viernes, 10 de agosto de 2012

La providencia y la historia mundial

Salmo 2.

La providencia y la historia mundial

Un primer ejemplo del dominio divino sobre la historia de la humanidad es la prodigiosa preservación del los manuscritos del Mar Muerto, del s. II A.C., y que solo se descubrieron en el momento propicio para callar a todos los incrédulos que dudaban de la preservación de la Palabra de Dios.  


Desde la caída Dios viene llevando a cabo un plan de redención. Este plan gira alrededor de la primera venida de Cristo, y culminará cuando regrese por su pueblo. Su propósito es la creación de una iglesia mundial en la que judíos y gentiles reciben su parte de la gracia de Dios en condiciones de igualdad:

pues por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente. Al leerlo podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, el cual en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio, del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la acción de su poder.

 A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las insondables riquezas de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea el plan del misterio escondido desde los siglos en Dios, el creador de todas las cosas, para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús, nuestro Señor. Ef. 3.3–11,

y por medio de este propósito lograr la reintegración del cosmos desordenado:

porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. La creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza. Por tanto, también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora. Ro. 8.19ss,

Todo se consumará bajo el reinado de Cristo en su segunda venida:

Por eso Dios también lo exaltó sobre todas las cosas

y le dio un nombre que es sobre todo nombre,

para que en el nombre de Jesús

se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra;

y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor,

para gloria de Dios Padre. Fil. 2.9ss;

y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas,

así las que están en la tierra como las que están en los cielos,

haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. Col. 1.20;

Luego el fin, cuando entregue el Reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y todo poder.

Preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte, porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. Pero, luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos. 1 Co. 15.24ss.

Por medio del reinado actual de Cristo y su triunfo futuro se cumplen todas las profecías veterotestamentarias del reino mesiánico de Dios:

Saldrá una vara del tronco de Isaí;

un vástago retoñará de sus raíces

y reposará sobre él el espíritu de Jehová:

espíritu de sabiduría y de inteligencia,

espíritu de consejo y de poder,

espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.

Y le hará entender diligente en el temor de Jehová.

No juzgará según la vista de sus ojos

ni resolverá por lo que oigan sus oídos,

sino que juzgará con justicia a los pobres

y resolverá con equidad a favor de los mansos de la tierra.

Herirá la tierra con la vara de su boca

y con el espíritu de sus labios matará al impío.

Y será la justicia cinto de sus caderas,

y la fidelidad ceñirá su cintura.

Morará el lobo con el cordero,

y el leopardo con el cabrito se acostará;

el becerro, el león y la bestia doméstica andarán juntos,

y un niño los pastoreará.

La vaca pacerá junto a la osa,

sus crías se recostarán juntas;

y el león, como el buey, comerá paja.

El niño de pecho jugará

sobre la cueva de la cobra;

el recién destetado extenderá su mano

sobre la caverna de la víbora.

No harán mal ni dañarán

en todo mi santo monte,

porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová,

como las aguas cubren el mar. Is. 11.1–9;

En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre. Dn. 2.44;

»Miraba yo en la visión de la noche,

y vi que con las nubes del cielo

venía uno como un hijo de hombre;

vino hasta el Anciano de días,

y lo hicieron acercarse delante de él.

Y le fue dado dominio, gloria y reino,

para que todos los pueblos,

naciones y lenguas lo sirvieran;

su dominio es dominio eterno,

que nunca pasará;

y su reino es uno que nunca será destruido. Dn. 7.13 y 14.

Así que el tema que unifica toda la Biblia es el ejercicio por Dios de su condición de Rey en el establecimiento de su reino.

No hay enemigo que pueda entorpecer sus planes; se ríe ante toda oposición a sus planes (El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos. Sal. 2.4), y aún más, utiliza toda oposición para el logro de sus propios fines:

que por boca de David tu siervo dijiste:

»"¿Por qué se amotinan las gentes

y los pueblos piensan cosas vanas?

     Se reunieron los reyes de la tierra

y los príncipes se juntaron en uno

contra el Señor y contra su Cristo".

»Y verdaderamente se unieron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. Hch. 4.25–28, que cita el Sal. 2.1s).

La culminación de la historia será el derrocamiento de quienes luchan contra Dios y su reino, como nos lo demuestra el libro de Apocalipsis (Ap. 19, etc.).

Pablo analiza los pasos del plan de Dios en función de las relaciones entre judíos y gentiles, y entre la ley y la gracia en Gá. 3; Ro. 9–11; Ef. 2.12–3.11.


Otro ejemplo es el decreto de Octavio Augusto Cesar acerca del censo en la tierra bajo su dominio que hace que la pareja de José y María (ella embarazada) hagan un tortuoso viaje desde Galilea hasta Belén, al sur de Jerusalén, en el momento propicio en el que debía nacer el salvador del mundo en la pequeña aldea sobre la que ya había profetizado Miqueas.

Paz de Cristo!

ADONAY ROJAS ORTIZ
Pastor
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia
Calle 30 # 22 61 Cañaveral, Floridablanca
Reuniones Martes, Jueves y Sábado 7 PM. Domingos 8 AM, 10 AM y 5 PM
Le esperamos!

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