Bautismo

Análisis Interactivo: Bautismo y Salvación

Bautismo y Salvación

Un Análisis Exegético de su Relación Indispensable

Introducción: La Cuestión Fundamental

El presente estudio aborda una de las cuestiones soteriológicas más cruciales del Nuevo Testamento: la relación entre el bautismo y la salvación. Lejos de ser un rito opcional o meramente simbólico, un análisis riguroso de los textos bíblicos revela el bautismo como una condición divinamente establecida e indispensable en el proceso de la salvación. Esta aplicación interactiva explora los pilares exegéticos que fundamentan esta doctrina, invitando al estudiante de las Escrituras a examinar la evidencia tal como fue presentada por Cristo y sus apóstoles.

La Gran Comisión: Una Secuencia Inalterable

El punto de partida ineludible es el mandato de Jesucristo mismo, registrado en el Evangelio de Marcos. Aquí, el Señor no presenta dos ideas separadas, sino una proposición condicional unificada. La estructura gramatical es precisa y su orden, teológicamente significativo. No se contempla la salvación para el creyente que omite el bautismo.

"El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado."
- Marcos 16:16

Análisis de la secuencia salvífica:

1. Creer (πιστεύσας - pisteusas)
+
2. Ser Bautizado (βαπτισθεὶς - baptistheis)
=
3. Ser Salvo (σωθήσεται - sōthēsetai)

Nótese que la condenación se vincula únicamente a la incredulidad porque esta es la raíz que impide dar el siguiente paso ordenado por Cristo: el bautismo. El que no cree, naturalmente, no se bautizará. Sin embargo, para el que cree, el bautismo es el paso consecuente y necesario para completar la condición de la salvación.

La Tipología del Diluvio: Salvación a Través del Agua

El apóstol Pedro ofrece una de las analogías más poderosas, conectando el bautismo con el evento del diluvio. El arca de Noé, un instrumento de salvación, fue levantada y llevada a la seguridad precisamente por el agua que juzgó al mundo. Pedro declara que este evento es un "tipo" o prefiguración del bautismo, el cual ahora nos salva.

"El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) mediante la resurrección de Jesucristo."
- 1 Pedro 3:21

TIPO: El Diluvio

  • Un mundo corrompido destinado al juicio.
  • El agua actúa como agente de juicio y destrucción.
  • Ocho personas se salvan a través del agua (δι᾽ ὕδατος) al estar dentro del arca.
  • El arca es el único medio de salvación provisto por Dios.

ANTITIPO: El Bautismo

  • Una humanidad pecadora bajo condenación.
  • El agua del bautismo simboliza la sepultura del viejo hombre.
  • El creyente es salvado a través del bautismo, que es la respuesta de fe.
  • La obediencia a Cristo en el bautismo es el medio de salvación que nos une a Su muerte y resurrección.

Pedro aclara que su poder no es meramente físico ("no quitando las inmundicias de la carne"), sino espiritual: es la respuesta de una conciencia que apela a Dios por limpieza, una limpieza que se hace efectiva en el acto del bautismo por la autoridad de la resurrección de Cristo.

El Instrumento para el Perdón de los Pecados

El Nuevo Testamento vincula consistentemente el bautismo con el perdón de los pecados, que es un componente esencial de la salvación. Sin remisión de pecados, no hay reconciliación con Dios. Los siguientes pasajes establecen esta conexión de forma explícita e inequívoca.

Hechos 2:38 - El Sermón de Pentecostés

+
"Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados..."

La preposición griega "eis" (para) indica propósito y dirección. El bautismo no es una celebración de un perdón ya recibido, sino el medio divinamente señalado para recibir dicho perdón, posterior al arrepentimiento.

Hechos 22:16 - La Conversión de Saulo

+
"Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre."

A pesar de su encuentro con Cristo en el camino a Damasco y de haber sido un creyente arrepentido por tres días, los pecados de Saulo (Pablo) aún no habían sido lavados. Ananías le ordena ser bautizado para que este lavamiento ocurra.

Marcos 1:4 - El Bautismo de Juan

+
"Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados."

Incluso el bautismo precursor de Juan, que preparaba el camino para Cristo, estaba intrínsecamente ligado al concepto de "perdón de pecados". El bautismo cristiano, superior al de Juan, lleva esta realidad a su pleno cumplimiento en el nombre de Jesús.

La Exhortación Apostólica: "Sed Salvos"

El clímax del primer sermón del evangelio en Hechos 2 no es solo una explicación teológica, sino una exhortación urgente a la acción. La respuesta a la pregunta "¿qué haremos?" fue "Arrepentíos y bautícese". La narrativa confirma que la salvación estaba ligada a esta obediencia.

"Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas."
- Hechos 2:40-41

Análisis de la Conexión Causal:

  1. La Exhortación: "Sed salvos". Este es el objetivo final presentado a la multitud.
  2. La Condición: Pedro ya había establecido el arrepentimiento y el bautismo como la respuesta requerida (v. 38).
  3. La Reacción: "Los que recibieron su palabra..." (es decir, aceptaron la exhortación y sus condiciones).
  4. La Acción Consecuente: "...fueron bautizados".

La secuencia es clara: la salvación fue ofrecida, y aquellos que la aceptaron lo demostraron y la hicieron efectiva a través del bautismo. La adición de las 3,000 almas a la iglesia se registra después de su bautismo, no antes.

Conclusión Exegética

Los testimonios bíblicos, desde el mandato directo de Cristo hasta la exégesis tipológica y la práctica apostólica, convergen en una conclusión ineludible: el bautismo no es un apéndice opcional a la fe, sino una parte integral y necesaria del plan de salvación ordenado por Dios. Es el momento en que la fe obediente de un pecador arrepentido se encuentra con la gracia de Dios para el perdón de los pecados, resultando en la salvación a través del poder de la resurrección de Jesucristo. Por lo tanto, para quien desea obtener la salvación, la pregunta de Ananías resuena a través de los siglos: "¿Por qué te detienes?".

jueves, 11 de julio de 2013

CONVERSANDO CON DIOS

CONVERSANDO CON DIOS

El ser humano necesita estar en comunicación constante con su Creador, para poder crecer espiritualmente. Pero, ¿qué elementos debe tener la oración para ser eficaz? ¿Hay distintos tipos de oración? ¿Cuántas veces al día debemos orar? ¿Dios también nos habla cuando oramos? Acerca de este tema hablamos con el pastor Pedro Cho en la siguiente entrevista.
¿Qué importancia tiene la oración en la vida de una persona?
La Biblia, en el libro de Génesis, cuenta que el ser humano fue creado del polvo de la tierra y que en su nariz Dios sopló el aliento de vida. Por medio de ese soplo, Dios insufló en el hombre vida espiritual, y desde que el hombre tiene espíritu, el hombre siempre ha necesitado dos elementos indispensables para su subsistencia: 1) El alimento espiritual (Palabra de Dios) y; 2) Comunicación con Dios (Oración).
Cuando el pecado ingresa en Edén, y por medio del pecado la muerte, esto hace decaer la comunicación entre Dios y el hombre. Dios tiene que volver a restaurar el nivel original de comunicación, por medio de la obra redentora de Jesucristo, y esto posibilita que la relación entre Dios y el hombre vuelva a recuperarse, y esto hace posible que el hombre pueda volver a comunicarse (orar) con su creador y salvador, como corresponde. Dios es espíritu, y quiere comunicarse con nosotros. Nosotros también tenemos espíritu como seres humanos creados a la imagen y semejanza de Dios, y necesitamos comunicarnos con Dios espiritualmente por medio de la oración.
Dios diseñó al espíritu humano para estar en permanente comunicación (oración) con Él.
La oración en la vida de un ser humano tiene suma importancia, pues sin esta comunicación, por el efecto de la corrupción del pecado y de la contaminación producida por un mundo cada vez más secular y escéptico, el espíritu humano sucumbe en la oscuridad y muerte espiritual.
¿Cualquiera puede orar? ¿Por qué?
Según las Escrituras, todos somos iguales delante de Dios. El haber nacido en un estado pecaminoso, nos pone a todos en un mismo nivel delante de Dios. (Romanos 3.10, 23) Y si esto fuera poco, las Escrituras nos hablan además, de que Dios no hace acepción de personas. (Hechos 10.34)
En este sentido, no sólo es menester que TODOS los hombres podamos orar, sino DEBEMOS hacerlo. Sobre todo si sentimos la necesidad del obrar y la presencia de Dios en nuestra vida. Debemos todos buscarle en oración. (Isaías 55.6-7)
El hombre necesita de Dios. Dios sabe y entiende esto. Por eso mismo proveyó una redención gratuita para todos y Jesús es el único y suficiente Salvador.  
¿Dios escucha TODAS las oraciones?
Dios oye todas las oraciones, pero escucha, atiende y responde, solo las hechas con la actitud y formas correctas. (Salmos 66.18-19/Mateo 6.7)
Las oraciones hechas con sinceridad, fe y con un reconocimiento de nuestra situación delante de Dios (humildad), con respecto a nuestra humanidad y/o pecaminosidad, son aquellas oraciones que a Dios le agrada escuchar. Ej.: oraciones de confesión, adoración, gratitud, entre otras.
Estas, son las oraciones que Dios escucha y responde. Ahora bien, oraciones hechas con actitud de auto-justificación, orgullo, egoísmo, ingratitud, irreverencia y dudas en nuestro corazón, son oraciones que probablemente Dios las oiga (aun en contra de su voluntad), pero no las atienda y mucho menos, las responda. (Lucas 18.9-14/Santiago 1.5-7)
¿Por qué a veces parece que Dios no nos responde?
Generalmente, por nuestras actitudes equivocadas cuando oramos. En otras ocasiones, Dios no nos responde, porque cuando oramos lo hacemos en base a motivaciones erradas.  A veces la razón y el objetivo de nuestra oración son correctos y hasta muy buenos. Sin embargo, la motivación de nuestro corazón no lo es.
No obstante, existen situaciones en donde no entran a tallar ni las intenciones, ni las motivaciones, ni las actitudes, y aun así con toda certeza, no obtendremos respuestas del Señor. Esto es cuando pedimos en oración cosas que según la Palabra de Dios están en abierta y clara oposición a su voluntad. Estas oraciones, hechas por ignorancia de o por rebelión a la Palabra de Dios, Él de ninguna manera las va a responder, pues las respuestas ya las tenemos en la Biblia.
¿Cómo saber si estamos orando correctamente? ¿Cuáles son los ingredientes o elementos que debe tener una oración?
El Señor Jesucristo, cuando anduvo por este mundo nos dejó un hermoso modelo de oración. Por lo general, deberíamos aprender de este modelo para dirigirnos a Dios, y es el modelo que encontramos en Mateo 6.5-15. En este modelo tenemos la actitud correcta (v. 6.5-6), la manera  correcta (v. 6.7-8), el destinatario adecuado (v. 6.9), la prioridad y orden en los pedidos (adoración [v. 6.9b], sumisión [v. 6.10], peticiones [v.6.11-12]) y finalmente la despedida que corresponde. (v.6.13). Otro ingrediente infaltable de toda oración es el "conocimiento de la voluntad de Dios". Conocimiento que siempre debe estar basado en las Sagradas Escrituras. Si no conocemos de manera explícita su voluntad de Dios para aquello que estamos solicitando, al menos debe existir un genuino anhelo del cumplimiento de la voluntad de Dios en aquello por lo cual se está orando. En toda oración, la actitud adecuada, la motivación correcta, el conocimiento de la voluntad de Dios y la fe, son las claves para una segura respuesta del Señor.
Por último, es indispensable que oremos siempre "en el nombre" del único mediador entre Dios y el hombre, el cual es, "el Señor y Salvador Jesucristo". (Juan 14.13)
¿Por qué quiere Dios que oremos, si Él ya lo sabe todo?
Si bien todos nuestros tiempos (pasados, presentes y futuros) discurren en un mismo momento; pero para Dios por ser Él un ser atemporal y eterno (Isaías 40.28). Es decir, Él no está atrapado por efecto del tiempo, como nosotros sí lo estamos (Salmos 31.14-15). Por esta limitación nuestra, el Señor sabe que nosotros necesitamos pasar por la experiencia de la oración en varias situaciones y por diversas razones. Aquí enumero algunas de ellas: Porque como seres humanos necesitamos acercarnos a él para ser bendecidos. (Salmos 73.28) Para que desarrollemos nuestra fe y de esa manera le agrademos. (Hebreos 11.6)
Para librarnos del peso de la culpa cuando pecamos y restaurar la comunión nuevamente. (Salmos 32.5-6) Porque necesitamos asegurarnos en las Escrituras de cuál es la voluntad de Dios para nuestra vida. Este descubrimiento nos impulsa hacia la oración. (Daniel 9.2-3)
¿Hay diferentes clases de oración? ¿Cuáles son?
ü  Oración de confesión de pecados. (Salmos 32.1-6)
ü  Oración de gratitud. (Filipenses 4.6/1 Tesalonicenses 5.17-18)
ü  Oración de intercesión. (Colosenses 1.1-14)
ü  Oración de petición. (Mateo 7.7-8)
ü  Oración de adoración. (Apocalipsis 4.10-11)
ü  Oración de alabanza. (Salmos 9/Salmos 103)
¿Cuántas veces al día debemos orar?
Si acaso existiera alguna medida o algún conteo para las veces que oramos, podríamos decir que mínimamente deberíamos orar 4 o 5 veces al día. Una al despertarnos, una oración de acción de gracias antes de cada comida y una oración antes de dormir.
Sin embargo, esto podría resultar deficiente, pues en el día a día podrían surgir diferentes momentos y situaciones en donde sea muy conveniente y necesario buscar el rostro de Dios en oración. (Ej. Confesión, pedido de guía y dirección, pedido de cuidado, pedido de bendición para alguna actividad, etc.) En todo caso, la biblia nos indica que debemos permanecer en actitud de oración. Esto es vivir teniendo conciencia de que estamos todo el tiempo en la presencia de Dios. (1 Tesalonicenses 5.17)
¿Se comunica también Dios con nosotros, cuando oramos? ¿De qué maneras?
Si tenemos en cuenta todo lo que dije anteriormente en cuanto a la oración y priorizamos el tiempo de oración en nuestra vida diaria, el Espíritu Santo de Dios suele comunicarse con nuestro espíritu para revelarnos la voluntad de Dios y el sentir de Dios con respecto a aquello que estamos exponiendo en oración.
Una de estas respuestas de Dios para nosotros, se manifiesta con un claro sentimiento de paz espiritual (no solo emocional) o a veces la falta de ella, con relación a algún tema que estamos pidiendo. Otras veces, sentimos las "insinuaciones del Espíritu Santo" con respecto a ciertas personas o situaciones. Estas insinuaciones, son como indicaciones, sugerencias o advertencias que sirven como guías para tomar decisiones en nuestro diario vivir.
¿Es bueno orar con otras personas? ¿En qué casos es mejor orar en grupo que a solas?
La respuesta es afirmativa. Por ejemplo, el mismo Jesús se refirió a una relación de a dos, entre un/a hermano/a y otro/a, y dio claramente a entender que la prioridad de ambos/as debía de ser la unidad y el acuerdo, antes de que ambos vengan a la presencia del Señor en oración. Aquí la clave para la res-puesta no es la oración en sí, sino el acuerdo previo entre los solicitantes. (Mateo 18.19)
Hay otros ejemplos muy buenos en cuanto a oración colectiva, en donde los solicitantes son más de dos. El caso de Pedro cuando fue encarcelado, y oraban para que Dios obre un milagro para librarlo de una muerte segura. (Hechos 12.1-12) El caso de Daniel y sus amigos, cuando necesitaban saber e interpretar el sueño de un Rey pagano. (Daniel 2.16-19,47)
 
El caso de Ester, Mardoqueo y los judíos en Persia, cuando oraban a Dios por liberación de gente que intentaba matarlos. (Ester 4.16-17/10.2-3) Es mejor orar en grupo, cuando el pedido de oración tiene que ver con un tema que atenta contra la justicia colectiva de un grupo de personas, con un problema gravísimo que atenta contra la vida o la salud de uno o varios referentes importantes del pueblo de Dios, cuando oramos por pedidos que a los ojos de los hombres es claramente imposible de conseguir por me-dios naturales o normales, y cuya respuesta sea un verdadero milagro que glorifique el nombre de Cristo.
En este sentido, no solo es bueno orar, sino que además es muy pertinente el agregar el ayuno a nuestras oraciones.
¿Cuáles son los beneficios de la oración?
Hay muchos beneficios. En primer lugar, la oración siempre trae paz a nuestro corazón. En segundo lugar, la oración genera más fe y más esperanza, que aquella que teníamos antes de orar. En tercer lugar, la oración nos guarda de los efectos del  "stress" y del pecado, y en ese sentido nos da salud, fortaleza mental y espiritual. La oración nos permite estar correctamente enfocados, mentalmente disciplinados y espiritualmente equipados para enfrentar los problemas del día a día y los sinsabores causados por las crisis, accidentes e imposibilidades que a veces nos toca enfrentar.
Además de todo lo dicho, lo más importante de la oración, es la conciencia de estar en la misma presencia del Dios Todopoderoso, y él lo dijo: "Porque separados mí nada podéis hacer"... Ese sin duda, es el mayor beneficio, pues en la presencia del Señor, todo tiene sentido, todo tiene sabor y no hay espacio para la tristeza, el miedo o el afán. Él es nuestro descanso y nuestra paz. Me resulta casi imposible imaginarme la vida de un ser humano o de un cristiano, sin el recurso esencial de la oración. 

Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia
La Mesa De Los Santos, Piedecuesta
Reuniones Martes, Jueves y Sábado 7 PM. Domingos 10 AM, y 7 PM
Le esperamos!



Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia
La Mesa De Los Santos, Piedecuesta
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domingo, 16 de junio de 2013

MI TIEMPO

(Con un poquito de nostalgia)

MI TIEMPO
(Trio Mar de Plata)

Tengo miedo que Él me llame sin tener en mis archivos, algo digno que contar de mi destino..
Tengo miedo por el tiempo que tirano ha transcurrido.. que Él me llame en la mitad del recorrido...
No me basta lo ganado, ni me importa lo perdido;  gana y pierde solo aquel que algo ha tenido.
No me asusta la guadaña, de la muerte en mi camino ¡me atormenta todo aquello no vivido!

Desde mi ventana ya miraba el tiempo cuando niño, parecía que él estaba detenido;  
fui creciendo, pero entonces, no jugaba él ya conmigo se alejaba, poco a poco, decidido.  
Y hoy adulto, en la vorágine de cosas, lo persigo porque corre, corre, como enloquecido…
temo que en una mañana, sin haber envejecido una voz me diga: "tu tiempo se ha ido"… 

Hice cosas, y de muchas no he de estar arrepentido, pero por lo que no hice estoy herido...
Si Él me llama a su presencia… ¡dime alma que le digo! cuando sé, que no fue todo haber creído. 
No me basta lo ganado, ni me importa lo perdido;  gana y pierde solo aquel que algo ha tenido. 
No me asusta la guadaña, de la muerte en mi camino ¡me atormenta todo aquello no vivido!

...

Si quiere oírla:


Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia
Calle 30 # 22 61 Cañaveral, Floridablanca
Reuniones Martes, Jueves y Sábado 7 PM. Domingos 8 AM, 10 AM y 5 PM
http://adonayrojasortiz.blogspot.com/
Le esperamos!





Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia
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sábado, 15 de junio de 2013

mi último sermón como pastor en Cañaveral

EL DIOS DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

 Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en sus manos, pero él volvió a hacer otra vasija, según le pareció mejor hacerla.

Jr 18.4

 

Es de humanos errar…

Es de sabios rectificarse…

Es de Dios el perdonar…

 

Cuando Thomas Alba Edison estaba luchando por lograr una bombilla perfecta, le tomó a su equipo de trabajadores veinte y cuatro horas continuas de trabajo el lograr obtenerla. Cuando el equipo terminó su bombilla, Edison se la dio a un joven para que la llevara a la planta alta. El muchacho subió cuidadosamente las escaleras, teniendo cuidado de que no se le cayese esa pieza tan increíble. Pero aunque iba subiendo con mucho cuidado el pobre muchacho dejó caer la bombilla y esta se quebró contra el piso. Así que le tomó al equipo de trabajo otras veinte y cuatro horas crear otra bombilla eléctrica. Finalmente, cansados y listos para tomar un descanso, Edison estaba listo para que la bombilla se guardara en la planta alta. Le dio la bombilla al mismo joven que había dejado caer la anterior.

-¡Sr. Edison él dejó caer la anterior bombilla!

-Todos merecemos una segunda oportunidad.

Eso es un ejemplo de perdón verdadero, ¿no les parece? 

Necesitamos aprender qué es ser restaurado, y aprender a recibir sanidad de las cicatrices dejadas por nuestros propios errores cometidos. A veces culpamos de nuestras heridas a otros, pero realmente en el fondo del asunto reposa una decisión personal muy mal tomada de parte nuestra.

En una ocasión Dios envió al profeta Jeremías a la casa de un alfarero. Le dijo:

Levántate y vete a la casa del alfarero y allí yo te hablaré. El profeta dijo: yo descendí, fui a la casa del alfarero y he aquí que el que trabajaba, trabajaba sobre una rueda, y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en la mano, y volvió y le hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla. Entonces el Señor habló y dijo: no podré yo hacer de vosotros como este alfarero, y como el barro en la mano del alfarero así sois vosotros en mi mano.

Sería maravilloso si el barro siempre se sometiera a las manos del alfarero, pero este no es el caso. El profeta vio que la vasija se estropeó. ¿Tiró el alfarero el barro y empezó con un nuevo montón? No! le volvió a dar forma y hacer una vasija nueva.

Este es un cuadro viviente de la rebelión del hombre y su restauración por la gracia de Dios.

Ellos objetarán: "Es inútil. Vamos a seguir nuestros propios planes", y cada uno cometerá la maldad que le dicte su obstinado corazón.»

Pero a pesar de que seamos rebeldes y cometamos muchos errores, Dios es un Dios de segundas oportunidades. Un Dios que no se da por vencido cuando las cosas se echan a perder…

porque si el árbol fuese cortado, aún queda de él esperanza; retoñará aún, y sus renuevos no faltarán. Si se envejeciere en la tierra su raíz, y su tronco fuere muerto en el polvo, al percibir el agua reverdecerá, y hará copa como planta nueva. Job 14:7

¡Esta es una promesa de Dios!

La galería a recorrer de hombres y mujeres que experimentaron la benevolencia del Dios de la segunda oportunidad es muy amplia y variada. En cada uno de estos casos particulares, el alfarero divino simplemente tomó lo que quedaba de su obra original y le volvió a dar forma. Después de que estropearon sus vidas, Dios les dio una segunda oportunidad:

Comencemos por el Antiguo Testamento

ADAN

Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: «De todo árbol del huerto podrás comer; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás»

Al rato leemos: Al ver la mujer que el árbol era bueno para comer, agradable a los ojos y deseable para alcanzar la sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido, el cual comió al igual que ella.

Seguramente que ellos solo esperaban el cumplimiento de la sentencia Divina, pero el Dios de toda gracia ya les tenía reservada una segunda oportunidad:  Y Jehová Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de pieles, y los vistió Luego dijo Jehová Dios: «El hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conocedor del bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, tome también del árbol de la vida, coma y viva para siempre».

Y lo sacó Jehová del huerto de Edén, para que labrara la tierra de la que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada encendida que se revolvía por todos lados para guardar el camino del árbol de la vida.

Es que nuestro Dios es un Dios grande en misericordia amplio en perdonar.

CAÍN

Nadie creería que Caín mereciera una segunda oportunidad, pero cuando él pecó Dios lo llamo y le dijo: —¿Por qué te has enojado y por qué ha decaído tu semblante? Si hicieras lo bueno, ¿no serías enaltecido?; pero si no lo haces, el pecado está a la puerta, acechando. Con todo, tú lo dominarás.

Dios amonesta a Caín y lo exhorta a la obediencia, pero con todo y eso se afirma la capacidad del ser humano para elegir libre y responsablemente entre el bien y el mal.

Caín tuvo su segunda oportunidad, pero no la aprovechó!

ABRAHAM

—Señor Jehová, ¿qué me darás, si no me has dado hijos y el mayordomo de mi casa es ese Eliezer, el damasceno?

Dijo también Abram:

—Como no me has dado prole, mi heredero será un esclavo nacido en mi casa.

Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo:

—No te heredará este, sino que un hijo tuyo será el que te herede.

Entonces lo llevó fuera y le dijo:

—Mira ahora los cielos y cuenta las estrellas, si es que las puedes contar.

Y añadió:

—Así será tu descendencia.

Abram creyó a Jehová y le fue contado por justicia.

El amigo de Dios, el confidente divino, quien se atrevía a hablar con Dios como quien habla con otra persona cara a cara, pero un día la duda lo llevó a cometer un error..

Sarai, mujer de Abram, no le daba hijos; pero tenía una sierva egipcia que se llamaba Agar. Dijo Sarai a Abram:

—Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva, y quizá tendré hijos de ella.

Atendió Abram el ruego de Sarai. Así, al cabo de diez años de habitar Abram en Canaán, su mujer Sarai tomó a Agar, su sierva egipcia, y la dio por mujer a su marido Abram. Él se llegó, pues, a Agar, la cual concibió; pero al ver que había concebido, miraba con desprecio a su señora. Entonces Sarai dijo a Abram:

—¡Mi agravio sea sobre ti! Yo te di a mi sierva por mujer, pero al verse encinta me mira con desprecio. ¡Juzgue Jehová entre tú y yo!

Respondió Abram a Sarai:

—Mira, tu sierva está en tus manos. Haz con ella lo que bien te parezca.

Y como Sarai la afligía, Agar huyó de su presencia.

7 La halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur. Y le dijo:

—Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes y a dónde vas?

Ella respondió:

—Huyo de delante de Sarai, mi señora.

Le dijo el ángel de Jehová:

—Vuélvete a tu señora y ponte sumisa bajo su mano.

Le dijo también el ángel de Jehová:

—Multiplicaré tanto tu descendencia,

que por ser tanta no podrá ser contada.

Y añadió el ángel de Jehová:

—Has concebido y darás a luz un hijo,

y le pondrás por nombre Ismael

porque Jehová ha oído tu aflicción.

Será un hombre fiero,

su mano se levantará contra todos

y la mano de todos contra él;

y habitará delante de todos sus hermanos.

Entonces dio Agar a Jehová, que hablaba con ella, el nombre de: «Tú eres el Dios que me ve», porque dijo: «¿Acaso no he visto aquí al que me ve?». Por lo cual llamó al pozo: «Pozo del Viviente-que-me-ve». Este pozo está entre Cades y Bered.

Agar dio a luz un hijo a Abram, y Abram puso por nombre Ismael al hijo que le dio Agar. Abram tenía ochenta y seis años de edad cuando Agar dio a luz a Ismael.

¡Qué tremendo problema se armó!

Pero ahí aparece el señor, para ratificar su propósito inicial con Abrahán:

Dijo también Dios a Abraham:

—A Sarai, tu mujer, no la llamarás Sarai, sino que su nombre será Sara. Yo la bendeciré, y también te daré un hijo de ella. Sí, la bendeciré y vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos nacerán de ella.

Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió y dijo en su corazón: «¿A un hombre de cien años habrá de nacerle un hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, habrá de concebir?». Y dijo Abraham a Dios:

—Ojalá viva Ismael delante de ti.

Respondió Dios:

—Ciertamente Sara, tu mujer, te dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Isaac. Confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.

 

—De cierto volveré a ti el próximo año, y para entonces Sara, tu mujer, tendrá un hijo.

Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él. Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada, y a Sara ya le había cesado el período de las mujeres. Y se rió Sara para sus adentros, pensando: «¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo?». Entonces Jehová dijo a Abraham:

—¿Por qué se ha reído Sara diciendo: "Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja"?¿Acaso hay alguna cosa difícil para Dios? Al tiempo señalado volveré a ti, y para entonces Sara tendrá un hijo.

Abraham sí se equivocó, pero Dios no le negó una segunda oportunidad!

MOISÉS

El hecho de que Moisés asesinara a un egipcio, no desvió el plan de Dios. Moisés había intentado hacer las cosas a su manera, pero es mejor hacerlas a la manera de Dios. De lo contrario sólo encontraremos frustración.

Cometió un error, pero Dios le dio una segunda oportunidad en el desierto: Ven, por tanto, ahora, y te enviaré al faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los hijos de Israel.

RAHAB

Una mujer que practicaba la prostitución. Seguramente humillada por muchos, odiada por muchas, quizás insatisfecha de su propia vida, frustrada en sus aspiraciones y buscando una nueva oportunidad de rehacer su vida!

Al oir esto ha desfallecido nuestro corazón, y no ha quedado hombre alguno con ánimo para resistiros, porque Jehová, vuestro Dios, es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra. Os ruego pues, ahora, que me juréis por Jehová, que como he tenido misericordia de vosotros, así la tendréis vosotros de la casa de mi padre, de lo cual me daréis una señal segura; que salvaréis la vida a mi padre y a mi madre, a mis hermanos y hermanas, y a todo cuanto les pertenece, y que libraréis nuestras vidas de la muerte.

Y cuando llegó el momento de la conquista:  Pero Josué dijo a los dos hombres que habían reconocido la tierra: «Entrad en casa de la mujer ramera, y haced salir de allí a la mujer y a todo lo que sea suyo, como lo jurasteis». Los espías entraron y sacaron a Rahab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que era suyo; también sacaron a toda su parentela, y los pusieron fuera del campamento de Israel. Después prendieron fuego a la ciudad, con todo lo que en ella había. Solamente pusieron en el tesoro de la casa de Jehová la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro. Pero Josué salvó la vida a Rahab, la ramera, a la casa de su padre y a todo lo que ella tenía, y ella habitó entre los israelitas hasta hoy, por cuanto escondió a los mensajeros que Josué había enviado para reconocer a Jericó.

Dios le estaba brindando a una prostituta una segunda oportunidad para rehacer su vida, y ésta sí que la aprovechó, su nombre aparece en la genealogía mesiánica:

Salmón engendró, de Rahab, a Booz, Booz engendró, de Rut, a Obed, y Obed a Isaí. Isaí engendró al rey David.

RUT

Una extranjera y además de eso, viuda. Una fracasada en la vida, viviendo como una pordiosera en tierra ajena, pero Dios usó de misericordia con Rut y le dio una segunda oportunidad con Booz.

DAVID

Después de su fracaso moral con Betsabé las cosas se le pusieron color de hormiga a David, su propio hijo se levantó contra él. Quizás pensó que ya todo había terminado para él y que no volvería más a su palacio, pero Dios que es rico en misericordia, le dio una segunda oportunidad. Con toda razón dice al final de sus días: Prefiero caer en la mano de Jehová, porque sus misericordias son muchas en extremo, que caer en manos de los hombres.

JONÁS

Jonás podía no haber tenido una segunda oportunidad. Dios no estaba obligado a dársela. Pero en su misericordia y amor, Dios hace que desobedecer sea difícil, y que sea fácil arrepentirse y volver a Él.

Jehová se dirigió por segunda vez a Jonás y le dijo: «Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré»

LOS NINIVITAS

Dios es justo y debe castigar el mal y la desobediencia de su propio pueblo y la de otras naciones. Pero también es un Dios que tiene compasión de la debilidad e ignorancia de hombres, mujeres, y aun del ganado.

—Tú tienes lástima de una calabacera en la que no trabajaste, ni a la cual has hecho crecer, que en espacio de una noche nació y en espacio de otra noche pereció, ¿y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?

Le dio Dios una segunda oportunidad a los Ninivitas.

Pero también encontramos, y muchos más, en N.T.

Jesús tomó vidas destrozadas y las hizo de nuevo porque Él es el Dios de la segunda oportunidad. A todos Jesús ofrecía una segunda oportunidad; y no sólo a los vivos:

LA HIJA DE JAIRO:

Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del alto dignatario de la sinagoga, diciendo:

—Tu hija ha muerto, ¿para qué molestas más al Maestro?

Alguien pensaría: " ya qué, ya después de muerto no hay nada!" Pero eso es porque no conoces al que dijo: —Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

Oyéndolo Jesús, le respondió:

—No temas; cree solamente y será salva.

Entrando en la casa, no dejó entrar a nadie consigo, sino a Pedro, a Jacobo, a Juan y al padre y a la madre de la niña. Todos lloraban y hacían lamentación por ella. Pero él dijo:

—No lloréis; no está muerta, sino que duerme.

Y se burlaban de él, porque sabían que estaba muerta. Pero él, tomándola de la mano, clamó diciendo:

—¡Muchacha, levántate!

Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diera de comer.

¡Este es el Cristo, que yo predico, y no me canso de predicar!

EL HIJO DE LA VIUDA DE NAÍN:

El hijo muerto no ganó su segunda oportunidad a la vida, nosotros tampoco ganamos la nueva vida en Cristo. Pero podemos aceptar el regalo de Dios, y alabarlo por esto y usar nuestra segunda oportunidad en la vida para cumplir su voluntad.

El nuevo nacimiento es una segunda oportunidad para todo ser humano que la quiera aprovechar.

LA MUJER ADULTERA:

"—Ni yo te condeno; vete y no peques más." Implicaba una segunda oportunidad. Es como si Jesús le dijera a la mujer: «Sé que has estropeado las cosas; pero la vida no se te ha terminado; Yo te doy otra oportunidad, la de redimirte a ti misma».

 

En Jesús tenemos el Evangelio de la segunda oportunidad. Él está siempre intensamente interesado, no solo en lo que una persona ha sido, sino en lo que puede llegar a ser.

PEDRO:
Un hombre llamado Simón, pescador de oficio y propietario de un pequeño negocio, cuya vida estaba hecha, "sin pena y sin gloria", conocería al Dios de la segunda oportunidad.

Simón estaba conforme con unos cuantos pescados por día, unos cuantos cestos por mes; vivir y dejar vivir parecía ser su filosofía de vida. Sin embargo a este rudo hombre Dios le dio una nueva oportunidad. Jesús apareció en el área de trabajo de Simón, subió a su barca, le ordenó bogar mar adentro y echar las redes para pescar. Cuando tiró la red ésta se llenó de peces, de tal manera que se rompía. Al ver esto Simón cayó de rodillas ante Jesús diciendo: "apártate de mí porque yo soy un hombre pecador". Repentinamente, en medio de su vida sin sabor, un milagro aconteció. Jesús le dijo: "Simón no tengas miedo porque desde ahora tú serás un pescador de hombres". La vida mediocre que había vivido Simón quedaría en el pasado. A partir de ese momento Jesús hizo de él un hombre de renombre y sería conocido como el líder de la Iglesia Cristiana en Jerusalén. Simón, el apóstol Pedro.

Aún el hecho de que Pedro negara tres veces a Cristo, no llevó al Señor a desechar al apóstol de la obra para la cual lo había llamado.

LEVI:

Permítame presentarle a un ladrón, recaudador de impuestos. Mejor dejo a su imaginación lo que le reportaba este tipo de trabajo. Un día Jesús pasó por su lado, lo vio enredado en su negocio, seguramente exigiendo y maldiciendo.

Se acercó, lo miró a los ojos y le dijo una sola palabra: "Sígueme". Había algo en esa palabra dicha por el Maestro. Se levantó, dejó la mesa, el dinero, el pasado y siguió a Jesús. Leví, conocido como Mateo, el discípulo, el apóstol, el autor del Evangelio según Mateo.

¡Qué oportunidad trascendental!, Caminaría con Jesús; escribiría acerca de Jesús; las generaciones escucharían de él.

EL CRUCIFICADO:

Un hombre sentenciado a muerte! ¿Otro afortunado? Éste era un ladrón. Atrapado, juzgado y condenado a muerte. Le tocó nada menos que estar junto a Cristo crucificado. El ladrón reconoció merecer morir. Le pidió a Jesús una segunda oportunidad minutos antes de morir..: "Jesús acuérdate de mí cuando vengas en tu reino". Y Jesús le dio una segunda oportunidad. "Hoy tú estarás conmigo en el paraíso". 

SAULO:

"Yo perseguía a los cristianos hasta la muerte, los perseguía, los entregaba en la cárcel fuesen hombres o fuesen mujeres". (Hechos 26:11) 

Tan fiel y celoso de la religión se consideraba que castigaba a los santos en las sinagogas, los encerraba en las cárceles y cuando los mataban, él daba su voto de acuerdo. Los forzó a blasfemar, y enfurecido sobre manera contra ellos los perseguía hasta en las ciudades extranjeras.

Este hombre no merecía una segunda oportunidad. No un hombre así. No un hombre que persiguió a Cristo, que persiguió a los cristianos. 

Pero un día apareció Jesús a este hombre y le ofreció una segunda oportunidad. "Saulo, Saulo ¿por qué me persigues?", fueron las palabras de Jesús a él. Una luz brillante lo iluminó y una voz como trueno resonó: "Yo soy Jesús, a quien tú persigues".

¿Jesús le ofreció una segunda oportunidad a Saulo?, Sí... Pablo, el futuro apóstol. Aquel que escribió gran parte del Nuevo Testamento. El apóstol que nos habló de la gracia, del amor, del perdón, de la misericordia de Cristo; y nos habló también de la segunda oportunidad que en Cristo podemos tener.

MARCOS

Con frecuencia se alude al carácter fuerte de Pablo, a su corazón un tanto duro. Una ilustración típica de estas características es el incidente con Juan Marcos (Hch 15). El apóstol opinaba que quien había desertado una vez del ministerio no debía seguirles acompañando en futuros viajes. Bernabé creía que se le debía dar una segunda oportunidad. La disputa entre los dos fue tan grande que no pudieron llegar a un acuerdo y tuvieron que separarse.

¿Quién tenía la razón?

Solo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráelo contigo, porque me es útil para el ministerio.

2 Ti 4.11

Termino con la repetición de la historia de un hombre que arruinó su vida, Jesús nos la contó en una parábola, diciendo que había un hombre que tenía dos hijos, el menor vino un día a su padre y le dijo: padre dame lo que a mí me corresponde en la herencia, yo me voy de aquí.

Dice que el padre le repartió los bienes, le dio el dinero que le correspondía. No muchos días después juntándolo todo, el hijo menor, se fue a una provincia apartada, y allí desperdició todos sus bienes viviendo perdidamente. No había cosa que el no había hecho. 

Cuando todo lo había malgastado, no le quedaba ni un centavo, sus amigos lo habían abandonado, su vida estaba destruida. El alcohol, las mujeres y las fiestas lo habían arruinado; allí estaba solo abandonado, condenado, maldecido, y encima su vida de pecado le pesaba como una piedra colgada al cuello. Él se arrimó a un hombre que tenía una pequeña hacienda de cerdos y le pidió por favor que lo dejase trabajar. Tal llegó a ser su miseria que deseó saciar su apetito con las algarrobas que comían los cerdos. 

Entonces mirando su vida arruinada, dijo: "Cuántos obreros en la casa de mi padre tienen mucho pan y yo aquí estoy muriéndome de hambre".

Se le ocurrió una idea, quizás podría haber una segunda oportunidad para su vida; quizás el pasado podría ser revertido. Quizás existiera eso de "borrón y cuenta nueva"!

Ese joven volvió en sí y dijo: "me voy a levantar, voy a ir a mi padre y le voy a decir; Padre he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo hazme como uno de tus obreros que trabajan en tu casa". Se levantó y comenzó el largo regreso a la casa del padre; él no sabía como lo iba a recibir. Pensaba: "¿tendré otra oportunidad, me rechazará, me dará lo que merezco por mi culpa; me echará...?" No sé que pensaría en cada paso que daba, pero quiero creer que él guardaba la esperanza de encontrarse con un padre lleno de amor y misericordia!


Cuando se fue acercando el padre lo vio de lejos y fue corriendo hacia él, así como estaba sucio en sus harapos, el padre lo tomó del cuello, lo abrazó y lo besó. El hijo dijo: "Padre, Padre he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo".

El padre llamó a sus siervos y les ordenó sacar el mejor vestido, ponerle un anillo y calzarle los pies; tomar el becerro gordo, matarlo, comerlo y hacer fiesta. 

El regocijo llenó la casa. "Este mi hijo, estaba muerto y ha revivido, se había perdido y es hallado", fueron las palabras del padre. 

Jesús, el Dios de la segunda oportunidad tiene un lugar reservado en su casa para usted. El desea cambiar sus harapos por vestiduras nuevas, cobijarlo en el abrazo de la reconciliación, y que se regocije en esa tremenda oportunidad concedida por los Cielos. 

El Dios de la segunda oportunidad quiere que de ahora en adelante su vida sea nueva, diferente. 

Recuerde... cuando un vaso se arruina, Él lo hace de nuevo.

La segunda oportunidad no conoce razones de edad, de nivel social o de raza, conoce razones de misericordia.

Muchas personas caminan hoy por las calles con sus vidas hechas trizas, llorando y sufriendo por los errores cometidos, torturándose así mismo pensando en lo que hubiera pasado si no la hubiese embarrado, anhelando una nueva oportunidad. Quizá usted es una de esas personas. 

Alguien ha escrito: «¡Como me gustaría que hubiera algún lugar especial, que se llamara la Tierra de Empezar Otra Vez, en la que nos despojáramos a la entrada de todos nuestros errores y estreses e inútiles angustias egoístas, como el que se quita el abrigo viejo y pesado y frío de la lluvia, para no ponérnoslo ya nunca jamás!».

Les traigo una buena noticia, aun cuando cometamos los peores errores en la vida, siempre existe en Dios la oportunidad de volver a empezar!

Cuán a menudo nosotros como cristianos estropeamos nuestras vidas haciendo nuestros planes fuera de la voluntad de Dios. Si sólo pudiéramos ver el producto terminado que Dios ha planeado, nunca le desobedeceríamos. Es triste, pero pensamos que sabemos más que Él acerca de la vida.

¡Qué hermosa es una segunda oportunidad.! Cuando la vida parece destruida, cuando no hay ya esperanza, cuando nada parece arreglarse, cuando se desea la muerte pues no hay solución, una segunda oportunidad te está esperando!

¿No te alegras de que tengamos un Dios amoroso y perdonador que nos da una segunda oportunidad?

¿No te arriesgarías a tomarla?


Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia
Calle 30 # 22 61 Cañaveral, Floridablanca
Reuniones Martes, Jueves y Sábado 7 PM. Domingos 8 AM, 10 AM y 5 PM
http://adonayrojasortiz.blogspot.com/
Le esperamos!




jueves, 13 de junio de 2013

bosquejo de despedida, primera parte

El pastorado no es una profesión es un oficio... y de los más antiguos de la humanidad..
Generalmente la profesión tiene un respaldo académico, hay una cátedra que se ha aprendido, mientras que en el oficio no hay esa certificación académica, sino que se adquieren las habilidades más por la experiencia que por otra cosa. La profesión se ejerce con miras en un lucro económico, el oficio no siempre..
PROFESIÓN: Empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución.
OFICIO: Ocupación habitual. Cargo, ministerio.
Que tan importante es la llegada y la salida de un pastor de un lugar..
El momento de partir de un lugar es muy importante..
Seamos consientes de que solo estamos de paso en un lugar, somos itinerantes, vamos de paso, somos peregrinos, por eso debemos tratar al máximo de ministrar bien el don que Dios nos ha dado y en el momento y en el sitio en que él nos ha puesto..
En Hechos 20: 17 estamos acá en el culto de despedida del apostol Pablo, quien Predicó durante un tiempo en Asia, específicamente en Efeso...
Su tema central era Jesucristo!
Pero en este culto de despedida vemos al apostol presentando una auto evaluación de su gestión ministerial el Asia..
¿Qué obras hablarán después de mi partida?
¿Cómo me vieron los creyentes?
Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que llegué a Asia, sirviendo al Señor con toda humildad, con muchas lágrimas y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos;
Un pastor es un figura pública y por lo tanto todo lo que hace o dice tiene trascendencia sobre los demás, esa es de por sí una carga muy pesada para muchos, porque en cierta medida se pierde la privacidad, y se debe vivir abierto a los demás, sin doblez.
Se llora con los que lloran y se goza con los que se gozan..
y cómo nada que fuera útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas, testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.
No elude la responsabilidad..
"No he rehuido a enseñaros la palabra de Dios"
No es un inepto ..
Ahora, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio de que me esperan prisiones y tribulaciones.
Pablo está comprometido con la causa...
¿Qué imagen queda en la congregacion respecto a la enseñanza?
Sólo somos servidores..
"Me esperan tribulaciones y prisiones"
Si Dios nos lleva las cosas van a salir muy bien!
Pero de ninguna cosa hago caso ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
Tenemos gratitud por servirle a Dios!
Los hombres de Dios son hombres de profundas experiencias con Dios...
Y ahora, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro. Por tanto, yo os declaro en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todosorque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.
En el culto de despedida estaba rodeado de líderes...
Por tanto, mirad por vosotros y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre, porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces que no perdonarán al rebaño.Y de entre vosotros mismos se levantarán hombres que hablarán cosas perversas para arrastrar tras sí discípulos. 
Había invertido en la formación de obreros..
Se debe dejar un buen equipo de trabajo..
Por tanto, velad, acordándoos de que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. 
Pablo duró tres años enseñando en Efeso..
Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado.
No hubo malos manejos económicos ...
Antes bien vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido.
más bien se generaron algunos recursos para ayudar a los necesitados...
En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: "Más bienaventurado es dar que recibir"
Que no se pierda la bendición..
Cuando terminó de decir estas cosas, se puso de rodillas y oró con todos ellos.
Era un momento de mucha solemnidad, no había un ambiente malsano..
Entonces hubo gran llanto de todos, y echándose al cuello de Pablo, lo besaban, y se dolían en gran manera por la palabra que dijo de que no verían más su rostro.,
Lamentaban la partida de su pastor..
Lloraban..
Y lo acompañaron al barco. 
Salió por la puerta grande!

Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia
Calle 30 # 22 61 Cañaveral, Floridablanca
Reuniones Martes, Jueves y Sábado 7 PM. Domingos 8 AM, 10 AM y 5 PM
http://adonayrojasortiz.blogspot.com/
Le esperamos!




Generalidades de la Escatología Bíblica

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