Bautismo

Análisis Interactivo: Bautismo y Salvación

Bautismo y Salvación

Un Análisis Exegético de su Relación Indispensable

Introducción: La Cuestión Fundamental

El presente estudio aborda una de las cuestiones soteriológicas más cruciales del Nuevo Testamento: la relación entre el bautismo y la salvación. Lejos de ser un rito opcional o meramente simbólico, un análisis riguroso de los textos bíblicos revela el bautismo como una condición divinamente establecida e indispensable en el proceso de la salvación. Esta aplicación interactiva explora los pilares exegéticos que fundamentan esta doctrina, invitando al estudiante de las Escrituras a examinar la evidencia tal como fue presentada por Cristo y sus apóstoles.

La Gran Comisión: Una Secuencia Inalterable

El punto de partida ineludible es el mandato de Jesucristo mismo, registrado en el Evangelio de Marcos. Aquí, el Señor no presenta dos ideas separadas, sino una proposición condicional unificada. La estructura gramatical es precisa y su orden, teológicamente significativo. No se contempla la salvación para el creyente que omite el bautismo.

"El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado."
- Marcos 16:16

Análisis de la secuencia salvífica:

1. Creer (πιστεύσας - pisteusas)
+
2. Ser Bautizado (βαπτισθεὶς - baptistheis)
=
3. Ser Salvo (σωθήσεται - sōthēsetai)

Nótese que la condenación se vincula únicamente a la incredulidad porque esta es la raíz que impide dar el siguiente paso ordenado por Cristo: el bautismo. El que no cree, naturalmente, no se bautizará. Sin embargo, para el que cree, el bautismo es el paso consecuente y necesario para completar la condición de la salvación.

La Tipología del Diluvio: Salvación a Través del Agua

El apóstol Pedro ofrece una de las analogías más poderosas, conectando el bautismo con el evento del diluvio. El arca de Noé, un instrumento de salvación, fue levantada y llevada a la seguridad precisamente por el agua que juzgó al mundo. Pedro declara que este evento es un "tipo" o prefiguración del bautismo, el cual ahora nos salva.

"El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) mediante la resurrección de Jesucristo."
- 1 Pedro 3:21

TIPO: El Diluvio

  • Un mundo corrompido destinado al juicio.
  • El agua actúa como agente de juicio y destrucción.
  • Ocho personas se salvan a través del agua (δι᾽ ὕδατος) al estar dentro del arca.
  • El arca es el único medio de salvación provisto por Dios.

ANTITIPO: El Bautismo

  • Una humanidad pecadora bajo condenación.
  • El agua del bautismo simboliza la sepultura del viejo hombre.
  • El creyente es salvado a través del bautismo, que es la respuesta de fe.
  • La obediencia a Cristo en el bautismo es el medio de salvación que nos une a Su muerte y resurrección.

Pedro aclara que su poder no es meramente físico ("no quitando las inmundicias de la carne"), sino espiritual: es la respuesta de una conciencia que apela a Dios por limpieza, una limpieza que se hace efectiva en el acto del bautismo por la autoridad de la resurrección de Cristo.

El Instrumento para el Perdón de los Pecados

El Nuevo Testamento vincula consistentemente el bautismo con el perdón de los pecados, que es un componente esencial de la salvación. Sin remisión de pecados, no hay reconciliación con Dios. Los siguientes pasajes establecen esta conexión de forma explícita e inequívoca.

Hechos 2:38 - El Sermón de Pentecostés

+
"Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados..."

La preposición griega "eis" (para) indica propósito y dirección. El bautismo no es una celebración de un perdón ya recibido, sino el medio divinamente señalado para recibir dicho perdón, posterior al arrepentimiento.

Hechos 22:16 - La Conversión de Saulo

+
"Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre."

A pesar de su encuentro con Cristo en el camino a Damasco y de haber sido un creyente arrepentido por tres días, los pecados de Saulo (Pablo) aún no habían sido lavados. Ananías le ordena ser bautizado para que este lavamiento ocurra.

Marcos 1:4 - El Bautismo de Juan

+
"Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados."

Incluso el bautismo precursor de Juan, que preparaba el camino para Cristo, estaba intrínsecamente ligado al concepto de "perdón de pecados". El bautismo cristiano, superior al de Juan, lleva esta realidad a su pleno cumplimiento en el nombre de Jesús.

La Exhortación Apostólica: "Sed Salvos"

El clímax del primer sermón del evangelio en Hechos 2 no es solo una explicación teológica, sino una exhortación urgente a la acción. La respuesta a la pregunta "¿qué haremos?" fue "Arrepentíos y bautícese". La narrativa confirma que la salvación estaba ligada a esta obediencia.

"Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas."
- Hechos 2:40-41

Análisis de la Conexión Causal:

  1. La Exhortación: "Sed salvos". Este es el objetivo final presentado a la multitud.
  2. La Condición: Pedro ya había establecido el arrepentimiento y el bautismo como la respuesta requerida (v. 38).
  3. La Reacción: "Los que recibieron su palabra..." (es decir, aceptaron la exhortación y sus condiciones).
  4. La Acción Consecuente: "...fueron bautizados".

La secuencia es clara: la salvación fue ofrecida, y aquellos que la aceptaron lo demostraron y la hicieron efectiva a través del bautismo. La adición de las 3,000 almas a la iglesia se registra después de su bautismo, no antes.

Conclusión Exegética

Los testimonios bíblicos, desde el mandato directo de Cristo hasta la exégesis tipológica y la práctica apostólica, convergen en una conclusión ineludible: el bautismo no es un apéndice opcional a la fe, sino una parte integral y necesaria del plan de salvación ordenado por Dios. Es el momento en que la fe obediente de un pecador arrepentido se encuentra con la gracia de Dios para el perdón de los pecados, resultando en la salvación a través del poder de la resurrección de Jesucristo. Por lo tanto, para quien desea obtener la salvación, la pregunta de Ananías resuena a través de los siglos: "¿Por qué te detienes?".

miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Eres consciente de la presencia de Dios?

Conciencia de Dios!
Cuando Jacob despertó de su sueño, dijo: «Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía».
Génesis 28.16
¿Nunca se ha sentido tentado a huir? ¿A dejarlo todo y salir corriendo? A todos nos llegan momentos críticos en donde nos gustaría decir "¡Trágame tierra!" y pensamos que lo mejor es huir pues no nos queda nada, estamos solos, o al menos así nos sentimos, aunque la realidad sea otra.
¿Recuerdan la omnipotencia de Dios? Eso es parte del ABC de Dios, pero aveces lo olvidamos, nuestra memoria nos puede jugar una mala pasada, y nuestros sentidos nos pueden engañar.
1. AGAR
Un hombre tenía una esposa con quién quería tener un hijo, pero no se podía, y los años pasaron y ya envejecieron juntos. Ella tenía una esclava egipcia, joven y bella. 
Agar, la esclava de Sara, había quedado embarazada de Abraham, porque Sara, que era estéril, en su desesperación le había pedido a Abraham que tuviese ese hijo con su esclava. Y el pobre hombre, sumiso que sí era, se había sujetado a lo que su mujer le había dicho.
Dijo Sarai a Abram: 
—Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva, y quizá tendré hijos de ella. 
Atendió Abram el ruego de Sarai.
Génesis 16.2
Cuando Agar se vió embarazada entonces se presumía de señora y de madre delante de su ama, mirándola con desprecio. Y eso a Sara no le gustó para nada y entonces comenzó a afligir a su esclava…
Al final la situación fue tan desesperante que la esclava prefirió la muerte y terminó huyendo, se sentía sola, abatida, afligida, y sin nadie quien la protegiera. Estaba anímicamente mal, triste, defraudada, frustrada. Se sentó en algún lugar en el desierto, cansada del camino. Pero oyó una voz:
—Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes y a dónde vas? 
Entonces Agar no estaba tan solo como creía, ella no se había dado cuenta de que tenía compañía… 
Ella respondió: 
—Huyo de delante de Sarai, mi señora. 
Le dijo el ángel de Jehová: 
—Vuélvete a tu señora y ponte sumisa bajo su mano. 
Le dijo también el ángel de Jehová: 
—Multiplicaré tanto tu descendencia, 
que por ser tanta no podrá ser contada. 
 Y añadió el ángel de Jehová: 
—Has concebido y darás a luz un hijo, 
y le pondrás por nombre Ismael 
porque Jehová ha oído tu aflicción. 
Será un hombre fiero, 
su mano se levantará contra todos 
y la mano de todos contra él; 
y habitará delante de todos sus hermanos. 
 Entonces dio Agar a Jehová, que hablaba con ella, el nombre de: «Tú eres el Dios que me ve», porque dijo: «¿Acaso no he visto aquí al que me ve?». Por lo cual llamó al pozo: «Pozo del Viviente-que-me-ve».
Génesis 16.8 al 14
¡Jehová no estaba muerto, el Dios de los amos, el Dios de Abraham era el Dios viviente! Éste era un Dios distinto a todos los dioses que ella había conocido en Egipto.
Agar tuvo conciencia de Dios.
Esa esclava egipcia volvió segura a casa de su ama, tenía conciencia de que Dios estaba con ella, tenía palabra de Dios en la cual esperar.
Efectivamente nació Ismael, pero unos trece años más tarde Sara también quedó embarazada y dio a luz a Isaac.
La relación entre Ismael e Isaac no fue muy agradable desde el principio, incluso la Palabra nos cuanta que Ismael perseguía a Isaac:
Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora. 
Galatas 4.29
Las cosas aveces mejorar con el tiempo, pero en esta ocasión no mejoraron con el pasar del tiempo, por el contrario se fueron empeorando hasta que Abraham tiene que despedir a la esclava de su señora y a su hijo:
 Pero Sara vio que el hijo de Agar, la egipcia, el cual esta le había dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac. Por eso dijo a Abraham: «Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac, mi hijo». Estas palabras le parecieron muy graves a Abraham, por tratarse de su hijo. Entonces dijo Dios a Abraham: «No te preocupes por el muchacho ni por tu sierva. Escucha todo cuanto te diga Sara, porque en Isaac te será llamada descendencia. También del hijo de la sierva haré una nación, porque es tu descendiente». 
 Al día siguiente, Abraham se levantó muy de mañana, tomó pan y un odre de agua y se lo dio a Agar. Lo puso sobre su hombro, le entregó el muchacho y la despidió. Ella salió y anduvo errante por el desierto de Beerseba. Cuando le faltó el agua del odre, puso al muchacho debajo de un arbusto, se fue y se sentó enfrente, a distancia de un tiro de arco, porque decía: «No veré cuando el muchacho muera». Cuando ella se sentó enfrente, el muchacho alzó la voz y lloró. 
Una vez más Agar está en una condición crítica, desesperada, piensa en morirse, así se sentía, pero esa no era la realidad. Había perdido la conciencia de Dios!  
 Oyó Dios la voz del muchacho, y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo y le dijo: «¿Qué tienes, Agar? No temas, porque Dios ha oído la voz del muchacho ahí donde está. Levántate, toma al muchacho y tenlo de la mano, porque yo haré de él una gran nación».
Génesis 21.9 al 18
¿Cómo una persona que tiene tal experiencia no recuerda lo del "Viviente que me ve"?¿Acaso Dios se había muerto? ¿Acaso él se había ido?
No lo olvidemos en los momentos críticos de nuestra vida que…
este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; 
él nos guiará aun más allá de la muerte.
Salmo 84.14 
2. JACOB
Jacob había engañado a su hermano Esaú y después de que éste había jurado matarlo no le quedó otra solución más que huir por su vida: 
Aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre lo había bendecido, y dijo en su corazón: «Llegarán los días del luto por mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob». 
 Fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú, su hijo mayor; y ella envió a llamar a Jacob, su hijo menor, y le dijo: 
—Esaú, tu hermano, se consuela pensando en matarte. Ahora, pues, hijo mío, obedece a mi voz: levántate y huye a casa de mi hermano Labán, en Harán, y quédate con él algunos días, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue, hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti y olvide lo que le has hecho; entonces enviaré yo a que te traigan de allá. ¿Por qué seré privada de vosotros dos en un solo día? 
Génesis 27.41 al 45
Cansado del camino se quedó dormido, tuvo un sueño especial:
Llegó a un cierto lugar y durmió allí, porque ya el sol se había puesto. De las piedras de aquel paraje tomo una para su cabecera y se acostó en aquel lugar. Y tuvo un sueño: Vio una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo. Ángeles de Dios subían y descendían por ella. Jehová estaba en lo alto de ella y dijo: «Yo soy Jehová, el Dios de Abraham, tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia. Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente, pues yo estoy contigo, te guardaré dondequiera que vayas y volveré a traerte a esta tierra, porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho». 
 Sintió la presencia de Dios y entendió que con toda certeza Dios está presente! No había duda, Dios estaba en ese lugar. 
Cuando Jacob despertó de su sueño, dijo: «Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía». 
Génesis 28.11 al 16
En ese momento crítico de su vida Jacob no estaba tan solo como se sentía. Había alguien invisible que estaba acompañándole en su viaje.
 ¡Jacob tuvo conciencia de Dios! Fue consciente de la presencia de Dios. 
3.ELÍAS
Es extraño que un hombre tan valiente que reta a todo el mundo y obtiene tremenda victoria, acaba de vencer a 850 profetas de dioses paganos, a los cuales él mismo decapita, ahora esté huyéndole a una mujer.
Esa mujer era la reina que era devota de ese culto pagano y se enteró de lo ocurrido y entonces juró que a ese profeta de Jehová, tan valiente, ella lo mataba.
Cuando Elias se enteró del asunto huyó desesperado. Durante cuarenta días huyó por el desierto hasta que ya sus fuerzas no le dieron más, y entonces, como en el canto, "cansado del camino" se escondió en una cueva. El profeta se sentía solo, abandonado, aterrorizado, estaba desesperado. Pero no estaba tan solo, solo que no tenía conciencia de su compañía:
Allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Llegó a él palabra de Jehová, el cual le dijo: 
—¿Qué haces aquí, Elías? 
¡Qué susto se debió llevar Elias! Él creía que en la oscuridad de la cueva estaba solo, pero Dios está presente.
 Él respondió: 
—He sentido un vivo celo por Jehová, Dios de los ejércitos, porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas. Solo yo he quedado y me buscan para quitarme la vida. 
Esos eran los sentimientos del profeta, así se sentía él, así se veía, solo y a punto de perder la vida, por eso huía! El Señor le dijo " a ver vamos a tratar este asunto con cabeza  fría", al profeta del fuego vamos a enfriarlo un poco y que se ponga a pensar sobre el asunto:
 Jehová le dijo: 
—Sal fuera y ponte en el monte delante de Jehová. 
En ese momento pasaba Jehová, y un viento grande y poderoso rompía los montes y quebraba las peñas delante de Jehová; 
Tengamos cuidado de no confundir las causas con los efectos. Recuerden que un recio viento oriental sopló y abrió un camino en el mar rojo, y los judíos llamaron a Dios "Ruáh", pero Dios no era un viento. 
pero Jehová no estaba en el viento. Tras el viento hubo un terremoto; 
En el Sinaí el monte temblaba a la presencia de Jehová, hubo un terremoto, pero Dios no era un terremoto.
pero Jehová no estaba en el terremoto. Tras el terremoto hubo un fuego; 
Vino luego el fuego, Elías era el profeta del fuego, acababa de presenciar como descendía fuego del cielo que consumía el holocausto, pero Dios no es fuego. 
pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego se escuchó un silbo apacible y delicado.
1 Reyes 19.9–12
No nos equivoquemos, Dios trasciende a lo que pasa, a lo que sientas. No me importa que no se te ponga la piel de gallina, no me importa que no sientas ese frío que acostumbras a sentir, o ese corrientazo que te sacude. No confundas la forma con la esencia.
Y vino un silbo suave y apacible! Y oh Sorpresa! Allí estaba la presencia de Jehová.
Dios le volvió a preguntar, le hizo el mismo examen de la vez anterior:
Cuando Elías lo oyó, se cubrió el rostro con el manto, salió y se puso a la puerta de la cueva. Entonces le llegó una voz que le decía: 
—¿Qué haces aquí, Elías? 

Pero Elías igual reprobó el examen:
Él respondió: 
—He sentido un vivo celo por Jehová, Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas. Solo yo he quedado y me buscan para quitarme la vida. 
1 Reyes 19.13 y 14
Contestó igual que la vez anterior. Como que no le afectó para nada el estar hablando con Dios. No fue consciente de la realidad y trascedencia de la presencia de Dios! No estaba solo. Jehová estaba a su lado. Pero como Elias no entendió, como siguió ensimismado en sus sentimientos y complejos, Dios lo removió del puesto:
Jehová le dijo: 
—Ve, vuelve por el mismo camino, hacia el desierto de Damasco. Llegarás y ungirás a Hazael como rey de Siria. A Jehú hijo de Nimsi lo ungirás como rey de Israel, y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, lo ungirás como profeta para que ocupe tu lugar. Al que escape de la espada de Hazael, Jehú lo matará, y al que escape de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. Pero haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal y cuyas bocas no lo besaron. 
1 Reyes 19: 15 al 18
¡Qué terrible no tener conciencia de Dios!
¡Tenemos que estar conscientes de que Dios está aquí. Necesitamos tener conciencia de Dios!
Una cosa es que yo crea que Dios existe y otra muy distinta que yo crea que Dios está aquí!
Voltaire creía que Dios sí existía, pero que estaba tan ocupado y tan lejano que para nada se entrometía en nuestros asuntos humanos. 
El problema es que la gente no entiende la omnipotencia, o no adquiere conciencia de que la presencia de Dios es real.
4. JONÁS
Les digo que la omnipotencia, omnisciencia y omnipresencia de Dios es el ABC de Dios ¿verdad? Todos sabemos que es imposible huir de su presencia, porque él está en todos lados.
Pero Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, donde encontró una nave que partía para Tarsis; pagó su pasaje, y se embarcó para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová. 
Jonás 1.3
¿Nunca se sintió tentado a huir de Dios, a esconderse de él? Claro, usted no se subiría a un barco, ni se tomaría un avión para alejarse de la presencia del Altísimo. Al igual que el salmista, usted y yo podemos exclamar: 
¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? 
Salmos 139.7
Pero piense, sin embargo, en esas situaciones catastróficas en las que sentimos y pensamos "mejor me largo de aquí". Mejor estar solo, lejos, por allá donde nadie me conozca, donde pueda empezar una nueva vida.
Ahí está el ejemplo de Jonás, un hombre de Dios que no quiere obedecerle y piensa en salir de su presencia, de su rango de acción, de su campo se influencia. ¡Como si eso fuera posible!
Él era consciente de que no podía seguir caminando con el Señor si no le obedecía. Pero había perdido la conciencia de algo, Dios aún está presente, y eso como que él aun no lo asimilaba muy bien.
Pero Jehová hizo soplar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave.
Jonás 1.4
Si el Señor ha puesto su mano sobre nuestras vidas él nos irá a buscar no importa donde nos «escondamos». Jonás es el ejemplo perfecto de esta verdad.
Quizás pensó: "uff! me libré! Me voy a dormir plácidamente":
Jonás había bajado al interior de la nave y se había echado a dormir.
Jonás 1.5b
 Las cosas se le pusieron color de hormiga cuando le despertaron y supieron que por su causa era toda aquella tormenta tan espantosa. El mismo Jonás llegó a pensar "pues me llegó la hora", y quizás por eso dijo que le echaran al mar. Solo, defraudado de sí mismo, arruinando lo que Dios tenía en su propósito para él, "pues ¡que se acabe todo de una buena vez!"
Y sí, lo lanzaron al mar pidiendo perdón a Dios por esa acción.
Entonces clamaron a Jehová y dijeron: «Te rogamos ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni nos hagas responsables de la sangre de un inocente; porque tú, Jehová, has obrado como has querido». 
 Tomaron luego a Jonás y lo echaron al mar; y se aquietó el furor del mar. Sintieron aquellos hombres gran temor por Jehová, le ofrecieron un sacrificio y le hicieron votos. 
Jonás 1.14 al 16
"¡Adios mundo cruel!" Eso era casi como una especie de eutanasia verdad, un suicidio asistido.
Pero Jehová tenía dispuesto un gran pez para que se tragara a Jonás, y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches. 
Jonás 1.17
¡Pasaban las horas y Jonás no se moría! Como que Jonás aun no recapacitaba, le tomó tres días y tres noches entrar en razón y comprender que aún en esa inmensa soledad y en la situación más miserable que alguien pudiera tener, ¡no estaba solo! Y entonces se decidió a hablar con quien le acompañaba.
Entonces oró Jonás a Jehová, su Dios, desde el vientre del pez
Jonás 2.1
Oh! Aleluya!
Al fin Jonás tuvo conciencia de Dios!
Habló con Dios y por supuesto que Dios estaba ahí no más que esperando la reacción de Jonás. Así como está entre nosotros hoy esperando la suya.
Pensemos:
El deseo de querer huir viene en esos momentos críticos de la vida, cuando ya no vemos solución y sentimos que no podemos más, estamos totalmente solos, en nuestro concepto. O en esos momentos en los cuales se desata una fuerte lucha entre nuestros deseos y la voluntad declarada del Señor para nuestra vida, como que queremos huirle al compromiso con Dios. 
Muchos están así hoy en día, «huyendo», a su manera, de la presencia de Dios.
Una persona no quiere ir a las reuniones de la congregación porque sabe que está en pecado y teme ser confrontado por la Palabra del Señor. 
Otra persona evita pasar por un lugar donde sabe que vive un hermano, porque tendría que pedirle perdón por algo que ha hecho o dicho sobre él. 
Aun otro hermano más se resiste a aceptar las invitaciones que hacemos para que sea parte de las clases de servicio a Dios, porque sabe que de hacerlo tendrá que comenzar a rendir cuentas a Dios por su vida y su actuar.
Están evitando una situación porque no desean hacer algo que saben que el Señor requerirá de ellos. Están tratando de huir de su presencia.
Necesitamos saber que este tipo de conflictos interiores son parte del precio que debemos pagar por seguirle a él. Es normal experimentarlos. Alguna vez todos nos hemos sentido así.
Pero el sentir es una cosa, la realidad es otra, tenga bien claro que Dios está ahí. Él está presente.
Esto de creer a Dios no es solo una cuestión religiosa. Hay una trascendencia práctica en esto.
y he aquí yo estoy con vosotros todos los días…
A veces el estar conscientes de la presencia de alguien hace que nos comportemos de  una manera especial.
¿Por qué muchos cristianos viven como si estuvieran solos, como si Dios no estuviera presente? No hay conciencia de Dios.
Nuestro Dios está presente, siempre ve, siempre oye. ¿Cómo nos vamos a comportar frente a esta realidad?
Jesús está aquí!
Cercana está la Palabra en tu boca y en tu corazón.
No está lejos de cada uno de nosotros.
Salvación, sanidad, bautismo con el Espíritu Santo, todo es posible porque Dios está presente!
Cuando usted se vuelva consciente de su presencia el milagro sucederá!
Tócalo ahora! No es mañana, es ahora!
¡DIOS ESTÁ AQUÍ Y USTED YA LO SABE!


(Por favor me confirma si lee este correo electrónico)

Muchas gracias.

Paz de Cristo!



ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor

martes, 18 de noviembre de 2014

vocación

«… es característica esencial del sacerdocio que sea nombrado por Dios y no por sí mismo. El sacerdocio no es un oficio que se escoge, sino un privilegio y una gloria a que se es llamado. El ministerio de Dios entre los hombres no es un empleo, ni una carrera, sino "una vocación". Por eso el que ministra lo de Dios debería mirar hacia atrás, no para decir "Yo escogí este trabajo", sino más bien: "Dios me escogió y me dio este ministerio"; es decir, servicio a Él y a los hombres (Heb.5:4).» ("COMENTARIOS A LA EPÍSTOLA A LOS HEBREOS" -José de la Cruz Rios –Inédito). Bendiciones.
En Cristo Jesús,
José de la Cruz Rios.
Pastor.

(Por favor me confirma si lee este correo electrónico)

Muchas gracias.

Paz de Cristo!



ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor

domingo, 16 de noviembre de 2014

ricos

Cómo ser buenos ricos


Seamos sinceros, la mayoría de nosotros somos pésimos administradores del dinero. Pero el secreto para hacernos ricos no es ganar más, sino dar más.

por Andy Stanley

 

Aquí, en los Estados Unidos, la mayoría de nosotros tenemos los problemas de la "gente rica". ¿No me cree? ¿Alguna vez se ha parado frente a su armario repleto de ropa tratando de encontrar algo que ponerse? ¿Alguna vez ha cambiado un televisor en perfecto estado, por otro más bonito o más moderno? ¿Alguna vez ha esperado en fila para comprar una versión más reciente de teléfono celular? ¿Alguna vez ha salido de compras simplemente para relajarse? Si usted respondió que sí a cualquiera de estas preguntas, entonces es rico.

Si todavía no está convencido, se debe a que la gente define riqueza de manera diferente, y además, le resulta difícil creer que está en esa categoría. Una encuesta reciente descubrió que "rico" era quien tenía más o menos el doble de la cantidad de dinero que ganaba la persona encuestada. Dicho de otra manera, las personas que ganaban $30.000 al año consideraban "rica" a alguien que ganaba $60.000. Para las personas que tenían $5 millones, a alguien que ganaba $10 millones.

La moraleja de la historia es que no importa cuánto dinero ganemos, probablemente nunca pensaremos que somos ricos. Lo cual es lamentable, pues Jesús habló más sobre el tema de la riqueza, que del cielo y el infierno combinados. Por eso, debemos reconocer la prosperidad que tenemos para no pasar inadvertidas las instrucciones en cuanto al dinero.

Cómo ser buenos ricos

Una gran bendición = Una gran responsabilidad

En la primera epístola de Pablo a Timoteo, encontramos un mensaje dirigido a los ricos: "A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas. . ." (1 Ti 6.17). En este pasaje, Pablo explica que el dinero puede sacar a relucir lo desagradable que hay en las personas.

Cuando somos ricos, tendemos a creernos mejores de lo que somos. También es fácil tratar al dinero como un muro protector. Siempre que los ricos necesitan algo, simplemente lo compran (o utilizan el dinero para librarse de algo). Pero el dinero no puede protegernos de todo. No puede comprar la salvación, la felicidad ni la esperanza. No nos hace inmunes a los despidos del trabajo ni a los desastres naturales.

No estoy diciendo con esto que no debamos tener planes relacionados con dinero. Una cuenta de ahorros, un plan de jubilación, y una póliza de seguro son cosas maravillosas, pero no podemos confiar en la falsa sensación de seguridad que ofrecen. Solo estoy diciendo que cuando tenemos dinero, necesitamos balancear el efecto que éste tiene sobre nosotros.

Felizmente, Pablo no solo diagnostica el problema; también nos da el remedio. Dé una mirada al final de la frase. Dice que los ricos "pongan la esperanza. . . en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos" (v. 17).

La manera para contrarrestar los efectos secundarios de la riqueza es poner nuestra esperanza en Dios. ¿Ha conocido usted a personas —multimillonarias o de clase media— que no han puesto sus esperanzas en las riquezas? ¿Cómo lo logran?

Pues practicando lo que Pablo dice a continuación: "Que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, y generosos, dispuestos a compartir lo que tienen" (v. 18 NVI). ¡El remedio para la enfermedad de la afluencia —o de ser ricos— es la generosidad! La generosidad nos permite ceder nuestro control sobre las cosas que tenemos, cultivar la gratitud, y entender por qué damos a la riqueza el primer lugar.

Pero, espere. ¿Pensó usted que todas sus riquezas son solamente para usted? Lamento decirle que no es así.

Hay una escena en Lucas 12, en la que el Señor Jesús cuenta una parábola para enseñar acerca de la avaricia: "La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios" (vv. 16-21).

Cómo ser buenos ricos

Para que quede claro, Dios no rechaza el tener riquezas. Lo que rechaza es la suposición de que todo lo que ha sido puesto en nuestras manos es solamente para nuestro provecho. Esta suposición de consumición, como me gusta llamarla, nos pone trabas para practicar la generosidad y nos impide ser verdaderamente agradecidos.

Dar puede ser sumamente difícil e incluso parecer imposible cuando se ve al dinero como nuestro, olvidándonos de que todo lo que tenemos le pertenece a Dios.

Es como un museo que presta valiosas obras de arte a otro museo. ¿El Louvre en París estaría satisfecho con que solo el 10% de sus obras de arte prestadas al Museo Metropolitano Nueva York fueran cuida das y devueltas? ¡Por supuesto que no! Esperaría que toda la exposición sea manejada con total vigilancia. Lo mismo puede decirse de Dios y del dinero que nos da.

Cuando usted ve que el 100% de lo que tiene le pertenece a Dios, la generosidad tiene espacio para florecer. Es más fácil dar algo que no es nuestro. Sin embargo, incluso con esa mentalidad es posible que pongamos nuestra esperanza en las riquezas, a menos que sigamos algunos principios sencillos.

Las tres "P"

Permítame presentarle una manera de neutralizar los efectos secundarios de la riqueza, y de cultivar la gratitud. La primera P significa prioridad. No será generoso a menos que haga de la generosidad una prioridad. Si usted espera hasta sentirse rico, nunca empezará a ser generoso. Incluso si siente que es pobre, o incluso si está pensando en la factura vencida del teléfono celular, o en cómo va a pagar el seguro del carro, puede empezar a ser generoso ahora mismo. Porque, irónicamente, la generosidad no depende de la cantidad de dinero que uno dé.

La mejor manera de hacer de la generosidad una prioridad es dar tan pronto como uno recibe el sueldo cada mes. Antes del pago de la hipoteca. Antes de la compra de la comida. Cada vez que Dios le provea su ingreso, deje que su primera acción reconozca de dónde vino.

Cómo ser buenos ricos

La segunda P significa porcentaje. ¿Recuerda lo que dijo Jesús sobre la ofrenda de la viuda? Él dijo: "De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento" (Mr 12.43, 44). El porcentaje es más importante que la cantidad real. Piense en ello de esta manera: Si un millonario da $1.000 dólares a una institución benéfica, y un indigente da solamente $1 dólar, ¿quién da más?

La Biblia habla mucho del diezmo; por tanto, es allí por donde debemos empezar. Algunas personas tienen aprensiones en cuanto a esta idea; el solo pensar en esto las hace sentir incómodas. Sin embargo, si usted quiere protegerse de los efectos secundarios de la afluencia, lo importante es empezar con algo —aunque sea solamente con el 1%.

La tercera P significa progresivo. Progresivo significa que, con el paso del tiempo, usted debe estar en capacidad de aumentar el porcentaje. Si ha estado dando la misma cantidad, a pesar de que sus ingresos han aumentado, intente pasar al 11%, luego al 12%, y así sucesivamente. Pues es posible desarrollar inmunidad a la generosidad cuando se da siempre lo mismo.

Espero que esto no suene a que Dios quiere quitarle todo el dinero que usted tiene. Él da, no quita. El Señor no envió a su Hijo Jesucristo para cobrarnos la deuda que teníamos con Él. Envió al Señor Jesús a dar su vida por usted. Y al llamarle a reconocerlo como el dueño de todo lo que tiene, quiere darle la libertad que se logra cuando se le da a otros.

Ya sea que nos consideremos o no adinerados, adoramos a un Dios que da generosamente. Él recibe honra cuando reconocemos las bendiciones que hemos recibido, y cuando reciprocamos su gratitud. Al final de cuentas, todo lo que tenemos es de Él; ha sido confiado a nuestro cuidado para que lo administremos bien. ¡Dé, entonces, con liberalidad! Porque al dar es cuando ponemos de manifiesto el verdadero significado de la generosidad de Cristo para con el mundo.



(Por favor me confirma si lee este correo electrónico)

Muchas gracias.

Paz de Cristo!



ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor

Amadísimo Padre 13720p H 264 AAC

lunes, 10 de noviembre de 2014

cosmovisión

¿Con qué lentes miras el mundo?
El poder de la cosmovisión personal.
El color y la graduación de las lentes afectan la manera como percibimos las cosas que miramos. De igual modo, nuestra manera de ver la vida depende de la cosmovisión desde la cual observamos las cosas. ¿Qué es una cosmovisión y cuánto afecta nuestra vida?
UNA DEFINICIÓN SENCILLA DE "COSMOVISIÓN"
Una cosmovisión es el conjunto de las cosas que damos por sentado acerca del mundo y cómo éste funciona. A veces nos referimos a ella como "sistema de creencias" o "mentalidad".
Nuestra cosmovisión funciona como unos anteojos para la mente. La llevamos puesta todo el tiempo y da forma y color a todo lo que vemos.
AFECTA TODA NUESTRA VIDA
Aunque la mayor parte del tiempo no estemos conscientes de que la llevamos puesta, nuestra cosmovisión orienta y define nuestra conducta y la manera en que percibimos:
El universo. De acuerdo a la cosmovisión que tengamos, veremos el universo como una obra magnífica, que tiene orden y propósito, o como un resultado desordenado del azar que carece de propósito.
La ética. La cosmovisión que tengamos definirá para nosotros si algo es bueno o malo, y por qué. ¿Existe una regla moral para guiar nuestras acciones? Y si existe, ¿cuál es su origen? ¿Es absoluta o relativa?
El trabajo. Nuestra cosmovisión también afectará la opinión que tengamos acerca del trabajo. ¿Una carga y un mal necesario? ¿O un medio para producir el mejoramiento de la vida (la nuestra y la de otros) y alcanzar satisfacción?
El futuro. Nuestra cosmovisión nos dirá lo que pensamos acerca del porvenir. ¿Tiene sentido la historia? ¿Es cíclica o se dirige hacia un fin? ¿Podríamos planear y construir nuestro futuro o deberíamos dejar simplemente que las cosas pasen?

 

LENTES DISTORSIONADAS
Existen cosmovisiones distorsionadas, que son como lentes sucias o averiadas que no nos permiten ver las cosas como son realmente. Éstas surgen de la pérdida de la relación que el hombre tuvo inicialmente con Dios, que le proporcionaba el pensamiento correcto sobre el mundo y la vida. Las lentes distorsionadas más comunes actualmente son:
1. El materialismo
El afamado astrónomo y escéptico Carl Sagan escribió: "El cosmos es lo único que hay, que ha habido y que habrá". Como él, muchos piensan que el mundo material es todo lo que existe y esta idea dirige sus motivaciones y elecciones en la vida. El materialismo es una cosmovisión distorsionada que niega o ignora la existencia de la realidad espiritual y reduce el valor de la vida a las cosas que se pueden ver y tocar. Como lo espiritual no existe, el sentido de la vida se encuentra en la posesión de las cosas materiales.
2. El fatalismo
El fatalismo es la idea de que todo lo que sucede está determinado por la fuerza ciega y caprichosa del destino, de modo que no vale la pena intentar cambiar las circunstancias. Desde este punto de vista, el que es pobre no debería tratar de superar su pobreza, ya "ese es su destino". De igual modo, desde el fatalismo se niega la ayuda a los enfermos, huérfanos o víctimas de cualquier desastre. Se solía relacionar el fatalismo con las culturas animistas y no civilizadas, pero el estilo de vida actual de muchas personas nos dice que el fatalismo sigue siendo una cosmovisión muy frecuente en nuestra sociedad moderna.
Las personas que se entregan al conformismo y se niegan a trabajar por el mejoramiento de su entorno expresan una cosmovisión fatalista.
3. El hedonismo
El hedonismo es una antigua doctrina filosófica que enseña que el objetivo y razón de la vida es buscar el placer y eliminar el dolor y las molestias. Un nombre más directo para esta filosofía podría ser: "Placer-ismo".
Aunque su contenido teórico no sea popularmente conocido, la cosmovisión hedonista ha influenciado notablemente sobre nuestra sociedad posmoderna. Su pensamiento se resume en esta frase: "Si te hace sentir bien, hazlo". ¿No es esto lo que propone gran parte de las películas, canciones y anuncios comerciales hoy?
ADOPTAR LA COSMOVISIÓN DE DIOS
Las lentes distorsionadas por el pecado no permiten al hombre reconocer y disfrutar los buenos propósitos de Dios. Por el contrario, son la causa de las decisiones destructivas que afectan nuestras vidas, familias y naciones. La alternativa que tenemos delante es reemplazar esas lentes sucias por otras limpias: la cosmovisión de Dios.
Esto significa que debemos "cambiar de mente", lo que en términos bíblicos quiere decir
"arrepentirse". Cuando el Señor Jesús llamaba a la gente a arrepentirse (Mateo 4:17) estaba diciendo que debían cambiar su manera de pensar, porque cuando nuestros pensamientos cambian, cambia nuestra conducta.
Adoptar la cosmovisión de Dios requiere una decisión inicial de volverse a Dios por medio de la fe en el Señor Jesucristo, pero es también un proceso continuo que consiste en reemplazar formas viejas de pensar por los pensamientos de la Palabra de Dios.
El apóstol Pablo instaba: "No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta" (Romanos 12:2 NVI).
Te invitamos a "cambiar de mente". Reemplaza tu cosmovisión actual por la cosmovisión de Dios…y cambiará todo.
Fuentes:
Darrow Miller, Discipulando naciones. Fundación Contra el Hambre Internacional. James Sire, El universo del al lado. Libros Desafío. Darrow Miller, Bob Moffitt y Scott Allen, La cosmovisión del Reino de Dios. Ed. JUCUM.


(Por favor me confirma si lee este correo electrónico)

Muchas gracias.

Paz de Cristo!



ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor

Generalidades de la Escatología Bíblica

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