a sesenta, el otro de a treinta.

Un corazón receptivo y fértil. Aquí  está plenamente descrita la persona que oye, reflexiona, entiende, cree de corazón, y pone en práctica la Palabra de Dios. La que produce los frutos del reino de los cielos.

Hay quienes producen el fruto abundante del reino, otros no tanto, pero igual son buen terreno.

 

7.      Análisis de la Parábola:

El que tenga oídos para oír que oiga.

La lección aquí enseñada es muy interesante. Hay más que lo que parece superficialmente. Los que tengan la capacidad espiritual para hacerlo deben meditar en esta parábola y aplicar la lección para sus vidas.

Resulta más que interesante comprender que Jesús aquí no centra la explicación en la semilla, ni aún en el sembrador, sino en los diferentes tipos de terreno, o sea, las diferentes clases de personas. El sembrador no tiene problema, tampoco hay algo de malo en la semilla, todo el problema radica en el corazón del ser humano.

En relación con esta  realidad encontramos en la Biblia lo siguiente:

Estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica,  pues recibieron la palabra con toda solicitud,  escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.[5]  

Seguramente que los de Berea eran pecadores, pero eran nobles, más que de los de Tesalónica. Así que no todos los terrenos son iguales. Hay personas como los de Berea con hambre de Dios, deseando conocer, queriendo que alguien les explique.

Felipe encontró a Natanael y le dijo: —Hemos encontrado a aquel de quien escribieron Moisés, en la Ley, y también los Profetas: a Jesús hijo de José, de Nazaret.

Natanael le dijo: — ¿De Nazaret puede salir algo bueno?

Respondió Felipe: —Ven y ve.[6]

Si Berea era tierra de nobles, Nazaret no tenía buena reputación. El mismo Jesús estuvo allí y la biblia dice:

No pudo hacer allí ningún milagro,  salvo que sanó a unos pocos enfermos poniendo sobre ellos las manos   Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos.  Y recorría las aldeas de alrededor,  enseñando.[7]

En estos dos ejemplos encontramos algo en común: Dios obro de acuerdo a la actitud de las personas.

Ahora, pues, vecinos de Jerusalén y varones de Judá, juzgad entre mí y mi viña.

¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella?

¿Cómo, esperando yo que diera uvas buenas, ha dado uvas silvestres?[8]

Mal terreno, se le hizo todo el tratamiento, sin embargo no dio fruto.

El evangelista tiene que aprender a sembrar y saber bien la enseñanza de esta parábola, que no todos los terrenos son iguales,  porque él será impactado por la realidad que lo rodea.

Y así como el sembrador de la parábola debe ser imperturbable: Sembrar y sembrar. Esa es su misión en la vida y debe desarrollarla con alegría y fidelidad.

Ser agricultor no es perder el tiempo. Los campos son el futuro de cualquier país. Por eso el gobierno le presta tanta atención al campo.

Salgamos de la burbuja en la que estamos y veamos la realidad.

Los campos nos están esperando, la gente que se está yendo para el infierno nos está reclamando. Hemos crecido y tenemos herramientas para trabajar. Solo es usarlas y veremos el resultado.

Hemos sido llamados a producir fruto.



[1] Proverbios 22: 22

[2] Eclesiastés 9: 13 al 16

[3] Mateo 13: 37

[4] Lucas 8: 11

[5] Hechos 17: 11

[6] Juan 1: 45 y 46

[7] Marcos 6: 5 y 6

[8] Isaías 5: 3 y 4


 
 
ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor IPUC
http://www.adonayrojasortiz.blogspot.com/
 




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sábado, 3 de enero de 2009

Una Iglesia Peregrina


En la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, creyéndolo y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria, pues si hubieran estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad.[1]

 

UNA IGLESIA PEREGRINA

 

Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma.[2]

 

Extranjero: Que es o vienen de país de otra soberanía. || 2. Natural de una nación con respecto a los naturales de cualquier otra. || 3. Quien está en toda nación que no es la propia.

 

Ser extranjero en el mundo antiguo era muy duro. Era llevar siempre un estigma.

 

Los patriarcas se la pasaron toda la vida como extranjeros en tierra que no era suya, no tenían un lugar fijo que pudieran llamar su hogar.

 

Peregrino: un extranjero que va de paso, no tiene residencia fija, no echa raíces en el país extraño. Que anda por tierras extrañas. Que está en esta vida mortal de paso para la eterna.

 

Pero nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.[3]

 

LOS PATRIARCAS

 

Jehová había dicho a Abram: «Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.[4]

 

El mundo de hoy en día dice que más vale pájaro en mano que cien volando.  Pero ese refrán no es de fe. El que anda por la fe suelta el pájaro que tiene en la mano y sale tras los cien que aún están volando, pero que le prometieron que los tendría. 

 

Es que aquí en el reino de Dios todo es distinto.

 

¿Cuánto tiempo esperó Abraham para recibir la tierra prometida? Murieron pero vivieron inquebrantablemente creyendo que fiel es quien lo había prometido. La muerte física no pone fin al valor de la fe. Dios no deja de llamarse Dios de los creyentes aún cuando estos mueran.

 

Dios les había prometido una tierra y descendencia numerosa, y ninguna de esas promesas fue cumplida antes que murieran, es que la muerte no anula las promesas de Dios. Ellas siguen firmes aunque no podamos más que saludarlas a lo lejos y reconocer que ya se acercan.

 

Buscaban una ciudad que tiene fundamentos cuyo arquitecto y constructor es Dios.

 

Ellos, los patriarcas aprendieron que lo que esperaban, lo que Dios había prometido no pertenece a este mundo, no eran del mundo, sino que solamente estaban aquí de paso, eran peregrinos; así somos todos los creyentes.

 

No somos residentes permanentes de esta tierra. Esta tierra presente pasará, nuestra estadía aquí es temporal, Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.[5]

 

Cuando Abraham se describe a sí mismo como extranjero y forastero,  y  Jacob habla de su vida como los años de mi peregrinación, es obvio que no consideraban la tierra prometida, en la cual tantos años pasaron, como su verdadera patria. Ni estaban pensando en Ur de los Caldeos, ni en Haram, si así fuere tiempo tuvieron de regresar. 

¡Nunca quisieron volver atrás! En el momento en que un cristiano se lanza a una empresa de Dios, debe entender que ha pasado el punto de no retorno.

Ninguno que, habiendo puesto su mano en el arado, mira hacia atrás es apto para el reino de Dios[6].

 

Pero se mantenían firmes en su perspectiva de fe, su felicidad estaba en el futuro prometido y no en el pasado abandonado. Nunca se rindieron, vivieron en esperanza y murieron en esperanza.

 

Un día, José dijo a sus hermanos: —Yo voy a morir, pero Dios ciertamente os visitará y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob.

E hizo jurar José a los hijos de Israel, diciendo: —Dios ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos.[7]

 

Los patriarcas no echaron raíces dónde estuvieron, ni regresaron a dónde habían comenzado, porque la patria que anhelaban no estaba en este mundo: es la celestial.

Levantaos y andad, porque este no es lugar de reposo, pues está contaminado, corrompido grandemente.[8]

 

Vamos de paso para la tierra de Canaán.

 

Salimos con una determinada dirección, estamos buscando una ciudad cuyo arquitecto y constructor es Dios. La actitud que le agrada a Dios es aceptar como real lo que él ha prometido, lo que él ha preparado.

 

Somos extranjeros y peregrinos.

 

Seguro que vendrán momentos difíciles pero tenemos las promesas de Dios.

 

No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti.[9]

 

Aunque nos metan en el horno de fuego, de allí saldremos sin que aun el cabello de nuestras cabezas se queme; y nuestras ropas, intactas, ni siquiera olor de fuego tendrán.[10]

 

Y si nos meten en el foso de los leones mi Dios envía su ángel, el cual cierra la boca de los leones para que no nos hagan daño.[11]

 

El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende.[12]

 

Aunque mi padre y mi madre me dejaren con todo Jehová me recogerá.[13]

 

Dejemos las excusas materialistas para no buscar de Dios.

 

¿De qué le servirá al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué dará el hombre a cambio de su alma? [14]

 

Somos herencia de Jehová. Si el Señor siendo quien es, se consagró a nosotros ¿por qué nosotros no podemos consagrarnos a Dios como nuestro único tesoro?

Prefiero a Cristo y sólo a él, que lo que este mundo da.

 

La bendición de Jehová es la que enriquece y no añade tristeza con ella.[15]

 

Él es capaz de sostenerme y por lo menos darme lo necesario hasta que él venga.

 

Somos extranjeros y peregrinos, tenemos una herencia especial y vamos hacia una patria celestial.

 

Por eso, ya no sois extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.[16] Tenemos una identidad clara, somos de la familia de Jesús. No somos de este mundo. Estamos aquí pero no somos de aquí.

 

Por eso los cristianos somos conciudadanos, a pesar de las diferencias de nacionalidad, cultura, e idioma, pues todos esperamos y confesamos la misma patria futura  y celestial.



[1] Hebreos 11: 13 al 16

[2] 1 Pedro 2: 11

[3] Filipenses 3: 20

[4] Génesis 12: 1

[5] 2 Pedro 3: 13

[6] Lucas 9: 62

[7] Génesis 50: 24 y 25

[8] Miqueas 2: 10

[9] Isaías 43: 1b y 2

[10] Daniel 3: 27b

[11] Daniel 6: 22a

[12] Salmo 34: 7

[13] Salmo 27: 10

[14] Mateo 16: 26

[15] Proverbios 10: 22

[16] Efesios 2: 19


 
 
ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor IPUC
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jueves, 1 de enero de 2009

Oh Señor!!!



VEN EN POS DE MÍ
 
Viajaba en triste soledad y nadie me buscó
La carga horrible de impiedad más grande se volvió.
Le dije a Jesucristo que me trataban mal,
Entonces le oí asi decir....:
 
"Camino del Calvario mi pié también sufrió,
la cruz que yo cargaba mi cuerpo doblegó.
Prosigue peregrino que el alba ya vendrá,
Tu cruz levanta y ven en pos de mi"

 
A veces dije que por El penoso es trabajar,
Que mucho yo sacrifiqué su senda por andar
"Mi fama y mi fortuna, por ti yo la dejé"
Entonces le oí así decir....:
 
"Mi hogar de eterna gloria, por ti abandoné
mis manos enclavadas en cruenta cruz miré.
Más hoy caminaremos unidos tu y yo:
Tu cruz levanta y ven en pos de mi"

 
Jesús si llego a morir muy lejos de mi hogar,
Ni así podria tu sufrir mi vida compensar.
Mejor amor de amigo jamás podré hallar.
Por eso al Salvador oí decir...:
 
"Si solo un vaso de agua, te pido que has de dar,
de ti un vaso de agua sólo he de demandar.
Mas si en tus aflicciones un alma has de ayudar,
De ti muy cerca yo prometo estar"


 
ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor IPUC
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viernes, 19 de diciembre de 2008

LO QUE CREEMOS


LECCIÓN CINCO: BAUTISMOEN AGUA EN EL NOMBRE DE JESÚS

 

La palabra bautizar quiere decir sepultar o sumergir (Romanos 6:4-5). La manera escritural del bautismo es por inmersión, y es sólo para aquellos que se han arrepentido completamente apartándose de sus pecados y amor al mundo. Debe ser administrado por un ministro autorizado (del evangelio) en obediencia a la Palabra de Dios, y en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, de acuerdo con los Hechos de los apóstoles 2:38, 8:16, 10:5; obedeciendo así Mateo 28:19.

"Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén" (Lucas 24:47).

 

DE MINISTERIO PELDAÑO A PELDAÑO:

 

BAUTISMO ¿PARA QUÉ?

Hermano Álvaro Torres Forero

 

OBJETIVO

El estudiante estará en capacidad de conocer las diversas posiciones Que existen sobre esta doctrina; identificar la propia y debe poder sustentarla con argumentos lógicos y bíblicos.

 

CONTENIDO

1.       Definición.

2.       Diversas posiciones.

3.       Condiciones pre-bautismales.

4.       La tipología en el bautismo.

5.       Significado del bautismo.

6.       El bautismo tiene que ver con la salvación.

7.       Otras consecuencias del bautismo.

8.       La fórmula bautismal.

9.       Por qué en el nombre de Jesús.

10.   Objeciones.

 

1. DEFINICIÓN

-Baptisma-del verbo-Baptizo: sumergir, zambullir, anegar, estar hundido.

La palabra en su idioma fuente, se explica por sí sola. Pero los receptores tienen necesidad de una explicación.

La idea obvia es Que el bautismo es por inmersión. Cuando en la antigüedad el ministro anunciaba un "Bautismo", solo tenía que decir Que invitaba "al hundimiento" de fulano de tal o "vamos a sumergir" a tal o cual persona.

IDEA PRINCIPAL: - Sumergir totalmente al candidato al bautismo.

 

2. DIVERSAS POSICIONES

Existen en el mundo cristiano, con respeto a la forma, básicamente dos maneras: Inmersión y Aspersión.

·         Inmersión: Consiste en sumergir totalmente al candidato.

·         Aspersión.- Consiste en rociar al candidato con agua.

La idea más notoria en la Biblia es la inmersión, sobre todo porque la palabra misma así lo indica y porque siempre los bautismos se efectuaron donde había aguas abundantes.

 

3. CONDICIONES PRE-BAUTISMALES

·         "El que creyere". - Antes de bautizarse, ¿qué debe creer?- El evangelio. Cuando yo comienzo a creer más a lo que Dios dice que a lo que dice mi conciencia, he comenzado a morir. Debe creer que el día que él (el Señor) murió, usted también murió.

·         Hechos 2: 38 "Arrepentios" 2da. Condición.- Arrepentirse es ir creyendo que voy mal y reconocer que voy equivocado. Cambiar de dirección, es morir; porque a nadie le gusta reconocer que está equivocado.

·         "¿Convertidos?" Debo amar la nueva forma de vida.

 

Estos tres pasos anteriores al bautismo dejan fuera a los bebés y los niños, teniendo en cuenta que estas acciones demandan un ejercicio razonado. Y ellos no pueden llenar dichos requisitos.

¿Qué pasa con los niños?

"He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo".    Ellos están cubiertos por el sacrificio de Cristo.

 

4. LA TIPOLOGÍA EN EL BAUTISMO

El bautismo es tipo de la sepultura. Romanos 6 nos indica que los que hemos sido bautizados en    Cristo, hemos sido bautizados en su muerte (Rom.6:3) Este también es un argumento a favor de la inmersión total.

Como los judíos y otras religiones antiguas tenían en sus ritos algunos "lavatorios" de purificación o como las llama nuestra versión de la Biblia "Abluciones". El Apóstol Pedro explica que el bautismo, precisamente, no es uno de estos baños para quitar las inmundicias de la carne (1a Pedro 3:21) No se trata, pues, de lavar el cuerpo. El bautismo es la respuesta a una buena conciencia.

 

El bautismo siempre ha sido asociado con la iniciación de los cristianos, pero definitivamente, no es un baño de limpieza corporal.

 

5. SIGNIFICADO DEL BAUTISMO

 

El bautismo cristiano siempre ha sido conectado con el perdón de los pecados. Juan el Bautista "PREDICABA el bautismo de arrepentimiento para e de los pecados (Marcos 1:4).

Él Apóstol Pedro en el día de Pentecostés proclamó el bautismo para perdón de los pecados    (Hechos 2:38).

 

Ananías también enlazó la experiencia bautismal con el problema del pecado, cuando ordenó a Saulo de Tarso bautizarse (Hechos 22:16) "Ahora, pues, ¿Por qué te detienes? Levántate y bautízate y lava tus pecados invocando su nombre'.

 

6. EL BAUTISMO TIENE QUE VER CON LA SALVACIÓN

Cuando Jesucristo ascendió dejó con sus discípulos lo que se ha llamado  "La Gran Comisión".

Jesús dijo: "Id por todo el  mundo y PREDICAD   el evangelio a toda criatura, el que creyere y fuere bautizado será salvo".  Jesús no dijo: El que creyere y fuere salvo será bautizado, sino El que creyere y fuere bautizado será salvo.

Es decir, que la salvación es consecuencia del bautismo y no al revés (Marcos 16:15-16).  También el Apóstol Pedro dice: "El bautismo que a esto corresponde ahora NOS SALVA-.." (1a. Pedro 3:21)

 

7. OTRAS CONSECUENCIAS DEL BAUTISMO

El Apóstol Pablo dice en su carta a los Calatas que los que somos bautizados en Cristo de Cristo estamos revestidos". En esta experiencia el hombre desaparece como individuo para adquirir una nueva identidad. Revestido, cubierto, tiene apariencia de Cristo. Olor a Cristo. Teniendo la ropa de Cristo, también recibe su olor.

 

8. LA FORMULA BAUTISMAL

La Biblia dice en Mateo 28: 1 9 "Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre, del Padre y del Hijo  y del Espíritu Santo".

Esta escritura pone el énfasis en un elemento. ¡El Nombre! -Hay un solo nombre-, . .ese nombre es el de Jesús ¿Concuerda esta afirmación con la práctica y enseñanza Apostólica?

Nosotros encontramos un hecho sobresaliente. Todos los bautismos realizados en el libro de los Hechos, fueron realizados   "en el nombre Jesús" Hechos 8:14-16; 10:45-48; 19:1 -5; 22:16.   También Romanos 6:3 (Pablo); 6:5  (los Romanos); 1 Cor.6: 11 (los Corintios); Gal. 3:27 (los Calatas); Col. 2:12   (los Colosenses).

 

9.  ¿POR QUÉ EN EL NOMBRE DE JESÚS?

Dios no es caprichoso. Debemos entender que cuando hace o establece algo, es porque está careado de razones.

a) Dos razones básicas:

Existen por lo menos dos razones importantes por las cuales el bautismo debe administrarse en el nombre de Jesús.

·         Hechos 4: 11 al 12 dice que este Jesús es la piedra que los edificadores rechazaron y que ella precisamente, ha llegado a ser "cabeza del ángulo". Siendo la piedra angular se convierte en razón principal y sustento de la salvación. Por esta razón "en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre, dado a los hombres, en que podamos ser salvos"

·         2.   Ia. Cor. 1:13 Plantea estas interesantes preguntas:   ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en nombre de Pablo? La insinuación clara es que los Corintios habían sido bautizados en el nombre del crucificado y no es para menos puesto que el bautismo es una identificación con la muerte del que a través de la muerte nos dio vida.

 

10.   OBJECIONES

Algunos grupos evangélicos han desarrollado argumentos en contra del bautismo en el Nombre de Jesús.   Analizaremos algunos de los más conocidos.

 

1.    Pedro se equivocó: Afirmar que el Apóstol Pedro se equivocó en el momento en que acababa de ser lleno del Espíritu Santoy daba el discurso de inauguración oficial de la iglesia cristiana, además de temerario nos dejaría con la duda de si la inspiración de las sagradas escrituras es real o no.- ¿Qué pensar de las epístolas de Pedro?.

Pero además una afirmación tal solo nos plantea la ignorancia del que tal dice.

Primero que todo el Apóstol Pedro tuvo suficiente tiempo para corregirse y nunca lo hizo.

En segundo lugar en Calatas 2:11-14 encontramos un ejemplo claro de cómo trataban los Apóstoles las equivocaciones, pero nunca encontramos que alguien haya corregido a Pedro en relación con esta materia.

 

2. Yo le creo más a Jesús que a Pedro.- Esto si no fuera tan seria la materia, sería un chiste. No es posible que en lo concerniente a la salvación el hombre tuviera que escoger entre qué escrituras creer y cuáles no. Además la Biblia dice que

"toda la escritura es divinamente inspirada por Dios.."    (2 Timoteo 3:16)

Lo más simpático del caso es que Jesucristo no escribió ningún libro. Eso quiere decir que en realidad le estamos creyendo es a Mateo quien dice que Jesús dijo.

Pero en esta misma línea de pensamiento sabemos que Pedro no escribió el libro de "Los Hechos", lo que quiere decir que al creer Hechos 2:38 le creemos a Lucas que reporta lo que Pedro dijo.

Pero no se trata de creerle más a Mateo o a Lucas, sino al Espíritu Santo quien inspiró a ambos. Los escribientes son humanos, pero el libro es de Dios.

 

3. Los bautizaron el nombre de Jesús porque eran judíos.- La Biblia enseña en Efesios 4:5 que hay "Un Señor Una fe y Un Bautismo". No se sugiere en ninguna parte que exista un evangelio para una parte de los hombres y otro diferente para otros en virtud de su raza o nacionalidad, Jesús dijo: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda creatura".   NÓTESE QUE la palabra "evangelio" está en singular. En la carta a los Gálatas en su primer capítulo (1:6-9) dice: "No que haya otro evangelio. El evangelio es un mensaje universal. Además, si bien es cierto, que un gran número de los bautizados en la iglesia primitiva eran judíos, otros no lo eran. Pongamos por ejemplo el caso de Cornelio, aunque algunos se aventuren a decir que era un prosélito, esto no es cierto; el Apóstol Pedro dijo cuando llegó a esta casa: "ustedes saben cuan abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero...". Los prosélitos no eran considerados extranjeros, y este gentil fue bautizado en el nombre de Jesús. (Hechos 1 0:48). Es notorio que no sólo Pedro se equivocó sino que si así fuera todos cometieron la misma equivocación ¿No les parece extraño? Pero lo más extraordinario es que el Apóstol Pablo quien se convirtió mucho después y quien afirmó que el evangelio que él predicaba no lo había recibido de hombre alguno, también bautizaba en el nombre.

No hay duda. La Biblia enseña que  el  bautismo es  en el Nombre de Jesús!

El bautismo es un mandamiento de Jesús y practicarlo es una prueba indiscutible de obediencia y reconocimiento de su señorío.


 
 
ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor IPUC
http://www.adonayrojasortiz.blogspot.com/
 




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