Bautismo

Análisis Interactivo: Bautismo y Salvación

Bautismo y Salvación

Un Análisis Exegético de su Relación Indispensable

Introducción: La Cuestión Fundamental

El presente estudio aborda una de las cuestiones soteriológicas más cruciales del Nuevo Testamento: la relación entre el bautismo y la salvación. Lejos de ser un rito opcional o meramente simbólico, un análisis riguroso de los textos bíblicos revela el bautismo como una condición divinamente establecida e indispensable en el proceso de la salvación. Esta aplicación interactiva explora los pilares exegéticos que fundamentan esta doctrina, invitando al estudiante de las Escrituras a examinar la evidencia tal como fue presentada por Cristo y sus apóstoles.

La Gran Comisión: Una Secuencia Inalterable

El punto de partida ineludible es el mandato de Jesucristo mismo, registrado en el Evangelio de Marcos. Aquí, el Señor no presenta dos ideas separadas, sino una proposición condicional unificada. La estructura gramatical es precisa y su orden, teológicamente significativo. No se contempla la salvación para el creyente que omite el bautismo.

"El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado."
- Marcos 16:16

Análisis de la secuencia salvífica:

1. Creer (πιστεύσας - pisteusas)
+
2. Ser Bautizado (βαπτισθεὶς - baptistheis)
=
3. Ser Salvo (σωθήσεται - sōthēsetai)

Nótese que la condenación se vincula únicamente a la incredulidad porque esta es la raíz que impide dar el siguiente paso ordenado por Cristo: el bautismo. El que no cree, naturalmente, no se bautizará. Sin embargo, para el que cree, el bautismo es el paso consecuente y necesario para completar la condición de la salvación.

La Tipología del Diluvio: Salvación a Través del Agua

El apóstol Pedro ofrece una de las analogías más poderosas, conectando el bautismo con el evento del diluvio. El arca de Noé, un instrumento de salvación, fue levantada y llevada a la seguridad precisamente por el agua que juzgó al mundo. Pedro declara que este evento es un "tipo" o prefiguración del bautismo, el cual ahora nos salva.

"El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) mediante la resurrección de Jesucristo."
- 1 Pedro 3:21

TIPO: El Diluvio

  • Un mundo corrompido destinado al juicio.
  • El agua actúa como agente de juicio y destrucción.
  • Ocho personas se salvan a través del agua (δι᾽ ὕδατος) al estar dentro del arca.
  • El arca es el único medio de salvación provisto por Dios.

ANTITIPO: El Bautismo

  • Una humanidad pecadora bajo condenación.
  • El agua del bautismo simboliza la sepultura del viejo hombre.
  • El creyente es salvado a través del bautismo, que es la respuesta de fe.
  • La obediencia a Cristo en el bautismo es el medio de salvación que nos une a Su muerte y resurrección.

Pedro aclara que su poder no es meramente físico ("no quitando las inmundicias de la carne"), sino espiritual: es la respuesta de una conciencia que apela a Dios por limpieza, una limpieza que se hace efectiva en el acto del bautismo por la autoridad de la resurrección de Cristo.

El Instrumento para el Perdón de los Pecados

El Nuevo Testamento vincula consistentemente el bautismo con el perdón de los pecados, que es un componente esencial de la salvación. Sin remisión de pecados, no hay reconciliación con Dios. Los siguientes pasajes establecen esta conexión de forma explícita e inequívoca.

Hechos 2:38 - El Sermón de Pentecostés

+
"Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados..."

La preposición griega "eis" (para) indica propósito y dirección. El bautismo no es una celebración de un perdón ya recibido, sino el medio divinamente señalado para recibir dicho perdón, posterior al arrepentimiento.

Hechos 22:16 - La Conversión de Saulo

+
"Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre."

A pesar de su encuentro con Cristo en el camino a Damasco y de haber sido un creyente arrepentido por tres días, los pecados de Saulo (Pablo) aún no habían sido lavados. Ananías le ordena ser bautizado para que este lavamiento ocurra.

Marcos 1:4 - El Bautismo de Juan

+
"Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados."

Incluso el bautismo precursor de Juan, que preparaba el camino para Cristo, estaba intrínsecamente ligado al concepto de "perdón de pecados". El bautismo cristiano, superior al de Juan, lleva esta realidad a su pleno cumplimiento en el nombre de Jesús.

La Exhortación Apostólica: "Sed Salvos"

El clímax del primer sermón del evangelio en Hechos 2 no es solo una explicación teológica, sino una exhortación urgente a la acción. La respuesta a la pregunta "¿qué haremos?" fue "Arrepentíos y bautícese". La narrativa confirma que la salvación estaba ligada a esta obediencia.

"Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas."
- Hechos 2:40-41

Análisis de la Conexión Causal:

  1. La Exhortación: "Sed salvos". Este es el objetivo final presentado a la multitud.
  2. La Condición: Pedro ya había establecido el arrepentimiento y el bautismo como la respuesta requerida (v. 38).
  3. La Reacción: "Los que recibieron su palabra..." (es decir, aceptaron la exhortación y sus condiciones).
  4. La Acción Consecuente: "...fueron bautizados".

La secuencia es clara: la salvación fue ofrecida, y aquellos que la aceptaron lo demostraron y la hicieron efectiva a través del bautismo. La adición de las 3,000 almas a la iglesia se registra después de su bautismo, no antes.

Conclusión Exegética

Los testimonios bíblicos, desde el mandato directo de Cristo hasta la exégesis tipológica y la práctica apostólica, convergen en una conclusión ineludible: el bautismo no es un apéndice opcional a la fe, sino una parte integral y necesaria del plan de salvación ordenado por Dios. Es el momento en que la fe obediente de un pecador arrepentido se encuentra con la gracia de Dios para el perdón de los pecados, resultando en la salvación a través del poder de la resurrección de Jesucristo. Por lo tanto, para quien desea obtener la salvación, la pregunta de Ananías resuena a través de los siglos: "¿Por qué te detienes?".

domingo, 7 de noviembre de 2010

El Espíritu Santo y las misiones!

EL ESPÍRITU SANTO PROTAGONISTA DE LAS MISIONES

 pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.

Hch 1.8

Sin Espíritu Santo no hay misiones. Dios es el mejor estratega y con el derramamiento del Espíritu Santo dotó a la Iglesia de la herramienta necesaria para llevar a cabo su misión.

Por supuesto hermanos que nos es impuesta entonces esa necesidad de estar llenos del poder del Espíritu Santo para poder ser guiados por él.

Es importante que entendamos qué es estar llenos del Espíritu Santo, pues eso es lo que necesitamos, estar llenos del Espíritu Santo.

No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.[1]

Tenemos una invitación de parte de Dios a ser llenos del Espíritu Santo.

Debemos siempre vivir bajo la influencia del Espíritu Santo. Lo primero que hace el Espíritu Santo es hacernos útiles.

Te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil. Te lo envío de nuevo. Tú, pues, recíbelo como a mí mismo.[2]

Quien es inútil debe entender que el Espíritu Santo no lo está guiando, Dios no manda a nadie a estar con los brazos cruzados.

Me es necesario hacer las obras del que me envió, mientras dura el día; la noche viene, cuando nadie puede trabajar. [3]

La persona guiada por el Espíritu Santo sabe para qué es el día y para qué es la noche.

Insisto, tenemos un a invitación de parte de Dios a estar lleno del Espíritu Santo, no a ser bautizados con el Espíritu Santo. Una cosa es ser bautizado con el Espíritu Santo y otra cosa es estar lleno del Espíritu Santo.

Por supuesto que para andar lleno del Espíritu Santo es necesario haber sido bautizado por el poder del Espíritu Santo con la experiencia inicial de hablar en otros idiomas. Pero hay muchos que aunque fueron bautizados con poder del Espíritu Santo, hoy no andan llenos del Espíritu Santo. Y esto último es lo que necesitamos con urgencia.

¡Que Dios nos ayude a  aprender a vivir en el Espíritu!  

El bautismo del Espíritu Santo es una experiencia inicial de la vida del Espíritu. Uno inicia una vida de experiencias extraordinarias por el Espíritu Santo precisamente hablando en otras lenguas. El Espíritu Santo domina nuestra lengua y nos demuestra que él sí puede llevar el control.

El derramamiento del Espíritu Santo. Uno recibe el bautismo del Espíritu Santo y quien recibe el bautismo del Espíritu Santo habla en otros idiomas.

La experiencia es bueno renovarla, porque la experiencia se va desgastando con el tiempo. Ojalá nos renováramos todos los días y no tuviésemos que esperar a sentir que estamos a punto de quedar tirados en el camino.

Por eso es que algunos se inventan los cultos de renovación espiritual. Pero en la realidad tenemos que vivir siempre en una constanterenovación.

Así es como Dios quiere que funcione:

La senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto; pero el camino de los malvados es como la oscuridad, y no saben en qué tropiezan.[4]

Dios no cambia pero el ser humano sí. Los seres humanos subimos y bajamos constantemente.

Leamos las Escrituras:

Y todos los días, en el Templo y por las casas, incesantemente, enseñaban y predicaban a Jesucristo.[5]

¿Por qué la Iglesia primitiva alcanzó un nivel de actividad tan alto?

¿Por qué la gente de la época de los apóstoles era impactada por el mensaje de estos hombres?

¿Por qué la iglesia de esa época creció tan rápidamente y se hacían tantos prodigios y señales?

Hay una constante en el libro de Hechos de los Apóstoles:

Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablaran.[6]

 y poniéndolos en medio, les preguntaron:

—¿Con qué potestad o en qué nombre habéis hecho vosotros esto?

Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo:

—Gobernantes del pueblo y ancianos de Israel: Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste ha sido sanado.[7]

 Cuando terminaron de orar, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban con valentía la palabra de Dios.[8]

Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron:

—No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete hombres de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la Palabra.

Agradó la propuesta a toda la multitud y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. A estos presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.[9]

Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: «Veo los cielos abiertos, y al Hijo del hombre que está a la diestra de Dios.»[10]

Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; los cuales, una vez llegados, oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo, pues aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.[11]

 El Espíritu dijo a Felipe: «Acércate y júntate a ese carro. » Acudiendo Felipe, lo oyó que leía al profeta Isaías, y dijo:

—Pero ¿entiendes lo que lees?

Mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe y el eunuco no lo vio más; y siguió gozoso su camino. Pero Felipe se encontró en Azoto; y, al pasar, anunciaba el evangelio en todas las ciudades hasta llegar a Cesarea.[12]

Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo:

—Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.[13]

 Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.[14]

Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: «Tres hombres te buscan. Levántate, pues, desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado».[15]

Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramara el don del Espíritu Santo, porque los oían que hablaban en lenguas y que glorificaban a Dios. Entonces respondió Pedro:

—¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotros?

Y mandó bautizarlos en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedara por algunos días.[16]

En aquel instante llegaron tres hombres a la casa donde yo estaba, enviados a mí desde Cesarea. Y el Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar. Fueron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en casa de un hombre, quien nos contó cómo había visto en su casa un ángel que, puesto en pie, le dijo: "Envía hombres a Jope y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro; él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú y toda tu casa." Cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos, como también sobre nosotros al principio. Entonces me acordé de lo dicho por el Señor, cuando dijo: "Juan ciertamente bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo."[17]

Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén, y enviaron a Bernabé para que fuera hasta Antioquía. Este, cuando llegó y vio la gracia de Dios, se regocijó y exhortó a todos a que con propósito de corazón permanecieran fieles al Señor. Era un varón bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor.[18]

 En aquellos días, unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Y levantándose uno de ellos llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sobrevino en tiempo de Claudio.[19]

Ministrando estos al Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo: «Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.»

Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.

Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.[20]

Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, le dijo:

—¡Lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? Ahora, pues, la mano del Señor está contra ti, y quedarás ciego y no verás el sol por algún tiempo.

Inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien lo condujera de la mano. Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, admirado de la doctrina del Señor.[21]

Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.[22]

pues ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; si os guardáis de estas cosas, bien haréis. Pasadlo bien.[23]

Atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. [24]

Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Éfeso, y hallando a ciertos discípulos, les preguntó:

—¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?

Ellos le dijeron:

—Ni siquiera habíamos oído que hubiera Espíritu Santo.

Entonces dijo:

—¿En qué, pues, fuisteis bautizados?

Ellos dijeron:

—En el bautismo de Juan.

Dijo Pablo:

—Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyeran en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo.

Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas y profetizaban. Eran entre todos unos doce hombres.[25]

Ahora, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio de que me esperan prisiones y tribulaciones.[26]

Por tanto, mirad por vosotros y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos para apacentar la iglesia del Señor,la cual él ganó por su propia sangre.[27]

Hallamos a los discípulos y nos quedamos allí siete días; y ellos, por el Espíritu, decían a Pablo que no subiera a Jerusalén. [28]

Mientras nosotros permanecíamos allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo, quien, viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, se ató los pies y las manos y dijo:

Esto dice el Espíritu Santo: "Así atarán los judíos en Jerusalén al hombre de quien es este cinto, y lo entregarán en manos de los gentiles."[29]

¿Cuál es la constante que hizo de la Iglesia primitiva una iglesia productiva?

Ellos estaban que desbordaban del Espíritu de Dios. Llenos del poder del Espíritu Santo. Dominados por la influencia del Espíritu Santo.

¿Tenemos necesidad hoy en día de estar llenos del Espíritu Santo?

¿Ama usted a su enemigo?

¿Ve a los otros como superiores a usted mismo?

¿Se somete usted al otro en el temor de Dios?

Todo eso sólo lo podemos alcanzar permitiéndole al Espíritu Santo transformar nuestra naturaleza.

Sólo el Espíritu Santo es capaz de dominar la naturaleza indómita del ser humano.

Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne, porque el deseo de la carne es contra el Espíritu y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisierais. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la Ley. Manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lujuria,  idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, divisiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas. En cuanto a esto, os advierto, como ya os he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No busquemos la vanagloria, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

Hermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. El que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. Así que, cada uno someta a prueba su propia obra y entonces tendrá, sólo en sí mismo y no en otro, motivo de gloriarse, porque cada uno cargará con su propia responsabilidad.

El que es enseñado en la palabra haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye. 

No os engañéis; Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará, porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien, porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y especialmente a los de la familia de la fe.[30]

¿Refleja usted el fruto del Espíritu en su vida?

Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.[31]

¡El Espíritu Santo es indispensable para llevar a cabo nuestra misión!

El Espíritu Santo en nuestros corazones hace la diferencia.

Sin el Espíritu Santo no hay misiones, el Espíritu Santo tiene un propósito para nuestra vida, por eso es necesario que os soltemos en sus manos y dejemos que él nos guie.

Pongámonos en las manos de Dios.



[1]Ef 5.18-20

[2]Flm 10-12

[3]Jn 9.4-5

[4]Pr 4.18-19

[5]Hch 5.42

[6]Hch 2.4

[7]Hch 4.7-9

[8]Hch 4.31

[9]Hch 6.2-6

[10]Hch 7.55-56

[11]Hch 8.14-17

[12]Hch 8.29-40

[13]Hch 9.17

[14]Hch 9.31

[15]Hch 10.19-20

[16]Hch 10.44-48

[17]Hch 11.11-16

[18]Hch 11.22-24

[19]Hch 11.27-28

[20]Hch 13.2-4

[21]Hch 13.9-12

[22]Hch 13.52

[23]Hch 15.28-29

[24]Hch 16.6-8

[25]Hch 19.1-7

[26]Hch 20.22-23

[27]Hch 20.28

[28]Hch 21.4-5

[29]Hch 21.10-11

[30]Gl 5.16-6.10

[31]He 12.1


 
 
Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor 
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia 
Reuniones Martes, Jueves y Sábado 7 PM, Domingos 8 AM y 10 AM.
Calle 30 # 22 61, Cañaveral, Floridablanca.
http://adonayrojasortiz.blogspot.com/
 


sábado, 6 de noviembre de 2010

Luz

SEA LA LUZ

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas estaban sobre la faz del abismo y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Dijo Dios: «Sea la luzY fue la luz. Vio Dios que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas. Llamó a la luz «día», y a las tinieblas llamó «noche». Y fue la tarde y la mañana del primer día.[1]

Introducción

Comienzo esta meditación con un proverbio popular:

EL QUE NO SABE ES COMO EL QUE NO VE.

Desarrollo

Al principio nada deseable había para ver, pues el mundo estaba informe y vacío; era confusión y desolación.

En manera similar, la obra de la gracia de Dios en el corazón del ser humano es una nueva creación: y en un ser sin gracia, que no ha nacido de nuevo, hay desorden, confusión y toda mala obra: está vacío de todo bien porque está sin Dios; es oscuro, es las tinieblas mismas: este es nuestro estado por naturaleza, hasta que la gracia del Todopoderoso efectúa en nosotros un cambio.

El oscuro mundo fue iluminado cuando Dios dijo: Sea la luz. El primer mandato divino da inicio al proceso de transformar el caos.

¡Qué poder el de la palabra de Dios!

La luz simboliza vida, y bendición:

Sin embargo, cuando yo esperaba el bien, entonces vino el mal; cuando esperaba la luz, vino la oscuridad.[2]

La luz y las tinieblas se usan en la Biblia como símbolos del bien y del mal, debemos andar en luz para mantener nuestra comunión con Dios:

Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado.[3]

La luz está vinculada con el carácter mismo de Dios:

Jehová, Dios mío, mucho te has engrandecido; te has vestido de gloria y de magnificencia: el que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina[4]

«¡Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti! Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová y sobre ti será vista su gloria. Andarán las naciones a tu luz y los reyes al resplandor de tu amanecer.[5]

Algunos aseveran que era imposible que se tuviera luz en el primer día de la creación, porque el sol no fue creado sino hasta el cuarto día. Pero, ¿no es lógico pensar que aquel que es la luz puede alumbrar al mundo entero sin otra fuente lumínica?

Esta luz irradia de Dios mismo:

El sol nunca más te servirá de luz para el día ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que Jehová te será por luz eterna y el Dios tuyo será tu esplendor. No se pondrá jamás tu sol ni menguará tu luna, porque Jehová te será por luz eterna y los días de tu luto se habrán cumplido.[6]

Éste es el mensaje que hemos oído de él y os anunciamos: Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en él.[7]

Allí no habrá más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará y reinarán por los siglos de los siglos.[8]

En el principio era el Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios. Este estaba en el principio con Dios. Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. 

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la dominaron.

Hubo un hombre enviado por Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino un testigo de la luz.

La luz verdadera que alumbra a todo hombre venía a este mundo.[9]

«Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo, y nos levantó un poderoso Salvador en la casa de David, su siervo —como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio—, salvación de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odiaron, para hacer misericordia con nuestros padres y acordarse de su santo pacto, del juramento que hizo a Abraham, nuestro padre, que nos había de conceder que, librados de nuestros enemigos, sin temor lo serviríamos en santidad y en justicia delante de él todos nuestros días.

Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado, porque irás delante de la presencia del Señor para preparar sus caminos, para dar conocimiento de salvación a su pueblo, para perdón de sus pecados, por la entrañable misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó desde lo alto la aurorapara dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte, para encaminar nuestros pies por camino de paz».[10]

«Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra, porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; luz para revelación a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel».[11]

Definitivamente Cristo es luz que todo ser humano necesita:

Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea. Dejando Nazaret, fue y habitó en Capernaúm, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí, para que se cumpliera lo que dijo el profeta Isaías:

«¡Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles! El pueblo que habitaba en tinieblas vio gran luz, y a los que habitaban en región de sombra de muerte, luz les resplandeció

Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: «¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!»[12]

Otra vez Jesús les habló, diciendo:

Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.[13]

Mientras estoy en el mundo, luz soy del mundo.[14]

Entonces Jesús les dijo:

—Aún por un poco de tiempo la luz está entre vosotros; andad entretanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas, porque el que anda en tinieblas no sabe a dónde va. Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz.[15]

En el proceso del nuevo nacimiento lo primero que hace Dios es llevar su luz al alma del ser humano: el bendito Espíritu de Dios obra en la voluntad y en los afectos iluminando el entendimiento.

La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los sencillos.[16]

Las tinieblas hubieran estado siempre sobre el hombre caído si el Hijo de Dios no hubiera venido para darnos entendimiento:

Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el verdadero Dios y la vida eterna.[17]

Conclusión y aplicación

Quienes por el pecado eran tinieblas, por gracia se convierten en luz en el Señor.

 »Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.[18]

Dios separó la luz de las tinieblas, pues, ¿qué comunión tiene la luz con las tinieblas?

El día fue distinguido de la noche al crearse la luz.

En los cielos hay perfecta luz y ningunas tinieblas; en el infierno, la oscuridad es absoluta y no hay un solo rayo de luz.

Termino esta meditación con otro refrán:

NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER.

Bibliografía

Comentario de la Biblia Matthew Henry en un tomo. Miami: Editorial Unilit.

Nuevo comentario Bíblico: Siglo veintiuno. Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.

Biblia plenitud. Nashville: Editorial Caribe.

Biblia de estudio: LBLA. La Habra, CA: Casa Editorial para La Fundacion Bíblica Lockman.

Estudios Bíblicos ELA: Así comenzó́ todo (Génesis) (8). Puebla, Pue., México: Ediciones Las Américas, A. C.

Dichos y Refranes, Aplicación Bíblica. Elvis Gutiérrez. San Pedro Sula, Honduras, 2005.



[1]Gn 1.1-5

[2]Job 30.26

[3]1 Jn 1.7

[4]Sal 104.1-2

[5]Is 60.1-3

[6]Is 60.19-20

[7]1 Jn 1.5

[8]Ap 22.5

[9]Jn 1.1-9

[10]Lc 1.68-79

[11]Lc 2.29-32

[12]Mt 4.12-17

[13]Jn 8.12

[14]Jn 9.4-5

[15]Jn 12.35-36

[16]Sal 119.130

[17]1 Jn 5.20

[18]Mt 5.14-16


 
 
Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor 
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia 
Reuniones Martes, Jueves y Sábado 7 PM, Domingos 8 AM y 10 AM.
Calle 30 # 22 61, Cañaveral, Floridablanca.
http://adonayrojasortiz.blogspot.com/
 


Generalidades de la Escatología Bíblica

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