Stuart Briscoe comparó la fe y la esperanza con respecto a las venidas de Cristo y la vida cristiana en amor con un puente colgante que tenía dos fundamentos: la primera venida, cuya unión es la fe, y la segunda venida, cuya unión es la esperanza. La fe se soporta en el pasado, en el acontecimiento histórico de la primera venida de Cristo, fundamentalmente en su muerte y resurrección. Pero la esperanza se proyecta en un apoyo futuro. Un puente colgante necesita de ambas. El segundo apoyo le da solidez, estabilidad y dirección correcta a lo establecido por el primer apoyo. Finalmente, el camino que conduce de un margen del río al otro, o de un mundo al otro, está sostenido por cuerdas de amor. Aunque esos dos sólidos pilares estén allí inamovibles, el camino entre ambos no podría sostenerse a no ser por esas cuerdas que, en definitiva, unen directa o indirectamente los pilares con el camino.
Piccardo, H. R. (2006). Introducción al cuerpo epistolar del Nuevo Testamento: Tomo 1 (pp. 73–74). Buenos Aires, Argentina: Ediciones del Centro.
(Por favor me confirma si lee este correo electrónico)
Muchas gracias.
Paz de Cristo!
ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
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